Economía

Así se está moviendo el ahorro los españoles: del furor de las Letras al entusiasmo por los fondos conservadores

  • La riqueza de las familias cayó por primera vez desde 2008
  • La inversión en Letras del Tesoro pasa de 145 millones a 2.176 millones
  • Pero los fondos de renta fija amenazan ya el reinado de las Letras
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De las cuentas financieras de las familias de 2022 que publica el Banco de España, destaca el furor por las Letras del Tesoro que pasan a engrosar la riqueza total de los hogares en 2.176 millones. En 2021, apenas había 145 millones de ahorro invertido en este activo. Los depósitos comienzan a registrar salidas considerables ante los bajos intereses que ofrecen. Pero los fondos de inversión de renta fija amenazan el reinado de los últimos meses de las Letras del Tesoro.

La subida de tipos por parte del BCE, que inició en julio del año pasado, ha sacado de la pereza el ahorro de los españoles. No hay nada como unas dosis de inflación, algo de rentabilidad en activos seguros y algo de racanería por parte de los bancos para que el dinero salga de su tradicional letargo en busca de rendimiento.

El dinero repartido en distintos activos financieros roza los 2 billones de euros a cierre de 2022, según el último dato del balance financiero, publicado por el Banco de España. También hay que tener en cuenta que en este cómputo la institución recoge el efectivo disponible, que asciende a 57.547 millones de euros. La foto del Banco de España de la riqueza financiera neta de los hogares, que se obtiene deduciendo sus pasivos de sus activos financieros, es una muy buena perspectiva para ver los flujos de los ahorros.

El primer dato que destaca no dice nada bueno. Es la primera vez desde 2008 que la riqueza financiera de las familias españolas cae. Es verdad que la bajada es testimonial, de un 0,2%. En 2008 fue casi del 14% por culpa del desplome de la bolsa. Pero hay que tener en cuenta que desde ese año la valoración de los activos financieros no ha parado de crecer y es muy sintomático que el efectivo se haya reducido un 5%, una clara señal de que la inflación está mermando los ahorros. El efectivo es el primer nivel en resentirse ante la subida de precios y pérdida de poder adquisitivo.

Los siguientes datos indican que el dinero se está empezando a mover para esquivar las consecuencias negativas de la inflación. Entrando en el detalle de los datos de las Cuentas Financieras, sobresale la entrada de dinero en Letras del Tesoro. Antes de las famosas fotos de largas colas en la entrada del Banco de España, los españoles tenían 2.176 millones en deuda soberana a corto plazo, frente a los 145 millones de 2021.

La euforia con las letras viene de lejos y coincide casi al milímetro con el despegue en los tipos de interés. La tenencia de letras entre particulares y residentes en España apenas llegaba a 20 millones, según los registros del Tesoro. La moda por las emisiones a corto parece que no se ha frenado con el cambio de año. Los pequeños inversores rozaron los 3.700 millones en enero, unas cifras que no se registraban desde hace 15 años.

La deuda a largo plazo no logró concitar tanto interés. Los bonos y obligaciones en manos de las familias cayeron un 15% en 2022 hasta los 10.600 millones. En paralelo, al entusiasmo por las Letras del Tesoro, la salida de depósitos se fue incrementando en la medida que creciendo los tipos de interés. En las Cuentas Financieras de 2022, el volumen total de depósitos creció un 3,7% hasta los 1,02 billones, pero bajando al detalle de la estadística se observa la caída a partir de julio. Solo fue interrumpida en diciembre con la entrada mensual de 14.000 millones. Los datos mensuales del Banco de España de depósitos de los hogares llegan hasta febrero. En los dos primeros meses, el volumen cayó un 1,3 y un 0,5%, respectivamente. Salieron 18.141 millones de ahorro.

La explicación de estos movimientos hay que buscarlos en la rentabilidad que ofrece cada producto. Según el Banco de España, los depósitos de media en febrero ofrecieron un 0,86%. Hasta un año en concreto fue del 0,7%. Hasta el BCE ha dado un tirón de orejas a la banca española por los escasos intereses que ofrecen en sus productos. La rentabilidad de las Letras a doce meses supera el 3%. En la guerra por el pasivo de las familias se ha colado un serio competidor, los fondos de inversión.

Tras un año horribilis para la renta fija, 2022 fue el peor año de su historia, es muy difícil que la deuda en los mercados financieros ofrezca el mismo nivel de pérdidas que la bolsa, todo apunta que 2023 tiene que ser un buen año, por lo menos de recuperación. El inicio de la rápida subida de tipos pilló con el pie cambiado a los inversores, pero para este ejercicio se espera que los bancos centrales hagan por lo menos una pausa, lo que debería mejorar el rendimiento de la renta fija.

Según Inverco, la captación de inversores registró cifras históricas en el primer trimestre del año. La entrada neta de dinero superó los 9.000 millones. A final de año el sector ya había superado los 8.000 millones. De esta cantidad, los mayores beneficiados fueron los fondos de renta fija, el tipo de fondo más conservador. Hasta 7.907 millones de suscripciones realizaron hasta marzo. La rentabilidad medida de este vehículo se situó en el 1,15%, por encima de los intereses que siguen ofreciendo los depósitos.

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