Economía

Portugal elimina las "injustas" exenciones fiscales para residentes extranjeros

  • En 2020 más de 50.000 residentes foráneos se beneficiaron de esta ley
  • La mayor parte del capital fue destinado al sector inmobiliario
  • El objetivo es destensionar la oferta de vivienda en Lisboa, Porto y Algarve
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Portugal aprobó en 2008, a raíz de la crisis, un plan de exención fiscal para los residentes extranjeros que atrajo grandes fortunas al país vecino. Esto provocó una enorme crisis inmobiliaria que hizo subir como la espuma el precio de la vivienda.

El presidente de Portugal, António Costa, aseguró que esta medida es una "injusticia fiscal que ya no tiene sentido", dijo en una entrevista en CNN Portugal. El dirigente luso avanzó que está previsto que este régimen fiscal excepcional quede suprimido en 2024.

Esta decisión se suma a la de la reciente supresión de la "visa dorada", otra medida con enorme polémica ya no solo en Portugal, sino en el resto de Europa. Esta medida también va encarada a aliviar la crisis de vivienda ya que la supresión de este tipo de visado vino de la mano con la prohibición de pisos turísticos en las grandes urbes del país.

Lo que se presuponía como un "alivio" para la crisis financiera de 2008 al final supuso apretar la soga al cuello a la oferta de vivienda, porque todas las grandes fortunas del extranjeros acabaron derivadas hacia ese tipo de activos, reduciendo de manera considerable la oferta de vivienda a los residentes locales, particularmente en las ciudades de Oporto y Lisboa, así como en la región turística del Algarve, al sur del país. La supresión de estas medidas hacia los residentes extranjeros por parte del Gobierno está justificada, según Costa, porque "continuará inflando el mercado inmobiliario de manera sesgada".

La medida en cuestión incentiva fiscalmente a aquellas personas que fijan su residencia habitual en Portugal (un mínimo de 183 días al año) y también para los portugueses que hayan vivido en el extranjero durante, al menos, cinco años.

Esos incentivos se traducen en un régimen especial del 20% para los ingresos laborales procedentes de actividades de "alto valor añadido" y está enfocada para profesionales liberales como arquitectos, ingenieros, médicos o docentes, entre otros. Luego existe otro del 10% sobre las pensiones extranjeras.

La tercera excención de esa norma es la de estar libre de impuestos sobre los ingresos procedentes del extranjero, en los que también se incluyen los pagos de alquiler de los inquilinos, que se gravan en el país de origen.

El presidente matizó que la medida seguirá vigente para todas aquellas personas que ya se benefician de ellas. Según los datos oficiales del Servicio de Extranjería luso, más de 50.000 foráneos residentes en el país se beneficiaron de este régimen en 2020 y el cómputo global de ingresos que se quedaron libres de impuestos en 2022 asciende a 1.500 millones de euros.

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