Economía

Así son los cuatro criterios del tribunal médico para elegir el grado de una incapacidad permanente

  • El grado determina la cuantía, modo de pago, compatibilidades con trabajos...
  • Su opinión no es vinculante, pero sí muy importante para la Seguridad Social
Foto: Dreamstime.

En el momento de la visita del solicitante de una pensión de incapacidad permanente a un tribunal médico, los miembros del mismo no solo han de escribir un dictamen sobre la denegación o aprobación de la prestación, ya que al tratarse de una pensión bastante particular también han de recomendar un grado concreto de pensión.

Son cuatro los grados que puede tener una pensión de incapacidad permanente. Presenten diferencias en las comptabilidades con otros trabajos, la forma de pago que hace la Seguridad Social y, por supuesto, la cuantía de la pensión. Los explica el organismo en su página web de forma resumida:

-Incapacidad permanente parcial: ocasiona al trabajador al menos una disminución del 33% en el rendimiento de su profesión habitual, pero no le incapacita para la misma.

-Incapacidad permanente total: incapacita o inhabilita al trabajador para su profesión habitual, pero no le impide desarrollar otra función diferente.

-Incapacidad permanente absoluta: incapacita al trabajador para el desarrollo de cualquier trabajo.

-Gran invalidez: obliga al solicitante a requerir de ayuda de terceros para actos cotidianos de su vida diaria "tales como vestirse, desplazarse, comer o análogos" debido a razones de "pérdidas anatómicas o funcionales".

Por qué es tan importante el grado de una incapacidad permanente

Esta clasificación no es baladí, ya que la diferencia entre una u otro grado de incapacidad puede ser realmente importante para el solicitante. Así, la diferencia entre una parcial y otra total implica cambios en el modo de pago (en la parcial es un pago único y en la total se paga todos los meses) y entre una total y absoluta conlleva restricciones al trabajo (en la total se puede desempeñar otra tarea diferente y en la absoluta en cambio no).

Y qué decir de la diferencia entre una incapacidad permanente absoluta y una gran invalidez, que en este segundo caso implica el pago de cantidades extra para la contratación de personas que ayuden al trabajador que sufre la incapacidad y necesita cuidados en su vida diaria.

Por todo esto es clave la selección de un grado de incapacidad permanente. Una decisión que, aunque el tribunal médico aconseja, recae en última instancia en la dirección provincial de la Seguridad Social correspondiente. Sin embargo, no hay que quitar importancia al papel del tribunal médico, que a pesar de no ser vinculante es frecuentemente escuchado por el organismo. De hecho, en buena parte de los casos el dictamen definitivo de la Seguridad Social va de la mano con el del tribunal médico.

Los cuatro criterios del tribunal médico

Dada la importancia del grado de una incapacidad permanente, es clave conocer cómo el tribunal médico decide el grado de la incapacidad y, por lo tanto, cómo se cobrará y qué cuantía tendrá la pensión derivada de la misma. Los expertos del bufete especializado Campmany Abogados dan una serie de claves en su página web:

-Lo primero que evalúa el tribunal médico es los efectos de la enfermedad o dolencia sobre el trabajo de la persona que solicita la pensión. Si le incapacita para su trabajo, si le permite hacer otras funciones, si no le deja posibilidades para desempeñar trabajo alguno...

-Después tiene en cuenta el conjunto de dolencias del solicitante. No es lo mismo sufrir una sola enfermedad que juntar a esa dolencia los efectos de enfermedades que ya se tenían antes, dado que ese conjunto puede acrecentar los daños de una dolencia anterior.

-Tras ello hay que evaluar la capacidad de mejora del paciente. La recomendación de un grado inferior puede venir determinada por las altas posibilidades de recuperación del paciente, o viceversa: el tribunal puede optar por un grado mayor si considera que la enfermedad es irreversible.

-Por último, el tribunal médico tendrá en cuenta diferentes criterios orientativos que le puedan servir de ayuda antes de un dictamen definitivo. Aquí entrarán historiales médicos, guías orientativas como el ya derogado Reglamento de Accidentes de Trabajo...

comentariosicon-menu1WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin
arrow-comments

Comentarios 1

En esta noticia no se pueden realizar más comentarios

LAS VERDADES DUELEN
A Favor
En Contra

Es una desgracia muy grande accidentarse y terminar en una silla de ruedas.

Yo ya no creo en los médicos, sino en los milagros de Dios y Jesucristo. Con fe, todo es posible.

Puntuación 2
#1