Economía

Teresa Ribera: "Crear una empresa eléctrica pública no es la solución, la expropiación no resuelve el problema"

  • "No se va a prorrogar ningún año la vida útil de las nucleares"
  • "Las eléctricas deberían dar precios razonables, a costa del margen de beneficio"
  • "No calificaría la relación con Bildu de preferente, ni creo que sean socios prioritarios"
Teresa Ribera, vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica. | Alberto Martín.

Cuando le preguntas, a bocajarro, qué le quita el sueño a la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera (Madrid, 1969) dice, sin más, que el bienestar de las familias. Añade que le preocupa muchísimo el precio de la energía y las turbulencias que se están viviendo a nivel internacional por este asunto. Es plenamente consciente de que en estos tiempos revueltos se ha convertido en una especie de enfant terrible de las compañías eléctricas, aunque insiste una y otra vez en que su relación con ellas está absolutamente normalizada. "Es profesional y sincera", señala .

En realidad, esa imagen de mujer dura, casi imperturbable y correosa en las negociaciones, se rompe en mil pedazos en el tú a tú. Es amable y cordial, una gran conversadora que tiene una opinión perfectamente conformada de todos los temas que están de plena actualidad. Es capaz de analizar los dientes de sierra de cualquier estadística con la misma soltura con la que comenta cómo evolucionan los estudios de sus tres hijas.

Es licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, diplomada en Derecho Constitucional y Ciencia Política y acaba de incorporarse como académica alterna de la Real Academia de Bélgica en la Sección de Tecnología y Sociedad y, en su presencia, se tiene la sensación de que su cargo le viene como anillo al dedo. De hecho, en su despacho, ubicado en Nuevos Ministerios, hay algunos objetos que la definen perfectamente: desde un calendario con las fotos de sus hijas a varios libros de Mariana Mazzucato "dedicados", un unicornio "regalo de los profesionales de educación ambiental" o un liquen antártico "que me trajo Adolfo Eraso de sus expediciones Glakma". Durante la entrevista ni hay preguntas sin respuesta, ni tiene pelos en la lengua.

Que finalmente hayan conseguido mayoría para apoyar los Presupuestos, ¿garantiza que el Gobierno del que usted forma parte agotará la legislatura?

El presidente siempre ha manifestado su voluntad de agotar la legislatura. Los Presupuestos son la herramienta más importante para llevar a la práctica nuestras propuestas y la coalición de Gobierno está estructurada y respaldada por esa idea. Estos Presupuestos son enormemente sociales, como aparece reflejado en las partidas destinadas a hacer frente al reto demográfico, la transformación del sistema energético, la industria de la innovación, etc.

Oiga, ¿es cierto que Bildu se ha convertido para ustedes en socio prioritario frente al PNV?

Yo no calificaría la relación con Bildu de preferente, ni creo que sean socios prioritarios. Todo lo que hemos acordado con los distintos partidos que han respaldado los Presupuestos son cosas que hubiéramos acordado con cualquier otro que lo propusiera.

"No calificaría la relación de Bildu de preferente, ni creo que sean socios prioritarios"

¿Es verdad que los apoyos de los independentistas y nacionalistas han costado 112 millones de euros, como han cuantificado algunos?

Las distintas partidas presupuestarias no tienen nombre ni apellido, lo que se cuantifica son partidas sustantivas. Por ejemplo, nosotros trabajamos en transformación del sistema energético, lo hacemos no porque nos lo pida Compromís o Más País, sino porque estamos convencidos de que hay que hacerlo.

Pues para muchos que los Presupuestos post-Covid no se hayan consensuado con el PP, el principal partido de la oposición, es una anomalía democrática...

A mí me parece una anomalía democrática la actitud del PP en los asuntos de Estado. Ellos cuestionan todas las medidas del Gobierno, con una vocación destructiva dentro y fuera de España, que genera crispación, como si España se hundiera cuando ellos no gobiernan. Trasladan a nivel internacional una idea de país al borde del colapso, de Estado fallido, que en absoluto se corresponde con la realidad, más bien es al revés, todas las instituciones internacionales ven con satisfacción y agradecimiento el papel que desempeña España en las decisiones que nos ha tocado tomar tanto internamente como a nivel europeo. Su actitud parece una irresponsabilidad de manual.

Supongo que a la ministra de Transición Ecológica lo que le quita el sueño es el precio de la luz, que puede convertirse en el talón de Aquiles de este Gobierno, ¿no?

Me preocupa muchísimo el precio de la energía y las turbulencias que se están viviendo a nivel internacional con este tema. Sobre todo, porque tiene un impacto real en la calidad de vida de las personas y los hogares, y en la posibilidad de recuperación industrial. Me preocupa también porque en pleno proceso de transformación, necesitamos dedicar muchos recursos a invertir en innovación y a mejorar el sistema energético, acompañando socialmente ese cambio. Por tanto, cuando tenemos un precio de la luz y del gas natural tan elevado, frenamos recursos del conjunto de la economía que podrían estar dedicados a otras cosas. Nuestra prioridad es acompañar a las familias. Por eso hemos tomado medidas de reducción de carga fiscal y de los costes fijos del sistema, para asegurar que la factura que llega a los hogares sea equivalente a lo que se pagó en el año 2018.

Vamos, que van a cumplir su compromiso de que a finales de 2021 acabaremos pagando lo mismo que en 2018, porque muchos creen que no será así...

Nuestro compromiso se está cumpliendo ya. Está recogido en el Decreto Ley en el que se fijan ya los costes fijos que se trasladan a la factura, con esa reducción del 96%, y se elimina toda fiscalidad. Eso no significa que cada una de las familias pague exactamente lo mismo que pagaba en 2018, pero sí que el agregado del consumo doméstico en 2021 va a ser equivalente al agregado del consumo doméstico del 2018. Tal como está regulado el mercado, el incremento del coste del gas hace que se amplifique en el precio de la electricidad. Por eso es necesario preparar una modificación regulatoria a nivel europeo, que impida ese contagio, ese drenaje tan importante de recursos de la economía en favor de unos cuantos.

¿Se va a prolongar la rebaja fiscal en la factura más allá de final de año?

Creo que es prematuro tomar esa decisión. Se está valorando y como ha dicho la ministra de Hacienda se han diseñado unos presupuestos que tienen holgura para poder tomar esas decisiones, y nuestro compromiso sigue estando con los consumidores eléctricos.

¿Habrá déficit de tarifa eléctrico este año?

Sí, es posible que haya déficit tarifario. Aún tenemos que ver cómo evoluciona la situación, y lógicamente es algo que no nos gusta, porque a cualquiera le gusta tener las cuentas saneadas, pero entendemos que es la opción menos mala en una situación como la que atravesamos.

¿Es cierto que el PNV consiguió que el Gobierno bajara el hachazo inicial a las eléctricas o es solo una leyenda urbana?

No, no es verdad que el PNV nos obligara a modificar nuestra posición respecto a las eléctricas. Eso es una super-leyenda urbana. Es verdad que las compañías eléctricas, hace un año y medio se quejaban de lo bajos que estaban los precios del pool, y ahora nos dicen que en realidad sus precios no están indexados al pool, sino que venden la electricidad a través de contratos bilaterales a precio inferior al pool. Técnicamente no están incorporando beneficios extraordinarios y por eso les hemos dicho que nos enseñen esos contratos que demuestran que eso es verdad. Lo tendrán que hacer porque en el Decreto Ley hemos introducido una moción de transparencia importante.

"No es verdad que el PNV nos obligara a modificar nuestra posición respecto a las eléctricas"

¿Cómo está su relación con las eléctricas? Se dice que usted es su 'bestia negra' y han buscado apoyos en Europa para tumbar ese Decreto Ley del Gobierno...

Con las eléctricas siempre ha habido una relación profesional, muy franca y sincera. Ellos saben que tenemos una agenda de transformación importante, que el mundo es otro, y que la electricidad va a seguir siendo una necesidad y, por lo tanto, el nicho de negocio es importante, pero ahora las condiciones de mercado hacen que se tenga que producir electricidad de una manera distinta, y esto obliga a reinventar toda la política regulatoria.

¿Sabe cuánto afectará al beneficio de las eléctricas el Real Decreto que se aprobó la semana pasada?

Calculamos que por esa medida extraordinaria tendrán seis meses de recaudación inferior. De todos modos, creo que tendremos que abordar con seriedad cómo se actualizan las cuentas.

¿Y esto está surtiendo efecto o se quedará en agua de borrajas?

Sí, las eléctricas han hecho movimientos interesantes que ojalá se hubieran producido antes, como por ejemplo todas esas ofertas de tarifas a precio estable, bajo, fijo, durante mucho tiempo, y sin permanencia, como ocurrió con la telefonía.

¿Y qué más deberían hacer?

Tres cosas: ofertar precios razonables, entendiendo que muy probablemente sea a costa de renunciar a un margen de beneficios, porque tienen beneficio de sobra para hacerlo. Como segunda cuestión deben acometer todo el proceso de inversiones en la transformación del sistema energético. Y en tercer lugar acometer su compromiso social para con los trabajadores de las centrales térmicas de carbón en proceso de cierre.

"No se va a prorrogar ningún año de vida útil de ninguna central nuclear"

Vamos, que finalmente las reformas no han sido las que quería Unidas Podemos, desde la creación de una empresa pública a la fijación de precios mediante Real Decreto...

El sistema energético y eléctrico es complejo, sistémico y muy transversal. Y no hay varitas mágicas, porque si aplicas determinada tasa fiscal por encima de las que corresponde, te vas a encontrar con un peso inflacionista en el precio de la electricidad que va a afectar a la industria, y a todo. El debate es cuánto de todo esto es razonable que tenga que asumir el consumidor. Y en eso estamos de acuerdo.

Pues sinceramente no creo que los ministerios de Consumo y el de Agenda 2030, en manos de Podemos, estén para tirar cohetes con lo que la parte socialista del Gobierno ha aprobado...

La implicación de los ministerios de Consumo y Derechos Sociales y Agenda 2030, y las relaciones con el tercer sector es clave. De hecho, una de las primeras medidas que tomamos en otoño de 2018 fue luchar contra la pobreza energética, que nos llevó a crear un bono térmico que no existía. Necesariamente el PSOE y Unidas Podemos tenemos que trabajar juntos compartiendo objetivos. Mi obligación es trabajar con los aspectos regulatorios y con las empresas, y la de ellos reforzar y acompañar los servicios sociales. No hay choque de trenes entre ambos.

¿Pero la solución pasa por hacer una eléctrica pública, como han planteado en algún momento?

No es real enviar el mensaje de que el problema de la electricidad se resuelve o bien con la creación de una empresa pública o bien con la renacionalización o expropiación. No tiene mucho sentido destinar tantos recursos de presupuestos a comprar una empresa. Crear una empresa eléctrica pública no es la solución, no porque sea de titularidad pública o privada, si opera en el mercado tiene que seguir las mismas reglas de funcionamiento que cualquier otra empresa. Sabemos que vamos a un modelo mucho más diverso, donde conviven grandes empresas con otras de tamaño medio y microempresas, tanto en generación como en distribución y comercialización. Ahora cualquiera podemos ser vendedores de electricidad sobrante de nuestro techo, a través de placas solares, y estamos ensayando con pequeños saltos hidroeléctricos que puedan formar parte de una comunidad energética local, es decir, que sean los ayuntamientos próximos los que gestionen y se beneficien de la electricidad que esto genera.

"Crear una empresa eléctrica pública no es la solución"

Ministra, tal como está el patio, ¿se van a plantear el cierre definitivo de alguna nuclear o pueden aumentar su vida útil, incluso crear alguna nueva?

Lo que tenemos delante es un acuerdo de todos los propietarios de centrales nucleares para poder gestionar con anticipación un cierre seguro. Y en esto hay consenso y acuerdo unánime por parte de todos. Pero vamos, la primera nuclear se cerrará en el 2027, y parece que algunos lo están asociando a lo que está ocurriendo ahora.

¿En qué sentido?

Estamos en unas semanas donde hay paradas programadas de recarga de combustible, pero están funcionando todas, y asociar eso al cierre de las nucleares es estar engañando a la gente, porque no es real. Eso sí, no se va a prorrogar ningún año de vida útil de ninguna central si no es con completa certidumbre con respeto a la seguridad del funcionamiento. En cuanto a plantearse nuevas centrales, ninguna empresa está dispuesta a hacerlo.

Vamos, que no es el Gobierno el que se opone, sino las empresas las que no quieren abrirlas...

Las empresas no quieren abrir nuevas nucleares porque no es rentable. España es rica en sol y aire, y hay otras muchas posibilidades y con una cadena industrial detrás muy potente. Entonces, ¿para qué van a entrar en un debate con contestación social, con grandes cuantías, con ciclos de inversión larguísimos? Es muy discutible que tenga sentido económico hacer nuevas nucleares en un país como el nuestro.

Ministra, ¿van a dar una prórroga a los promotores de renovables para los puntos de acceso y conexión de modo que se puedan garantizar los alrededor de 40.000 millones de inversión?

Lo que detectamos es que había una burbuja en torno a los permisos de acceso y conexión a la red eléctrica, para poder evacuar la electricidad renovable que se genera. De hecho, teníamos potencia concedida muy por encima de lo que es previsible que vaya a instalarse de aquí a 2030. Lo que nos hacía imposible tener visibilidad sobre cuáles de esos proyectos, o de esos permisos, tenían una realidad industrial y de inversión detrás, y cuáles eran un movimiento especulatorio para vender después el permiso de acceso. Por eso introdujimos hitos en el tiempo, de tal modo que, si no se cumple, vence y caduca esa autorización.

Pero el próximo hito se cumple ahora en diciembre, y por eso le pregunto si va a ser prorrogado...

Hay un atasco importante en la tramitación de los expedientes por parte de las Administraciones autonómicas, y, aunque menos, también del Estado. Este es un asunto que tenemos que gestionar con mucho cuidado porque por una parte es importante pinchar esa burbuja, para poder ordenar la penetración de renovables. Estamos valorando la necesidad de responder en plazo.

¿Hay algún plan de apoyo para las grandes industrias, que al final son los grandes consumidores de energía?

Sí, hay tres medidas que ya están operativas. Primero, hay un incremento importante de la asignación gratuita de derechos de CO2 para compensar los costes indirectos y acompañar a la industria más intensiva en consumo energético. Como segunda cuestión, aunque no han sido muy activas, hemos facilitado que pudieran firmar contratos bilaterales a medio y largo plazo con desarrolladores de renovables. Y la tercera, nos gustaría agotar esa línea abierta de subvenciones a la inversión en eficiencia energética de la industria. Las industrias del sur de Europa, y también la española, tenían una cobertura en contrato bilateral muy por debajo a la industria del norte de Europa. Eso ha funcionado mientras el mercado mayorista tenía precios muy razonables, pero en este momento que ese mercado mayorista tiene los precios disparados, supone un sobrecoste muy duro. Por eso hay que cambiar los conceptos.

"Las eléctricas deberían ofertar precios razonables, a costa del margen de sus beneficios"

¿Qué algunas eléctricas estén volviendo a producir carbón no da al traste con la idea de transición ecológica que tenían ustedes?

Es verdad que en China se ha disparado el consumo de carbón, y también se ha incrementado en otros países europeos. Aquí representa el 2% de la generación eléctrica de este año y, aunque aparentemente puede haber alguna nueva entrada, es puntual y se produce cuando hay alguna dificultad cuando no hay viento, agua o gas. Aquí sabemos que alguna central térmica ha vuelto a quemar carbón durante unos meses por el gran diferencial de precios. Por eso es importante que la Unión Europea se tome en serio que el gas no contagie la electricidad. La siguiente consecuencia es que este contagio, lo que puede producir es esta paradoja, que tengamos un diente de sierra volviendo a consumo de carbón, aunque sea temporal. En España, nuestra estimación es que va a ser muy poco y coyuntural.

Hablando de Europa, ¿qué le parecen los informes preliminares de ACER y ESMA en los que se rechazaba la reforma planteada por el Gobierno de España?

Han contestado que no hay ninguna ilegalidad, pero esa no era la pregunta. La propuesta del Gobierno de España sobre esta reforma no ha sido rechazada, lo que dicen es que, que hoy funcione no significa que esté a prueba de los desafíos que tenemos. Dicen que no es seguro que esto siga siendo un modelo viable.

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