Economía

Hostelería y turismo tienen difícil recuperar sus plantillas

  • Cerca del 20% de empleados de estos sectores en Erte podrían estar en peligro
Madrid

Mucho se está hablando de empresas zombis, eufemismo de negocios sin viabilidad, y de las dificultades para poder recuperar a muchos de las casi 740.000 personas que siguen en Erte. Sin embargo, los riesgos varían en función de la actividad y son los sectores de turismo, hostelería y comercio - que acumulan más de la mitad de las personas que constaban en las listas del Sepe a finales de enero- los que corren más peligro, según comentan ciertos economistas a eE.

En general, los expertos consultados son reacios a dar cifras porque muchas son las incertidumbres y muchas las alternativas para minimizar los efectos a base de medidas que sustenten tanto a las empresas como al empleo. Florentino Felgueroso, experto en economía laboral e investigador de Fedea, considera muy difícil poder hacer una estimación de cuántas personas, actualmente en Erte, tendrán muy complicado mantener sus empleos. Raymond Torres, director del área de Economía de Funcas, considera que de los sectores más afectados, en especial el turismo y la hostelería, una de cada cinco empresas podría ser ya inviable; o dicho de otra manera, el 20% de las personas en Erte de estos sectores podrían no recuperar sus empleos.

Al margen de las cuantificaciones, hay una coincidencia plena al señalar el turismo como el sector con más problemas para recuperar a sus plantillas este año. Carlos Ruíz, director de estudios del IEE, insiste en el impacto asimétrico de la pandemia sobre las actividades y señala las medidas restrictivas como un detonante para su situación de riesgo. Y apunta como problema añadido en la hostelería y el comercio, una estructura atomizada, con un menor grado de capitalización y con una mayor dependencia de la rotación de sus ventas para la obtención de márgenes, lo que "les confiere una mayor probabilidad de salir del mercado ante estas circunstancias adversas".

Felgueroso considera la situación dramática a corto y medio plazo para el sector del turismo y, por extensión a la hostelería y el comercio en zonas de alta dependencia de la llegada de visitantes. Y aunque evita dar cifras, afirma que "muchas empresas no aguantarán". En su opinión, la Semana Santa está perdida, pero el verano también. Y con ello da por cerrado el año turístico, pues las tres cuartas partes de la actividad se generan antes de septiembre. Hay que recordar que la previsión actual de la Comisión Europea es que el 70% de vacunados se tocará a finales de verano.

Según destinos

Sin embargo, tampoco se puede considerar el turismo de manera homogénea. Torres hace un distingo entre los destinos más urbanos de los más playeros. Los primeros se recuperarán antes cuando se suavicen las medidas que limitan la movilidad. Los viajes de fin de semana o de negocios remontarán antes, como también se verán beneficiados los destinos con menor aglomeración como se comprobó el pasado verano con el norte de España y algunas zonas de Andalucía, apunta el director de economía de Funcas. Mucho más incierta es la evolución de los destinos dependientes de los grandes flujos de turistas internacionales.

Felgueroso apunta, no obstante, que a diferencia de la crisis de 2008 con una burbuja de la construcción que ralentizó la recuperación, este no es el caso de la hostelería o el turismo en estos momento. Por tanto, cuando la normalidad sanitaria se recupere podría darse un alto incremento de la demanda.

Ahora bien, y en esto coincide con Torres, no se sabe cómo puede haber afectado la pandemia al comportamiento social de los turistas y por tanto, la recuperación del turismo español a más largo plazo. Es probable que se produzcan cambios de hábitos o incluso miedos que impidan volver a la actividad como era antes de la pandemia mundial. Y pone de ejemplo como la experiencia de epidemias anteriores en Asia ha generalizado el uso de las mascarillas.

Pero hasta que la demanda del turismo, la hostelería y muchos comercios repunta, los economistas insisten en que la recuperación dependerá de las medidas de ayuda que pueda articular el Gobierno. Ayudas que deben ir dirigidas a negocios que, aunque ahora están en gran dificultad, tienen viabilidad en cuanto el virus esté controlado.

El director de estudios del IEE señala que el mayor volumen de endeudamiento y un significativo aumento del riesgo de crédito precisan de una ampliación del foco hacia medidas adicionales y un mayor peso a los instrumentos de recapitalización, reestructuración y las subvenciones.

En la misma tesis se mueve Raymond Torre que insiste en la urgencia de evitar el cierre de empresas sobreendeudadas que tienen futuro, aunque considera que el peso de estas ayudas ha de recaer sobre el Estado y no sobre las entidades financieras a las que se podría poner en riesgo si se las sobrecarga. El investigador de Fedea, por su parte, señala los problemas que se derivan de que el Gobierno no haya concedido ayudas directas.

La inmunidad de rebaño se alcanzará a finales de verano

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se mostró esta semana convencida de que, pese a los retrasos de las farmacéuticas en el suministro de las dosis comprometidas para el primer trimestre de este año, la Unión Europea será capaz de lograr el objetivo de vacunar al menos al 70% de su población adulta total a más tardar a finales de verano.

Von der Leyen asumió el pasado martes algunos "errores" en la gestión de la compra conjunta de vacunas para la UE, como "subestimar" la dificultad de la producción de la industria, pero insistió que la estrategia diseñada desde sus servicios fue la "correcta" porque asegura un reparto justo y equilibrado entre los Veintisiete.

"Es un hecho que aún no estamos donde queremos estar en la lucha contra el virus. Llegamos tarde a la autorización. Fuimos demasiado optimistas sobre la producción en masa", aceptó la presidente en un debate ante el pleno del Parlamento europeo para rendir cuentas públicamente tras las duras críticas recibidas por el fiasco del retraso en el suministro de dosis negociadas con AstraZeneca.

Pero la máxima responsable de la Comisión Europea consideró que, a pesar de todo ello, la inmunidad de rebaño, es decir, la vacunación de al menos el 70% de la población comunitaria estará a final del verano. Para ello, añadió que el comisario de industria, Thierry Breton, trabajará también en un grupo de trabajo específico para ayudar a la industria a reforzar sus medios y aumentar significativamente su capacidad de producción en Europa, para garantizar que en los próximos meses las farmacéuticas son capaces de cumplir sus compromisos y también de adaptar sus fórmulas a eventuales nuevas mutaciones.

Subestimar las dificultades

"De manera global subestimamos las dificultades de la producción en masa", insistió, para después explicar que el proceso de una nueva vacuna es "muy complejo" y advertir de que "simplemente es imposible poner en pie una nueva planta de producción de la noche a la mañana", declaró Von der Leyen.

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