Economía

La conflictividad se aviva en Euskadi con varias huelgas para esta semana

  • Convocatorias de dos días en el metal vizcaíno y en Mercedes Vitoria
Manifestación de los trabajadores del sector del metal vizcaíno del pasado jueves en Bilbao. eP
Bilbao

Euskadi comienza una semana intensa en cuanto al número de convocatorias de huelga se refiere, ya que dos de los principales conflictos activos, el del sector del metal de Vizcaya y el de Mercedes Benz Vitoria, tienen previstos dos días de movilizaciones cada uno en la lucha por la aprobación de sus nuevos convenios colectivos.

El año 2022 empezó con importantes acuerdos sectoriales, como el del metal de Guipúzcoa y el de la construcción en Vizcaya, pero la guerra en Ucrania y sus consecuencias económicas han complicado la negociación de los posteriores.

Los sindicatos de la planta de Mercedes-Benz en Vitoria protagonizaron el pasado miércoles su primera jornada de movilizaciones, con una manifestación en la que participaron miles de trabajadores y con una huelga respaldada por el 95% de los 5.000 trabajadores en plantilla, lo que supuso la parada productiva de la factoría alavesa.

Pero esta movilización tiene en su contra la división de sus sindicatos: por un lado está la convocatoria de ELA, LAB y ESK y por otro, la de UGT y CCOO. Estos dos últimos tienen anunciada otra huelga para el 29 de junio y los tres primeros, días de paros entre hoy 27 de junio y el 1 de julio.

Flexibilidad no ampliable

Las huelgas en Mercedes Vitoria están motivadas por la falta de avances en la negociación del convenio colectivo, en el que los sindicatos piden mantener el poder adquisitivo, no ampliar la flexibilidad, un contrato relevo mejorado, que las nuevas incorporaciones no tengan peores condiciones y regular las de quienes trabajan el fin de semana. UGT y CCOO están dispuestos a aceptar un cierto incremento de la flexibilidad, pero ELA, LAB y ESK rechazan cualquier "cesión" en esta materia ni en rebajas salariales.

El primer día de huelga del sector del metal, que implicó el pasado jueves a unos 52.000 trabajadores, tuvo un seguimiento del 85%, según los sindicatos convocantes ELA, CCOO, LAB, UGT, ESK, CGT y CNT, y del 28%, según la Federación Vizcaína de Empresas del Metal (FVEM). Los siguientes paros serán el 30 de junio y el 1 de julio.

Los sindicatos reivindican una subida salarial vinculada al IPC para no perder poder adquisitivo y rechazan soluciones como la alcanzada recientemente en el metal cántabro, donde se ha aceptado cubrir solo un porcentaje del IPC real.

En juego 1.200 millones

La convocatoria de paros en Mercedes se produjo después de que la dirección anunciara una posible inversión en la planta de Vitoria de 1.200 millones, vinculada a la negociación del nuevo convenio y que éste recogiera una "mayor flexibilidad". Esta inyección económica está pendiente de decisión de la multinacional alemana y si el proyecto no se adjudicara a Vitoria, las inversiones en la planta se quedarían en 230 millones para fabricar los modelos actuales.

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