Economía

La otra cara de la inflación: del "perdón" de las empresas a la "frialdad" globalizada

  • Las empresas en Japón ya no piden disculpas a sus clientes por los altos precios
Foto: Akagi Nyugyo Co.

En los últimos meses, cada informe sobre el Índice de Precios al Consumo (IPC), ha ocupado las portadas de los medios por las altas cifras de la inflación. Acto seguido, surgen las noticias respecto a las "víctimas" de este fenómeno: es decir, los ciudadanos promedio, clientes o consumidores. Sobre cómo enfrentamos, incluso desde la psicología, este escenario económico hay mucho, pero muy poco sobre lo que opinan las "antagonistas" de la historia: las empresas, más allá de las cifras.

En este contexto, los japoneses sorprendían en otros tiempos. En esa lucha de eliminar los estigmas, o ya sea por un tema cívico cultural, iban un paso por delante de cualquier sociedad occidental. Y es que el hecho de que una empresa salga a la calle a pedir perdón y a justificar la subida de los precios de sus productos, no es algo que se vea todos los días. Y sí, hablamos en pasado porque así lo hacían hace unos años cuando la inflación era más local.

Lo cortés no quita lo valiente: la figura del "perdón"

El país asiático sorprendía cuando el fabricante de helados Akagi Nyugyo Co salió a la calle a pedir perdón por haber subido sus precios por primera vez en un cuarto de siglo. Una docena de ejecutivos y trabajadores de esa compañía hacían cuenta de ello en la misma televisión japonesa.

Con la actual inflación, que no da tregua en ningún lugar del mundo, la empresa japonesa planea aumentar el precio de casi tres docenas de otros productos de helado. Sin embargo, esta vez no habrá "perdón".

"Nos enfrentamos a un tsunami de aumentos de precios de los materiales. Subiremos los precios para sobrevivir", dijo el director de marketing Fumio Hagiwara y recogido por el WSJ.

En Japón, la figura del "perdón" es parte del ADN más profundo para embellecer la comunicación fluida. Cultural o cívicamente es un "arte" que, en la perspectiva occidental, nadie, o casi nadie, practica.

De esta forma, existe una "cultura pop" que promociona el uso del "perdón" como un arma para el éxito. En esta línea, hay una serie de manga japonesa de larga duración en la que el personaje principal es reclutado para un nuevo trabajo debido a su habilidad para pedir "perdón.

Las empresas japonesas, no se quedaban atrás, tal como lo hacía anteriormente Akagi Nyugyo Co. Habitualmente se disculpan con los clientes, incluso por pequeños problemas, como no contestar el teléfono rápidamente.

Sin embargo, como explica la WSJ, con la llegada de la ola global de inflación a las costas de Japón, después de unas tres décadas de precios estables o a la baja, las empresas se han liberado del pasatiempo de pedir "perdón".

La justificación no agrava la falta

Por su parte, la compañía de alimentos Yaokin Inc También se vio en la necesidad de cambiar el precio de sus productos. De esta forma, aumentó el valor de su refrigerio insignia de maíz inflado llamado 'Umaibo'. Sobre ello, argumentaron desde su cuenta de Twitter que necesitaban obtener ganancias para poder continuar y "asegurar la supervivencia de la industria de los snacks". Lo llamativo, es que, en un medio japonés, y en una suerte de arrepentimiento, citaban que "este no es momento para gastar dinero en un anuncio de disculpa".

En resumen, el cambio de etiqueta o estigma para las empresas este año se debe, en parte, a que las empresas ya no tienen que "preocuparse" tanto por parecer las antagonistas, ya que casi todo el mundo cobra más.

Durante mucho tiempo, las empresas dudaron en subir los precios por "temor" a perder clientes frente a sus rivales, dijo Tsutomu Watanabe, profesor de economía en la Universidad de Tokio. "Pero eso ahora está cambiando", argumentó.

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