Economía

Los presupuestos de Biden superan su primer trámite: el texto final deberá estar terminado en un mes

  • Quedaría un mes de negociaciones hasta aprobar el texto final
La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi. Foto: Reuters

Jornada clave en el Congreso de EEUU. Este martes, la Cámara de Representantes de EEUU dio el primer paso para sacar adelante el programa económico de la administración de Joe Biden. Tras horas de debate y negociaciones internas, los demócratas impusieron el rodillo y aprobaron por 220 a 212 el proyecto de presupuestos que acompañará el plan de infraestructuras aprobado con los republicanos en el Senado. Un día clave con muchísimo dinero en juego que Biden salvó gracias a su ajustada mayoría en la Cámara Baja.

Los demócratas lograron el apoyo unánime de sus diputados para sacar el texto adelante tras calmar el pulso entre las dos alas del partido: 9 diputados moderados amenazaban con tumbar los presupuestos si no se vota antes la ley de infraestructura, dejando en el aire la amenaza de tumbar los presupuestos igualmente en su votación definitiva más adelante por su descontento con la enorme cantidad de dinero que dedicarán a gasto social. Pero los progresistas -que son bastantes más- contraatacaban con la posibilidad de tumbar la ley de infraestructuras si no se aprueban los presupuestos.

La solución para este problema, según anunció el propio Biden, era la de tramitar ambas leyes a la vez en la Cámara de Representantes, de forma que su aprobación sea simultánea. Pero la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, ha tenido que negociar con los nueve moderados para evitar que revienten el plan a las primeras de cambio y desaten una tormenta en el Gobierno.

Fecha límite

La solución acordada ha sido fijar -"clarificar", en palabras de Pelosi- una fecha límite: si el 27 de septiembre no hay un acuerdo cerrado para el paquete de gasto final de los presupuestos, se tramitará la ley de infraestructuras por separado. El plan original era votar las dos leyes juntas antes del 1 de octubre, inicio del nuevo año fiscal, por lo que, más allá de poner las fechas negro sobre blanco, no supone una cesión tan grande.

A partir de ahora, una vez que las dos cámaras han aprobado la resolución presupuestaria, comienza un mes de negociaciones entre los demócratas de ambos lados del Capitolio para fijar el contenido exacto del paquete de gasto extraordinario. Los dos votos claves moderados en el Senado, los demócratas Joe Manchin y Kyrsten Sinema, ya han avisado de que no aprobarán un plan de 3,5 billones, como plantean los progresistas, pero sí que quieren dedicar grandes cantidades a reforzar la asistencia sanitaria, ayudar a las familias con hijos o invertir en educación, entre otros puntos del plan de Biden.

La mayor pregunta está en la subida de impuestos a las familias con ingresos superiores a los 400.000 dólares y a las grandes empresas, que Biden había presentado como forma de financiar el gasto adicional. Las dudas sobre estos puntos pueden convertirse en uno de los principales caballos de batalla en las próximas semanas. El primer obstáculo, por lo menos, ya está librado.

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