Economía

Valencia y Baleares reclaman la población estacional en la financiación autonómica y condonar deuda

Ximo Puig y Francina Armengol.
Valencia

Los gobiernos de izquierdas que presiden Ximo Puig y Francina Armengol han pactado una declaración conjunta que presentarán a otras autonomías en la que reclaman que el nuevo modelo de financiación autonómica tenga en cuenta el incremento de población y también la población estacional o "flotante", que supone un importante incremento de los residentes en los meses de verano.

Los líderes de ambas regiones consideran que si entre los baremos a aplicar se encuentra el de la despoblación, también el incremento de la misma y el hecho de que sean la primera y tercera autonomía con más población extranjera debe tenerse en cuenta, por el incremento del gasto público que conlleva.

Además, el documento para reivindicar unas nuevas bases de la financiación autonómicas elaborado por ambos Ejecutivos regionales en la I Cumbre que celebran en Palma de Mallorca también recoge otros puntos de consenso, como más participación de las Comunidades Autónomas en los ingresos tributarios y condonación de parte de deuda de las autonomías generada por la infrafinanciación acumulada.

Tanto Ximo Puig como Francina Armengol aseguraron en las conclusiones de la Cumbre que ambas comunidades se encuentran entre las más infrafinanciadas de España y por ello mostraron su disposición a liderar no solo un cambio en este modelo, sino también un nuevo "centralismo de la periferia", frente a las tendencias "centralistas y uniformadoras que no reconocen las Españas diversas", en palabras de Puig.

Los dos presidentes socialistas también aprovecharon para mandar mensajes críticos a los líderes del PP, aunque sin citarlos. Así, Puig insistió en una visión de España "sin aspiradoras centrales y sin dumpings desleales", en referencia al peso de Madrid y su política fiscal que considera como competencia desleal.

Armengol por su parte se refirió a que quien propone volver al sistema de financiación autonómica de 2002, en referencia al popular Pablo Casado, no contará con el apoyo de Baleares y recordó que con ese sistema las islas estaban hasta 22 puntos por debajo de la media en fondos procedentes del Estado.

Puente simbólico Jaume I

La nueva línea de estrecha colaboración entre ambos Gobiernos autonómicos de izquierdas irá más allá de defender esos puntos en común. En lo que Puig ha bautizado simbólicamente como "puente Jaume I" entre ambos territorios está previsto trabajar en 100 líneas de colaboración.

Algunas, como la creación de un cluster logístico con especial peso del sector marítimo para incluir Baleares en el Corredor Mediterráneo ya están en marcha. También han sellado su colaboración para presentar conjuntamente proyectos a fondos europeos en áreas, como el hidrógeno verde, la movilidad sostenible marítima, teleasistencia sanitaria y en astrofísica.

Entre las líneas de colaboración, también se buscará estrechar la Formación Profesional y proyectos relacionados con el turismo sostenible.

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