Economía

Bruselas detecta 985.000 parados 'ocultos' en España y más de 1 millón de infraempleados

  • La 'holgura' laboral marca mínimo histórico tras la reforma laboral
  • Pero España sigue siendo el país de la UE que más infrautiliza su fuerza laboral
  • Los desempleados 'no disponibles' alcanzan su máximo histórico

Los datos de la Oficina Europea de Estadísticas arrojan luz sobre una de las principales polémicas de la recta final de la Legislatura: la fiabilidad de los datos de desempleo. Las cifras publicadas por Eurostat confirman que España suma a sus 3,02 millones de parados registrados otras 985.000 personas que no trabajan, pero no se cuentan como tal y 1,1 millones de infraempleados, obligados a trabajar a tiempo parcial por no encontrar un puesto a tiempo completo. Suman 2,09 millones de personas, la cifra más baja desde 2009, pero sigue dejando a nuestro país como el que peor aprovecha su fuerza de trabajo en toda la Unión Europea.

Estas cifras se recogen en la conocida como 'holgura laboral', una estadística complementaria a la Encuesta de Fuerza Laboral (LFS, por sus siglas en inglés) que realiza Eurostat, aunque se elabora con los datos que le suministran el Instituto Nacional de Estadística y sus homólogos europeos. A diferencia de las estadísticas basadas en el concepto de población activa, que sigue la definición de 'activos' de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) para reflejar la situación del mercado laboral, la holgura se centra en la infrautilización de la fuerza laboral de un país, incluyendo aquellos que se ven expulsados de la actividad.

Y es que según la OIT un parado es aquella persona que busca activamente empleo sin encontrarlo y está dispuesto a incorporarse inmediatamente a un puesto. Esto deja fuera a los que quieren trabajar, pero se han desanimado en buscarlo, o aquellos que buscan, pero por motivos personales o de otra índole (como los confinamientos de 2020) no pueden incorporarse. Ambos casos pasan a la categoría de inactivos en la estadística convencional.

Otra situación es la de los infraempleados, personas que sí tienen trabajo, pero lo hacen por muy pocas horas, presumiblemente con un sueldo insuficiente, y buscan un empleo en mejores condiciones y mayor jornada.

Estas características explican que, aunque se analiza detalladamente desde la crisis financiera, ha cobrado especial protagonismo durante la pandemia, cuando se detectó que la definición convencional de 'parado' no cubría ciertas circunstancias provocada por la crisis sanitaria.

El debate del paro 'oculto' cobró especial intensidad con las regulaciones de empleo en varios países europeos (como los Ertes en España) para subvencionar el mantenimiento de los puestos de trabajo. La clave era si se estaba minusvalorando el impacto de la pandemia en el empleo. En nuestro país se ha reactivado en el último año y medio tras la reforma laboral por la polémica sobre los contratos fijos discontinuos, en teoría indefinidos pero que pueden pasar varios meses al año sin trabajar porque su ocupación se liga a actividades eventuales o estacionales. Y que muchos identifican con una forma de infraempleo.

Máximo de desempleados no disponibles

Frente a las sospechas de analistas y las acusaciones de partidos políticos, los datos de Eurostat muestran que con la reforma laboral no ha aumentado este paro 'oculto', de hecho, se encuentra en mínimos desde el primer trimestre de 2009, cuando se anotaron 2,03 millones de desempleados. tras reducirse un 7,8% interanual, más de cuatro veces más de lo que ha caído el paro convencional, que se redujo un 1,8%.  

En concreto, los desempleados desanimados se han reducido un 12% y los infraempleados un 8,5%. Aunque los no disponibles se han elevado un 11% y llegan a 257.000, el máximo de la serie histórica.

Con ello, la 'holgura' laboral se sitúa en el 20,8% de la fuerza laboral extendida, el mínimo de la serie histórica. Sin embargo, sigue siendo el dato más alto de la UE, cuya media se sitúa en el 12%. El segundo de la lista es Grecia, con un 17,2% y Francia con un 14,6%. Un análisis de la composición aporta más claves sobre las diferencias entre el mercado laboral español y el de nuestros vecinos.

Hay que tener en cuenta que la holgura laboral es una forma de medir el indicador de infrautilización de las personas que quieren trabajar en una economía. La fuerza laboral extendida, a diferencia de la población activa que se utiliza como referencia para la EPA y la LFS, sí tiene en cuenta a los desempleados desanimados o no disponibles que en la definición convencional se cuentan como inactivos. El elevado porcentaje de España se explica ante todo por el paro: explica 12,3 puntos de la holgura.

Líderes de infraempleo

Por el contrario, los desempleados 'desanimados' solo llegan al 3%, y los no disponibles al 1%, por encima de la media de la UE (2,85 y 0,9% respectivamente) pero muy por detrás de países como Italia, donde los desempleados que no buscan empleo llegan al 8,1%, mayor incluso que el de su porcentaje de parados (7,1%).

En lo que sí destaca España es en que tiene uno de los porcentajes de infraempleo más altos de los Veintisiete, de 4,5 puntos, solo superado por Países Bajos, que llega al 5,2%. Aunque el mercado laboral neerlandés tiene una tasa de empleo a tiempo parcial que triplica la de España, un 38% frente al 12,8% de nuestro país.

En cualquier caso, los datos muestran una clara mejoría. España ha reducido la tasa de holgura laboral, es decir, de infrautilización de su mano de obra, en 5,5 puntos desde la pandemia, aunque a mejoría se reduce a dos puntos si contamos desde el primer trimestre de 2019. Una evolución positiva pero insuficiente para cerrar la brecha con la Unión Europea, que sigue siendo de 8,8 puntos porcentuales, exactamente la misma que en el arranque de 2019.

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