Economía

La Airef denuncia que el Ingreso Mínimo Vital solo llega al 35% de hogares que podrían recibirlo

  • La prestación ha llegado a 284.000 hogares
  • La institución no recoge los datos de País Vasco y Navarra
El coste de la medida se ha quedado en un 47% de su potencial. Dreamstime
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El Ingreso Mínimo Vital (IMV) se aprobó hace algo más de tres años, en plena pandemia, para llegar a 2,2 millones de ciudadanos como instrumento para luchar contra la desigualdad de los más vulnerables. Ahora, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) calcula que el número de beneficiarios del ingreso mínimo vital (IMV) se ha estancado en los 284.000 hogares, abandonando a cerca de dos tercios de las familias que cumplen los requisitos para recibirlo, y el coste anual efectivo se ha limitado a 1.900 millones de euros, "el 47% de su potencial".

La presidenta del organismo, Cristina Herrero, ha presentados hoy las cifras, en la segunda valoración que hacen desde la entidad sobre el IMV. Herrero lamentó las "dificultades y escasos avances" en la aplicación y gestión de una de las medidas estrella del Gobierno en esta legislatura. A pesar de ello, la Airef ha destacado que "los pasos" dados iban "en la buena dirección "para impulsar la prestación. 

Estas cifras no incluyen los datos de País Vasco y Navarra, ya que las haciendas forales no han compartido esta información con la Airef.

Los malos datos se deben a la elevada tasa de familias que, pudiendo acceder a la ayuda, no la solicitan (tasa non take up), que se mantiene en el 58%Esta cifra es similar a la registrada hace justo un año, por lo que las iniciativas llevadas a cabo por el Ministerio de Inclusión y Seguridad Social, entre ellas, la difusión de información y la reducción de trámites de solicitud, no han tenido el éxito esperado.

Pero España no es el único país de nuestro entorno que no ha alcanzado el objetivo de alcance de la medida. La Airef enmarca "en el entorno del 50%" la media de tasa non take up de nuestros vecinos europeos. No obstante, en el caso del nuevo complemento de infancia, la institución mostró su preocupación por el alto porcentaje de hogares con derecho a recibirlo que no lo piden, que asciende al 76%, y avisó de que, "si estuviera plenamente implementado", beneficiaría a 1,5 millones de familias.

Esta realidad se repite en otro tipo de medidas con el mismo carácter y aproximación, entre ellas, el cheque de 200 euros que el Ejecutivo aprobó el año pasado para colectivos vulnerables. En este caso, la tasa de non take-up se elevó al 77%, según la Airef. Con respecto al perfil de los potenciales beneficiarios del IMV que no lo solicitan, el 61% son hogares sin hijos a cargo y el 64% reside en Andalucía, Cataluña, Comunidad Valenciana y la Comunidad de Madrid.

Escrivá cuestiona la fundamentación de los datos

El responsable de Inlcusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, cuestionó la evaluación de la Airef en relación al IMV.

Fuentes de Inclusión explican que esta evaluación se ha elaborado sin interlocución con el área del Ministerio que dirige esta política, en concreto, la Secretaría General de Objetivos y Políticas de Inclusión y Previsión Social; así como con los agentes colaboradores de la Secretaría en el desarrollo e implementación de esta política, como son ONG, ayuntamientos o comunidades autónomas.

También considera que no ha habido interlocución suficiente con los responsables cotidianos en el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), más allá de peticiones puntuales de datos, para, por ejemplo, hacer su propuesta de modelo de gestión del IMV.

Las mismas fuentes del departamento de Escrivá señalan, además, que el análisis realizado obvia las acciones puestas en marcha para llegar a los potenciales beneficiarios de la prestación y tampoco existe detalle ni evaluación de los 34 itinerarios de inclusión que se han puesto en marcha en el último año.

Del mismo modo, considera que algunos de los datos incluidos en el informe y los análisis que de ellos dependen adolecen de escasa calidad y falta de fundamentación, lo que pone en entredicho sus conclusiones.

Inclusión pone como ejemplo las estimaciones para calcular potenciales beneficiarios y que, a su juicio, están sobreestimadas, al no tener en cuenta, entre otros, los requisitos no económicos del IMV.

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