Economía

España, la única gran economía europea que se salva de las rebajas de crecimiento del FMI

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Si recientemente el Banco Mundial revisaba sus proyecciones económicas, ahora le toca el turno al Fondo Monetario Internacional. La institución con sede en Washington ha publicado la actualización de sus Perspectivas de Crecimiento Mundial, (WEO, por sus siglas en inglés), donde reitera que España crecerá un 2,2% este año y un 1,9% en 2020. No obstante, el equipo liderado por Gita Gopinath, la nueva economista jefe de la institución, redujo sensiblemente las expectativas de crecimiento para las grandes economías europeas y la Eurozona en su conjunto.

"Hemos revisado a la baja nuestras previsiones para las economías avanzadas, principalmente debido a las peores perspectivas para la zona euro", advertía Gopinath quien destacaba las previsiones significativas para Alemania, donde los problemas dentro del sector automotriz tras la revisión de los estándares sobre emisiones, una débil producción industrial y la menor demanda externa influirán en el crecimiento en 2019, y para Italia, donde los riesgos soberanos y financieros así como las conexiones entre ellos, "se suman a los obstáculos para su crecimiento".

De este modo la Eurozona avanzará este año un 1,6%, tres décimas menos de lo previsto el pasado octubre y crecerá un 1,7% en 2020, sin cambios con respecto las previsiones anuales del Fondo presentadas en otoño. Para el ejercicio en curso, Alemania, la mayor economía europea, sufre un recorte de más de medio punto, de seis décimas para ser exactos, alcanzando así una expansión del 1,3%. En el caso de Francia la rebaja es de una décima hasta el 1,5% debido a las protestas vividas mientras que Italia borra cuatro décimas en sus previsiones en tan solo tres meses, con un crecimiento estimado del 0,6%.

Entre los factores y riesgos que el WEO considera que se deben prestar atención en el caso europeo destacan, entre otros, los diferenciales italianos de deuda soberana que "siguen siendo altos".

"Un período prolongado de rendimientos elevados pondría aún más presión sobre los bancos italianos, afectaría la actividad económica y empeoraría la dinámica de la deuda", destacan desde el FMI, donde también están preocupados por el impacto de un divorcio sin acuerdo con Reino Unido.

"La posibilidad creciente de un Brexit disruptivo y no negociado con efectos de desbordamiento transfronterizo negativo podrían generar una aversión al riesgo más amplia", explican los economistas del Fondo, quien también recalcan que un aumento del euroescepticismo podría afectar los resultados de las elecciones parlamentarias europeas.

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