Economía

Qué se esconde bajo el dato de IPC de la eurozona: el desglose de marzo viene con una alegría y una amenaza

  • La Semana Santa 'tapa' una tímida relajación en el IPC de los servicios 
  • Esta inflación ha supuesto un quebradero de cabeza para el BCE
  • El repunte del petróleo ya se notó en la lectura de IPC de marzo
Foto: Alamy

La inflación general anual de la zona euro se ha confirmado en el 2,4% en marzo, frente al 2,6% de febrero, según la lectura definitiva del índice de precios al consumo (IPC) publicada este miércoles por Eurostat. La inflación subyacente se redujo al 2,9%, en línea con la estimación preliminar. Sin embargo, el desglose incluye detalles que dan más pistas sobre el transcurso de la inflación y que pueden ser reveladores de la senda que seguirá el Banco Central Europeo (BCE) con los tipos de interés. Entre esos indicios hay una pequeña alegría y también una, de momento, tenue amenaza.

La pequeña alegría viene de los servicios. "El desglose detallado de los datos del IPC armonizado de la zona euro muestra que el adelanto de la Semana Santa impulsó la inflación de los servicios en 0,1 puntos porcentuales. Este efecto fue menor que en años anteriores. Sin embargo, excluyendo los sectores relacionados con el turismo afectados por la Semana Santa, la inflación de los servicios está bajando", escribe en una nota para clientes Jack Allen-Reynolds, economista de Capital Economics.

La inflación de los servicios en la eurozona -un indicador clave de la presión de los precios internos- lleva estancada en el 4% desde noviembre y por eso su evolución es tan observada. Desde Capital Economics destacan que este estancamiento se debe en parte a una serie de factores puntuales, siendo el último de ellos que la Semana Santa se ha celebrado este año en marzo y no en abril, como es más habitual.

"Esto es importante porque los precios de los servicios relacionados con el turismo suben en Semana Santa. Los datos publicados hoy muestran que la contribución de los artículos relacionados con el turismo a la inflación de los servicios aumentó 0,1 puntos porcentuales en marzo. Este aumento fue mucho menor que en años anteriores, cuando la Semana Santa se adelantó. Sin embargo, excluyendo estos artículos, la inflación de los servicios ha seguido bajando en los últimos meses, aunque muy lentamente, en lugar de estabilizarse", detalla Allen-Reynolds.

En abril, cuando los precios relacionados con el turismo deberían volver a la "normalidad", la tasa de inflación interanual comparará un nivel normal de precios en abril de este año con los precios más altos relacionados con la Semana Santa del año pasado. Por sí sola, la inflación de los servicios bajará 0,2 puntos porcentuales. Los efectos de la Semana Santa desaparecerán de la tasa interanual en mayo, aclara el economista.

"(En marzo) la inflación de los servicios se negó a bajar, ya que la contribución de la mayoría de los componentes se mantuvo estable o aumentó marginalmente, como los servicios de transporte y los viajes organizados. Sin embargo, creemos que en parte se trata de un efecto temporal de las vacaciones de Semana Santa y esperamos que la inflación de los servicios siga enfriándose en los próximos meses", confía también Alexander Valentin, economista sénior de Capital Economics.

"Con el adelanto de las vacaciones de Semana Santa este año, el impacto de los servicios de transporte (especialmente por ferrocarril y avión) y de los viajes organizados fue más pronunciado. Si se excluyen los servicios de transporte, la inflación subyacente disminuyó del 2,2% interanual al 2,1%, lo que indica que la tendencia desinflacionista también se mantiene por debajo de las cifras principales", ahonda Valentin.

La tenue amenaza viene del delicado contexto geopolítico y su traducción en mayores precios de la energía, especialmente el petróleo. Los datos publicados este miércoles muestran también que las recientes subidas de los precios del petróleo han impulsado ligeramente al alza la inflación. La tasa de inflación de los carburantes, estrechamente vinculada a los precios del Brent, pasó de -4,3% interanual en enero a +0,5% interanual en marzo. La evolución en lo que va de mes apunta a un nuevo aumento en abril.

"Es evidente que existe el riesgo de que el conflicto en Oriente Medio provoque una subida mucho mayor de los precios del petróleo. Como regla general, cada aumento del 10% de los precios del Brent añade aproximadamente un 3% al IPC de los combustibles y un 0,15% al IPC general", explican desde Capital Economics.

En la casa de análisis consideran que existe un riesgo similar de que los precios del gas natural, que ya han subido alrededor de un tercio en los últimos 15 días, sigan aumentando y presionen al alza las facturas energéticas de los hogares: "Los cambios en los precios del gas repercuten en las facturas de los consumidores con un desfase de varios meses, y la asociación no es uno por uno debido a los diversos costes e impuestos que se reflejan en los precios".

No obstante, Allen-Reynolds llama a la calma: "Nuestra regla general es que un aumento del 10% en los precios del gas natural incrementa las facturas energéticas de los hogares en un 1% y el IPC general en un 0,05% al cabo de tres meses. Esto significa que se necesitaría un gran aumento de los precios del gas para alterar significativamente las perspectivas de inflación".

"En conclusión, los datos (del desglose) confirman que la tendencia desinflacionista está bien encauzada, lo que respalda las expectativas de un recorte de tipos en junio. La comunicación de la presidenta Christine Lagarde en la reciente reunión del BCE no apoyó la idea de que la elevada inflación de los servicios fuera razón suficiente para retrasar más los recortes de tipos. No es necesario que todos los componentes del IPC alcancen el objetivo del 2% antes de iniciar los recortes de tipos y, aunque los datos salariales pueden seguir siendo la métrica más relevante, la cuestión clave es el ritmo de los recortes más que el casi seguro recorte de junio", defiende Valentin.

"Actualmente, esperamos un total de recortes de 100 puntos básicos este año, por encima de lo previsto por los mercados financieros, dada nuestra previsión de inflación del 2,1% para la zona euro este año, aún por debajo del consenso. Habida cuenta de la recuperación de las expectativas que mostraron ayer los datos del ZEW alemán y de algunas noticias positivas en el sector manufacturero, pensamos que los recortes de tipos apoyarán una recuperación económica gradual en la zona del euro", cierra el analista de Oxford Economics.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud