Economía

La inflación avanza al 5,9% sin la bonificación a las gasolinas y con la subyacente en máximos de 36 años

  • Primera medición sin la bonificación de gasolinas y con el IVA reducido a alimentos
  • El índice general rompe con la senda de descensos de los últimos cinco meses
  • Los alimentos anotan una leve moderación de tres décimas en los precios

La racha de descensos que acumulaba la inflación en los últimos cinco meses acabó en enero a un nivel mayor del previsto. El índice general se situó en el 5,9%, dos décimas por encima de la tasa anotada en diciembre y una más de lo pronosticado a finales de mes. La inflación subyacente sí ha cumplido con las previsiones: escaló en al 7,5%, su mayor nivel desde 1986 y a una distancia de 1,5 puntos sobre la tasa general.

Es la primera estadística tras la retirada de la bonificación de 20 céntimos por litro a los combustibles a los consumidores generales. Esa diferencia en el precio del repostaje ha tenido gran impacto en el IPC de arranque de año. El avance del IPC en plena cuesta de enero se debe principalmente a que los precios de los carburantes subieron más de lo que lo hicieron durante el primer mes de 2022. También influyó, aunque en menor medida, que los de vestido y calzado bajaron menos que el año previo. La electricidad, sin embargo, bajó más este enero.

Desde el Ministerio de Asuntos Económicos destacan que la tasa interanual solo ha aumentado dos décimas en enero, "a pesar de la subida de los precios de los carburantes" y tras la retirada de la bonificación de 20 céntimos con carácter general. El departamento que dirige la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, confía en que la inflación subyacente refleje en los próximos meses el descenso de la inflación general -en los cinco meses previos bajó más cinco puntos- y de los costes energéticos y otras materias primas.

Los alimentos se moderan pero siguen en máximos

El dato también conforma la primera medición de la inflación tras la entrada en vigor de la rebaja del IVA a ciertos alimentos básicos que se aplica desde enero para facilitar la cesta de la compra ante las marcadas alzas de estos productos. Aunque los precios de los alimentos siguen disparados, se aprecia cierta moderación. Si en diciembre subieron un 15,7%, en máximos de enero de 1994, en enero avanzaron un 15,4% interanual. 

En el año, los alimentos que más han subido de precio son el azúcar (+52,1%), la mantequilla (+38,2%), salsas y condimentos (+33,9%), la leche entera (+33,4%), los aceites y grasas (+31,3%), los huevos (+27,2%), los productos lácteos (+23,4%), los cereales (+22,8%) y las patatas (+20,5%). En menor medida pero por encima del 10% han subido los preparados de legumbres y hortalizas (+15,8%), la carne de ave (+14,4%), la de porcino (+14,3%), el agua mineral, los refrescos y zumos (+14%), la carne de vacuno (+13,7%), el pan (+13,5%); café, cacao e infusiones (+12%), los crustáceos, moluscos y preparados de pescado (+11,9%) o las legumbres y hortalizas frescas (+11,5%).

Economía indica que los precios de los alimentos afectados por la reducción del IVA bajaron en enero un 1,6% respecto a diciembre frente a la subida del 1,4% anotada por el resto de productos de la cesta no afectados por la rebaja impositiva. 

Si los alimentos lideraron las subidas interanuales de precios, los datos de Estadística indican que la electricidad fue lo que más se abarató desde enero de 2022 (-40,8%), seguido del transporte combinado de pasajeros (-35,4%), el transporte de pasajeros en metro (-19,1%) y el transporte de pasajeros en autobús (-19%). Esto demuestra el efecto de los bonos gratuitos y de las rebajas en el coste del transporte aplicadas por el Gobierno y las comunidades autónomas.

La evolución mensual también refleja la rebaja del IVA a los alimentos

La evolución mensual también apunta a la ralentización. De diciembre a enero, alimentos y bebidas no alcohólicas subieron un 0,4% frente al 1,6% que lo hicieron de noviembre a diciembre. La variación mensual (enero sobre diciembre) del índice general es del -0,2%, una décima menos de lo previsto.

Lo que más influyó en la caída intermensual fue la electricidad (-17,5%) seguida de los paquetes turísticos (-13,5%) y las prendas de vestir, coincidiendo con las rebajas (-12,6%). De los alimentos, destacan las bajadas de las frutas (-3,3%) y los aceites y grasas (-1,8%). En el otro extremo, colaboraron con el encarecimiento de la cesta de la compra desde diciembre la gasolina (+12,7%), el gasóleo (+10,2%) y el gas natural (+7,2%).

Entre los alimentos, los que más subieron en el mes fueron pescado y marisco (+2,1%) y agua mineral, refrescos, zumos de frutas y vegetales (+2%). De entre los alimentos básicos con el IVA al 0%, legumbres y hortalizas avanzaron un 0,1%, el precio del pan retrocedió un 0,2%, el del queso un 0,7%, patatas -1,0%, huevos -1,5%, leche -1,5%, harina -2,3% y frutas -4,2%. La cesta de los que vieron reducido el IVA del 10% al 5%, el precios del aceite de oliva cayó un 1,2% y el de pastas alimenticias un 3,5%.

El Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), el que utiliza Bruselas en sus mediciones, sitúa su tasa anual en el 5,9%, cuatro décimas superior a la del mes anterior. En cuanto al índice a impuestos constantes, la inflación interanual sería del 6,5% en enero si no se tuviera en cuenta la rebaja del impuesto especial sobre la electricidad y las variaciones sobre otros impuestos.

Los datos del INE de enero son los primeros que recogen la nueva metodología que se nutre de las ponderaciones procedentes de la Contabilidad Nacional como fuente principal y que incluye los mercados libres del gas y la electricidad.

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