Economía

José Manuel Campa, un secretario de Estado socialista para liderar la regulación financiera europea

En la imagen, José Manuel Campa.
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Los deseos de Pablo Hernández de Cos se cumplen. El gobernador del Banco de España defiende desde que accedió a su cargo que España debe contar con más presencia en las instituciones europeas. Y parece que le han escuchado. La European Banking Authority (EBA, por sus siglas en inglés) ha propuesto a José Manuel Campa como nuevo presidente de la institución.

El nombramiento del exsecretario de Estado de Economía en la última legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero lo debe refrendar el Parlamento Europeo en un mes. Una vez que supere esta validación, el PSOE habrá colocado a un hombre fuerte en Europa por al menos cinco años. Un contrapeso político, pero también una ayuda para el exministro del PP, Luis de Guindos, vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), en la defensa de los intereses españoles en la etapa crítica de la unión bancaria, que debería cuajar en los próximos años.

Para Europa, el economista y licenciado en Derecho ya es un viejo conocido. En sus años como secretario de Estado de Economía (2009-2011), Campa tuvo tiempo de cosechar una buena reputación en el exterior, sobre todo en Bruselas. Su labor durante la presidencia española de la UE en el primer semestre de 2010 fue reconocida por sus colegas europeos y los corresponsales en la capital comunitaria.

Las tablas y solidez que le reconocieron los ministros de Finanzas de los socios del euro le colocaron en una buena posición para suceder a José Manuel González Páramo en el consejo ejecutivo del BCE en 2012.

Sin embargo, el entonces recién llegado ministro de Economía, Luis de Guindos, optó por presentar a Antonio Sáinz de Vicuña, quien estaba al cargo de los servicios jurídicos del eurobanco. Para muchos en Bruselas, la jugada le costó a España la silla que siempre había mantenido en la cúpula de Fráncfort, y que recuperaría Guindos al llegar a la vicepresidencia del BCE en 2018.

Siete años después, y con España gobernada otra vez por el PSOE, Campa ha logrado escalar hasta un puesto de responsabilidad en una institución europea, íntimamente ligada con las finanzas.

La propia institución se califica a sí misma como el garante de "una regulación y supervisión prudencial efectiva y coherente en todo el sector bancario europeo". Sus objetivos son mantener la estabilidad financiera en la UE y "salvaguardar la integridad, la eficiencia y el funcionamiento ordenado del sector bancario".

Los mustios 'brotes verdes'

En España, el periodo en el que el futuro presidente de la EBA fue secretario de Estado de Economía, es, cuando menos, complejo. Campa fue la mano derecha de Elena Salgado, la ministra de Economía que auguró la llegada de los brotes verdes a la economía española en 2009. Una recuperación que no solo no se produjo, sino que precedió a la mayor crisis económica que ha visto España en Democracia y que acabó en lo que entonces se vio como un rescate encubierto de nuestra economía, que tuvo su expresión en la aprobación de ayudas por 100.000 millones a la banca.

Campa vivió en primera persona aquellos años que desembocaron en la crisis; incluida la salida a bolsa de Bankia, cuyo juicio se está celebrando ahora en la Audiencia Nacional. Aunque su perfil era más técnico que político, la continuada negación de la crisis que mantuvo el presidente Zapatero, pesa sobre su trayectoria; y Campa siempre ha defendido la oportunidad del rescate del sector financiero.

Tras abandonar el Gobierno tuvo la oportunidad de explorar en primera persona la banca española. En 2014, pocos meses antes de su fallecimiento, Emilio Botín lo nombró responsable del área de relaciones con inversores de Banco Santander. A lo largo de su carrera profesional, ha sido asesor de numerosas instituciones, como el FMI, el Banco Interamericano de Desarrollo o la Comisión Europea.

Actualmente formaba parte del expert group que evaluaba las recomendaciones políticas sobre reformas estructurales para el sector bancario europeo, por lo que su desembarco en la EBA supondrá continuar con su actual especialización, un campo en el que es un erudito. Una descripción en la que coinciden tanto sus colegas de profesión, como sus alumnos del IESE, institución de la que es docente desde hace años y de la que hoy es profesor de Dirección Financiera y Economía. Algunos de quienes asistieron a sus clases antes de su paso por el Gobierno de Zapatero, ya le recuerdan como un economista con "doctrina propia", con un gran bagaje técnico, que "encaja a la perfección" con su futuro cargo en la EBA, revelan a elEconomista.

Sus más cercanos también destacan su carácter reflexivo y su profundo conocimiento del coste que la regulación supone para la banca. Confían en su capacidad para preparar al sector ante futuras crisis, algo que desde la arena económica se visualiza como un punto clave para su posición en la EBA.

Así, Campa es identificado como un puntal a la hora de preparar a la banca ante futuras crisis, al ser versado en mecanismos diversos como los colchones de liquidez, los anticíclicos, o las reservas de capital, entre otros; claves para que esa protección pueda llevarse a buen fin.

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