Economía

El endeudamiento de la Seguridad Social duplica el nivel previo al Covid

  • Esta variable se consolida en el primer trimestre por encima de los 100.000 millones de euros
  • Los créditos recibidos del Estado incrementan el pasivo de esta Administración a un ritmo del 7%
El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá. EFE
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Los datos más recientes del Banco de España confirman cómo el endeudamiento acumulado por la Seguridad Social se consolidan por encima de la barrera histórica de los 100.000 millones de euros (con muy leves variaciones en términos absolutos entre trimestres).

Es más, los 106.172 millones de pasivo acumulados por esta Administración entre enero y marzo de 2023 suponen casi duplicar (por segundo trimestre consecutivo) el nivel que dicha variable presentaba antes de la pandemia, en el año 2019, situado en 55.000 millones.

Y lo que es más preocupante, todo viso de retrotraerse a esos niveles se antoja irreal considerando, como hacen los analistas del Banco de España, que la deuda de la Seguridad Social se empecina en presentar incrementos interanuales que rondan los siete puntos porcentuales.

La causa de avances tan pronunciados se encuentra, según subraya el supervisor financiero, en el constante recurso al que ha sido uno de los instrumentos preferidos desde la pasada década para hacer sostenible el sistema de pensiones. Se trata de los préstamos concedidos por el Estado a la Tesorería General de la Seguridad Social "para financiar una parte significativa de sus desequilibrio presupuestario".

Presiones crecientes

Los créditos procedentes de la Administración central se han hecho cada vez más imprescindibles, a medida que el sistema de protección soporta mayores presiones derivadas de la jubilación de cohortes cada vez más nutridas de población, con derecho a pensiones más cuantiosas que las de sus predecesores.

A ello se suma la desaparición de mecanismos de auxilio para afrontar el gasto, como el Fondo de Reserva ( la famosa hucha de las pensiones) o para optimizarlo, en factor de sostenibilidad previsto en la reforma de 2013 que nunca llegó a entrar en vigor.

Antes del recurso recurrente y masivo a los préstamos del Estado, la situación del endeudamiento de la Seguridad Social era muy diferente. Antes de 2016 nunca llegó a los 20.000 millones. Incluso, en los ejercicios anteriores mostró una llamativa estabilidad en torno a los 17.000 millones de euros.

El Estado no solo contribuye a la sostenibilidad de las pensiones mediante dinero prestado. También tiene que implicarse a la hora de aminorar la otra cara del desequilibrio que el sistema de pensiones presenta: el déficit. Así lo hace la Administración central asumiendo, por la vía de los Presupuestos Generales, los llamados gastos impropios de la Seguridad Social.

Como resultado, todo apunta a que esos números rojos se quedarán en el 0,5% del PIB este año e incluso podrían descender hasta el 0,2% en el transcurso de los dos próximos años, de acuerdo con los cálculos del Gobierno.

Ahora bien, al igual que ocurre con la deuda también desde este punto de vista pueden plantearse importantes problemas.

Son varios los expertos que consideran excesivamente optimistas las perspectivas de incremento de los ingresos de la Seguridad Social desde ahora hasta 2050, pese al fuerte aumento que presentarán las cotizaciones sociales de acuerdo con la última parte de la reforma presentada por el ministro José Luis Escrivá el pasado mes de marzo.

Dicha reforma es una de las condiciones sine qua non para acceder a las ayudas Next Generation y cuenta ya con el apoyo de Bruselas, lo que hace difícil que un hipotético Gobierno del PP pueda modificarla sustancialmente, si Alberto Núñez Feijóo gana las elecciones.

Récord de 1,53 billones en el conjunto del sector público

La deuda del conjunto de las administraciones públicas subió en el primer trimestre hasta el máximo histórico 1,535 billones de euros, pero se moderó al 113% del PIB, según los datos del Banco de España publicados ayer.

En el último año la deuda pública se ha incrementado en 81.446 millones de euros, lo que representa un repunte del 5,6%, aunque su peso en el PIB ha caído del 117,4% en el primer trimestre de 2022, al 113% entre enero y marzo de este año.

El dato marcado en el primer trimestre (113% del PIB) supera, no obstante, el objetivo del Gobierno para todo el año (111,9%), de acuerdo con lo establecido por el Ejecutivo en el Plan de Estabilidad 2023-2026 remitido a Bruselas a finales de abril.

De acuerdo con las proyecciones del Ejecutivo, la deuda mantendrá su senda de reducción tras la disminución de cinco puntos el pasado año, hasta situarse en el 111,9% del PIB en 2023 y ya bajar del 110% (109,1%) en 2024. En 2025, la previsión es que caiga al 107,9% y en 2026 al 106,8%.

Respecto al cierre de año, la deuda se ha incrementado en 32.761 millones de euros, lo que supone un repunte del 2,2%, en un contexto marcado por aún la crisis en Ucrania y el repunte de los precios. No obstante, el peso en el PIB ha seguido la senda descendente y ha caído del 113,2% al 113%.

Por administraciones, la deuda pública se incrementó en todas entre los meses de enero y marzo de este año.

Así, la deuda del Estado subió en el primer trimestre a 1.387.761 millones de euros, un 6,2% más que hace un año, lo que representa el 102,1% del PIB.

Por su parte, la deuda de las comunidades autónomas creció un 4% interanual, hasta los 322.211 millones de euros en el primer trimestre, equivalente al 23,7% del PIB.

En el caso de las corporaciones locales, se situó en 23.032 millones respecto al primer trimestre de 2021, lo que supone un incremento del 2,6%. La ratio sobre el PIB se mantuvo en niveles en el entorno del 1,7%.

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