Economía

Bruselas advierte: "El impacto de la desaceleración dependerá de las reformas"

  • Italia continúa siendo la principal preocupación de Bruselas
Bruselas

La Comisión Europea, el FMI, la OCDE y una larga lista de instituciones nacionales y economistas llevan tiempo pidiendo a los países europeos que reformen sus economías "mientras el sol brilla". Ahora que los nubarrones asoman, con un crecimiento que se ralentiza y una confianza e inversión que pierden empuje, la recomendación empieza a convertirse en una demanda. Por eso, la Comisión urgirá hoy a los países a que apliquen las reformas nacionales que lleva tiempo repitiendo, para prepararse para unos tiempos más turbulentos.

"El impacto de la desaceleración dependerá de las acciones en políticas públicas que se tomen", advirtió ayer el vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, en una charla con un grupo de medios europeos, entre ellos elEconomista.

La Comisión pasará hoy revista a los desequilibrios macroeconómicos de los Estados miembros. A partir de este análisis, los Gobiernos nacionales elaborarán sus planes de estabilidad y convergencia, los cuales tendrán que ser enviados a Bruselas a finales de abril. Tras analizarlos, y actualizar sus proyecciones económicas, la Comisión emitirá a finales de mayo sus recomendaciones a los países, tanto en el campo de las reformas como a las sendas de ajuste.

Aunque la economía europea aun mantiene el vigor, el pulso se podría perder rápidamente si, por ejemplo, la guerra comercial entre EEUU y China empeora, o el Reino Unido termina por abandonar la UE sin un acuerdo.

Además, "continúa habiendo incertidumbre respecto a la trayectoria fiscal de algunos países, notablemente Italia", añadió Dombrovskis. Cualquier turbulencia en la tercera economía del euro, una bomba de relojería por su endeudamiento y los prestamos morosos de su banca, podría poner en peligro la estabilidad de la eurozona.

A pesar de que Roma y Bruselas enterraron el hacha de guerra, la caída del crecimiento italiano hasta pisar terreno negativo seguramente obligará a nuevos ajustes. La Comisión mantiene contactos con el Gobierno que lideran populistas y la extrema derecha de la Liga, pero no lanzará hoy nuevos avisos. Las decisiones llegarán en primavera, una vez que Italia envíe sus propuestas a finales de abril.

Pero su economía continúa estando entre las tres que experimentan desequilibrios macroeconómicos excesivos, junto a la griega y la chipriota, según confirmará hoy la Comisión.

España forma parte de la decena de países que todavía manifiesta desequilibrios, aunque no encienden las luces rojas.

La deuda italiana (que supera el 132% de su PIB) no se espera que se reduzca en relación al peso de su economía, dado el débil crecimiento, advirtió Dombrovskis. El letón también destacó que resultará difícil mantener la reducción "significativa" de créditos morosos en su banca, otro de los aspectos que más preocupan. Más aún, "el ímpetu de las reformas de 2015 se ha detenido", e incluso este año se han revertido algunas "importantes", como la de las pensiones, lamentó el comisario.

Si Italia preocupa por los las turbulencias que puede traer, Alemania lo hace por el empuje que no termina de aportar. Europa necesita a su locomotora alemana, pero la principal economía de la Unión continúa apretando el puño "Aunque se han tomado una serie de medidas para reforzar la inversión privada y pública, hacen falta más esfuerzos para cubrir las carencias en inversión, sobre todo en infraestructura y educación", advierte la Comisión en el informe que presentará hoy.

Como advierte el Ejecutivo comunitario, este gasto adicional tiene "relevancia" que tiene para el resto de socios europeos. El aumento de la demanda alemana puede ayudar a sus vecinos. Pero Berlín no termina de dar el paso, a pesar de tener munición. El aumento de la demanda doméstica ayudó a reducir ligeramente superávit comercial el pasado año, pero continuará en techos históricos.

Salarios estancados

Más aún, la principal economía Europa continuó incrementando su superávit presupuestario, y sus salarios apenas registraron un crecimiento modesto, a pesar de las altas tasas de empleo.

Si Alemania continúa mostrando desequilibrios, a pesar de la solidez de sus cuentas públicas, Francia los mantiene, a pesar del vigor reformista de su presidente, Emmanuel Macron.

La Comisión reconoce el progreso en varios frentes, como el mercado laboral, el sistema tributario o el clima para hacer negocios. "Sin embargo, los efectos de estas reformas todavía se tienen que materializar plenamente, mientras que se requiere más acción en otros campos, como la reforma del sistema de beneficios de desempleo, el sistema de pensiones, o la revisión de gasto para asegurar la sostenibilidad de las finanzas públicas y para reforzar el potencial de crecimiento", indica la institución en su informe.

A Bruselas le preocupa sobre todo la débil competitividad de la segunda economía del euro y su elevada deuda, la cual reduce su espacio de maniobra para lidiar con futuros shocks.

En el caso de nuestro país, Dombrovskis no ahondó en la advertencia que contiene el informe comunitario sobre el impacto de la inestabilidad política en las reformas, y que publicó hoy elEconomista. Si sus técnicos advertían que el cambio de Gobierno y las elecciones ralentizarán más el ritmo de las reformas, el letón comentó que "las elecciones son normales y forman parte del proceso democrático".

El comisario destacó que el crecimiento de nuestro país está aun por encima de la media de la eurozona. Eso sí, recordó también la "debilidad" que representa la montaña de deuda pública y privada, y la necesidad de que el Gobierno continúe con las reformas para incrementar el potencial de crecimiento.

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