Economía

El nuevo tropezón de la industria alemana empaña las esperanzas de recuperación de la economía

  • La producción industrial cayó un 0,4% tras repuntar en enero y febrero
  • Los datos contradicen la mejora reflejada en el optimismo empresarial
  • La recuperación seguirá, pero el riesgo es un crecimiento plano en 2024
Foto: Alamy

La industria alemana sigue conteniendo la respiración. El históricamente fuerte sector manufacturero (más de un 20% del producto interior bruto) de la 'locomotora' económica de Europa (Alemania representa aproximadamente un 25% del PIB de la eurozona) atraviesa su peor momento de los últimos años. Una crisis existencial en el que lo cíclico y lo estructural se juntan arrojando numerosos interrogantes. Por eso, cada dato mensual se observa con fruición en busca de señales. La producción industrial arrojó algo de luz en enero y febrero, albergando esperanzas de que lo peor ha pasado ya. Sin embargo, la caída de marzo, aunque menor de lo esperado, eso sí, es un claro recordatorio de que la economía alemana seguirá atravesando dificultades y de que la ansiada recuperación se puede quedar en una línea plana.

La contracción del 0,4% intermensual de la producción industrial alemana, según las cifras publicadas este miércoles por Destatis, fue algo menor de lo esperado: el consenso de analistas esperaba una caída de entre el 0,6% y el 0,7%. El buen dato de febrero, sin embargo, se ha revisado a la baja (del 2,1% al 1,7%). En términos interanuales, la caída se mantiene por encima del 3%.

La producción se vio afectada por una fuerte caída de la producción energética (-4,2%) y la producción de la industria, excluidas la energía y la construcción, también cayó un 0,4% intermensual, manteniéndose prácticamente estable la producción de la industria de alto consumo energético. La construcción volvió a subir, un 1% intermensual, tras el fuerte incremento de los dos primeros meses del año, favorecido por un clima más benigno.

Este martes los datos industriales ya daban un serio aviso. La entrada de pedidos en el sector manufacturero sigue siendo débil. En marzo cayeron un 0,4% con respecto a febrero, e incluso excluyendo los grandes pedidos, solo hubo un aumento mínimo del 0,1%. "En este contexto, es poco probable que el reciente aumento de la producción industrial resulte sostenible, lo que significa que es improbable que la economía alemana vuelva a crecer en el segundo trimestre. No se espera una recuperación sostenida de la economía alemana hasta la segunda mitad del año", avanzaban ayer los analistas de Commerzbank en una nota para clientes tras el dato.

"La débil tendencia de la entrada de pedidos hasta la fecha sugiere que el aumento de la producción en los dos primeros meses de este año no será el pistoletazo de salida de una mejora sostenida. De hecho, es probable que la producción industrial vuelva a caer en los próximos meses. Esto significa que es probable que la economía en su conjunto se estanque en el segundo trimestre en lugar de crecer como lo hizo en el primero", ampliaba Ralph Solveen, economista del banco alemán.

Para Franziska Palmas, de Capital Economics, la nueva contracción de la producción industrial en marzo, tras dos meses de expansión, pone de manifiesto que la economía alemana no ha salido de las turbulencias. "Creemos que la producción industrial aumentará un poco más a lo largo del año, pero seguirá siendo moderada en comparación con el pasado", resume.

Los datos de hoy no cambian la imagen de que la industria se ha recuperado un poco en el primer trimestre, tras contraerse a lo largo de 2023. La producción creció un 1% intertrimestral en el primer trimestre en su conjunto, sumando un 0,3 puntos porcentuales al PIB y, por tanto, explicando potencialmente toda la expansión del 0,2% intertrimestral del PIB en el primer trimestre. No obstante, aclara Palmas, la contribución de la industria en términos de valor agregado bruto (VAB) podría ser inferior a la que se desprende de los datos mensuales de producción.

"Creemos que una recuperación continuada de la demanda externa apoyará la producción en la industria durante el resto de este año, pero es probable que cualquier aumento adicional sea modesto. Los datos de pedidos sugieren que la demanda interna sigue siendo muy baja. Y es probable que la actividad de la construcción vuelva a debilitarse, dada la fuerte caída de los precios de la vivienda en Alemania el año pasado y el hecho de que las encuestas apuntan a una demanda muy débil", agrega la analista.

Esta debilidad en los datos entrantes contradice la reciente mejora significativa del clima empresarial en el sector manufacturero. Sin embargo, explica Solveen desde Commerzbank, "el sentimiento más optimista se debe únicamente a unas expectativas empresariales más positivas por parte de las empresas, mientras que la situación empresarial actual se evaluaba desfavorablemente hasta hace poco". "Obviamente, las empresas parten de la base de que la demanda repuntará en los próximos meses, lo que probablemente se reflejará en una recuperación sostenida del sector manufacturero alemán y, por ende, de la economía en su conjunto a partir de mediados de año", apostilla. Pero el camino no será fácil y bastan ejemplos como el de la siderúrgica Salzgitter, que advirtió el martes de que los beneficios serán más débiles de lo esperado este año a medida que continúa la desaceleración de la industria.

Problemas estructurales

La vorágine creada por la guerra en Ucrania (se acabó el vital gas ruso barato para la industria alemana), los elevados tipos de interés (la financiación sale mucho más cara) y los cambios en el paradigma comercial mundial (China importa menos productos alemanas mientras inunda el mundo con sus baratos coches eléctricos) está pesando demasiado en un modelo económico basado en las exportaciones que muestra ciertos síntomas de agotamiento.

Los años de bajas inversiones se están notando (las infraestructuras o la digitalización son los ejemplos más mencionados por los analistas) y cuesta encontrar un catalizador positivo. Hasta el punto de que algunos analistas han confiado en la Eurocopa de fútbol que el país organiza en verano para espolear una débil demanda, sustentada por unos consumidores muy propensos históricamente al ahorro y más ahora, ante el gris horizonte económico.

El Bundesbank dijo en abril que "la economía en Alemania ha mejorado algo, pero aún no está asegurada una recuperación completa". El gobierno ha elevado recientemente el pronóstico de crecimiento para este año de un modesto 0,2% a un modesto 0,3%. Pero el riesgo de que el termómetro siga a cero es alto. "La recuperación anunciada por algunos indicadores de sentimiento como el Ifo de expectativas empresariales no se espera hasta la segunda mitad del año, y será sólo moderada dados los problemas estructurales de la economía alemana y el limitado viento de cola de la política monetaria", cierra Solveen en otra nota de este miércoles desde Commerzbank.

"Los principales vientos en contra que impulsaron la recesión del año pasado -los altos precios de la energía, la elevada inflación y la subida de los tipos de interés- están desapareciendo. Así pues, pensamos que el PIB seguirá creciendo en los próximos trimestres. Sin embargo, es probable que el crecimiento sea muy débil. El endurecimiento de la política fiscal compensará en parte el impulso económico derivado de la relajación monetaria y la bajada de los precios de la energía. Además, Alemania ha perdido competitividad internacional desde la crisis energética, lo que frenará la recuperación de las exportaciones", sintetiza Palmas en un informe aparte sobre la economía alemana.

Haciendo hincapié en el aspecto fiscal, Palmas recalca que, en vez de relajar la política fiscal para apoyar el crecimiento, en realidad se endurecerá la política fiscal: "El llamado freno de la deuda (mecanismo constitucional para contener el gasto) vuelve a entrar en vigor este año tras su suspensión entre 2020 y 2023 y obligará al Gobierno a reducir significativamente su déficit presupuestario este año y el próximo. Nuestra previsión es que se reduzca del 2% en 2023 al 1,5% en 2024 y al 0,8% en 2025. También es improbable que el Gobierno acuerde una reforma económica significativa, dadas las diferencias de opinión entre los tres partidos de la coalición (socialdemócratas, verdes y liberales)". "Nuestra previsión es que el PIB alemán se estanque en 2024 en su conjunto", concluye la analista de Capital Economics.

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