Economía

El Banco de Inglaterra emite un pequeño canto dovish que abre la puerta a los recortes de tipos

  • El banco central mantiene los tipos en el 5,25% por cuarta reunión seguida
  • Elimina de su comunicado la referencia que sean necesarias más subidas
  • Uno de los miembros del Comité ya ha votado directamente por el recorte
Un viandante pasa por delante del edificio del Banco de Inglaterra. Foto: Alamy

El Banco de Inglaterra (BoE) ha dejado en su reunión de política monetaria de este jueves los tipos de interés en el 5,25% -máximos de abril de 2008- por cuarta reunión consecutiva. Más allá de esta decisión, lo relevante ha sido el mensaje telegrafiado por el organismo en los detalles y que ha sido interpretado como dovish ('paloma') o acomodaticio en la medida en la que abre la puerta a futuros recortes de tipos, un giro que ya han dado la Reserva Federal de EEUU y el Banco Central Europeo (BCE). Por un lado, ha eliminado del comunicado la referencia anterior a que pueden ser necesarias más subidas de tipos. Por otro, ha recortado sus perspectivas de inflación para este año y abandonado su previsión de que los costes de endeudamiento volverán a subir. Además, uno de los nueve miembros del Comité de Política Monteraria (CPM) ha votado primera vez a favor de los recortes.

Donde más nítidas, a ojos de los analistas, se han apreciado estas orientaciones del BoE ha sido en el comunicado con el que el CPM anuncia su decisión. En el redactado del texto, se ha borrado la frase de que "sería necesario un mayor endurecimiento" si la inflación resultaba persistente. En su lugar, se ha reiterado únicamente que los tipos deberán "seguir siendo restrictivos durante el tiempo suficiente para devolver la inflación al objetivo del 2%". El comité asegura que "había juzgado desde el pasado otoño que la política necesitaba ser restrictiva durante un largo periodo de tiempo" y añade que "ajustará la política monetaria según lo justifiquen los datos económicos" y que mantendrá "en estudio" el tiempo necesario para mantener los tipos sin cambios.

Las previsiones de su Informe de Política Monetaria de febrero también apuntaban a una política más laxa. En la senda de tipos constantes, que supone que el tipo de interés de referencia se mantiene en el 5,25%, la inflación cae muy por debajo del objetivo del 2%, hasta el 1,4% a dos años vista y el 0,9% a tres años vista. Esto sugiere que la política es demasiado restrictiva. Utilizando la senda del mercado, según la cual los tipos se reducirán al 4% este año y al 3,5% en 2025, la inflación se sitúa por encima del objetivo al cabo de dos años, en el 2,3%, pero cae al 1,9% a tres años vista. Esto parece implicar que los tipos deberían bajar, pero no tan bruscamente como cree el mercado.

El contexto económico del Reino Unido se ha transformado desde la última reunión del BoE en diciembre, con una perspectiva de descenso de la inflación más acusada de lo previsto. Los funcionarios creen ahora que la inflación de los precios al consumo se situará en el objetivo del 2% en el segundo trimestre, gracias a la caída de los precios de la energía (el último dato de IPC fue del 4% interanual en diciembre). Esto es más de un año antes de lo previsto por el BoE en su última ronda de previsiones de noviembre.

Sin embargo, es probable que la inflación repunte hasta casi el 3% a medida que desaparezca el impacto del abaratamiento de la energía y persistan las presiones subyacentes sobre los precios de los servicios y los salarios. El BoE advierte que los riesgos de inflación seguían "sesgados al alza", y que las perturbaciones en el Mar Rojo suponían una amenaza potencial para los precios.

La otra lectura de las previsiones es que el descenso de la inflación y de los tipos impulsa la economía. El BoE prevé una expansión del PIB del 0,25% este año, frente al nivel cercano a cero de noviembre. Para 2025, la economía podría registrar un crecimiento del 0,75%, también mayor que antes, lo que reflejaría un alivio de la crisis del coste de la vida. Alrededor de dos tercios del impacto de la subida de tipos desde que comenzó el ciclo de endurecimiento en diciembre de 2021 ya se ha notado, según el banco central.

La siempre muy auscultada votación del CPM ha dejado el resultado más dividido en más de una década. Swati Dhingra ha votado a favor de reducir los tipos al 5%, argumentando que ahora existe un riesgo de endurecimiento excesivo. Catherine Mann y Jonathan Haskel mantuvieron su decisión anterior de subir los tipos al 5,5%. Megan Greene, que había votado a favor de una subida en diciembre, volvió a unirse al gobernador Andrew Bailey y la mayoría del cónclave optando por no hacer cambios y dejando la votación en un 6-2-1. Desde el verano de 2008, los miembros del CPM no habían votado a favor de una subida de tipos, un recorte y un mantenimiento en la misma reunión. El pasado mes de agosto, la votación también se dividió en tres, pero en cuanto al ritmo de las subidas.

"Al dejar hoy los tipos de interés en el 5,25% por cuarta vez consecutiva, el BoE envió algunas señales suaves de que la próxima medida será un recorte, pero se opuso con más fuerza a la idea de que los tipos se recortarán pronto o mucho. Nuestra previsión de que la inflación caerá más y más rápido de lo que el banco central espera sugiere que cambiará de tono en los próximos meses. Una bajada de tipos en junio sigue siendo posible y creemos que los tipos terminarán 2025 en el 3%. Esta cifra es inferior al 3,25-3,50% actual del mercado", valora Paul Dales, de Capital Economics, en un comentario rápido tras la reunión. Si los propios funcionarios del BCE ya han reconocido que, como mínimo, bajarán los tipos en junio, en la Fed ese recorte se espera para mayo y hasta hace unas semanas se descontaba para marzo.

"Seguimos esperando el primer recorte de tipos de 25 puntos básicos en junio de 2024, algo que creemos que respalda la reunión de hoy. Posteriormente, esperamos recortes de 25 puntos básicos en los siguientes trimestres, por un total de 75 puntos básicos de recortes para 2024. Esto es menos que el precio actual del mercado (110 puntos básicos). No creemos que el Banco de Inglaterra se desvíe de la Reserva Federal y el BCE en la medida en que lo valoran actualmente los mercados y esperamos que los mercados reduzcan sus expectativas respecto de este último", defiende Kirstine Kundby-Nielsen, analista para Reino Unido de Danske Bank.

"La política del BoE dependerá en gran medida de los datos, ya que el banco sigue centrándose en el mercado laboral, el crecimiento de los salarios y la inflación de los precios de los servicios. Creemos que habrá más pruebas de ello durante el segundo trimestre y que, en última instancia, el BoE tendrá suficiente información este verano para iniciar un ciclo de relajación en agosto. Esta fecha es ligeramente posterior a la del mercado y a la de los encuestados por el Banco, que se inclinan por junio como inicio del ciclo de relajación", apostillan Chris Turner y Benjamin Schroeder, analistas de ING. En su caso, no ven tan dovish la cita de hoy, haciendo hincapié en que dos de los tres 'halcones' no han cedido y han seguido votando por las subidas de tipos.

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