Economía

Fedea cree que sin reformas en pensiones "llegará un momento en el que estemos más tiempo jubilados que trabajando"

  • Lo "razonable" es repartir el coste entre todos y no solo entre los jóvenes
  • Fedea apuesta por seguir subiendo la edad de jubilación más allá de los 67 años
  • También sería positivo que las pensiones más bajas subieran, pero no el resto

El director ejecutivo de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), Ángel de la Fuente, ha asegurado hoy que desde la fundación apuestan por seguir subiendo la edad jubilación en línea con el aumento de la esperanza de vida. Se necesitan realizar reformas para que las pensiones sean más sostenibles y equitativas en el tiempo.

De la Fuente se ha referido al problema demográfico y ha opinado que lo "razonable" es repartir los costes entre todos y no solo entre los jóvenes, por lo que apuesta por seguir subiendo la edad jubilación más allá de los 67 años, ya que la esperanza de vida "ha subido muchísimo".

No realizar reformas es peligroso. El coste de las pensiones será cada vez mayor, mientras que la población ocupada no termina de incrementarse de forma suficiente para cubrir el aumento del gasto. La tasa de empleo y el crecimiento de la productividad son insuficientes para pagar unas pensiones que son cada vez más numerosas y elevadas.

La necesidad de reformar el sistema

Si no se realizan reformas como retrasar la edad de jubilación, "llegará un tiempo en el que estemos más tiempo jubilados que trabajando", ha sentenciado.

Este experto ha apostado en varias ocasiones por indexar las pensiones más bajas al IPC y para las demás buscar una fórmula de actualización diferentes. De la Fuente cree que se deberían congelar las pensiones más altas para intentar reducir la sangría en el déficit de la Seguridad Social.

En un trabajo presentado por Fedea sobre la evolución del sistema de pensiones público se reflejaba que la ratio de lo que supone el gasto de pensiones en relación al PIB ha aumentado en 3,4 puntos de PIB desde 2007 y que, mientras que los ingresos por cuotas sociales para financiar las pensiones cayeron un 10,5%, el gasto en pensiones aumentó un 28%, pasando "de un cómodo superávit" de la Seguridad Social de 16.000 millones (1,4%) a un déficit de unos 19.000 millones (1,6%) en 2019 y de 45.000 millones en 2020.

El documento mostraba que es posible reequilibrar el sistema y hacer sostenible las pensiones sólo con creación de empleo y mejora de los salarios, ya que, todos los salarios tendrían que crecer un 17%. Sobre este aspecto, el informe apunta que para poder acabar con el actual déficit haría falta subir el 23% del IRPF o tener 3,6 millones de afiliados más a la Seguridad Social o subir el 17,1% la base de cotización o un incremento de 4,8 puntos del tipo medio de cotización.

Además, el informe también resalta que la presión fiscal en España es 7,2 puntos menor respecto a la media de la zona euro y que de dicha diferencia 3 puntos corresponden a la menor cuota social aportada por los trabajadores.

Asimismo, el documento defendía la aplicación del índice de sostenibilidad, al considerar que con el aumento de la esperanza de vida (6 años desde 1975, un 38% más) y el cobro de la pensión durante más años, esto supone que se cobre más pensión de lo que corresponde con lo cotizado.

"No defiende mejor el sistema público de pensiones quien paga ahora más, sino quien es capaz de pagarlas durante más tiempo", aseguraba Miguel Ángel García, autor del informe, quien concluyó reclamando que se utilice "una visión a medio y largo plazo, con el consenso de toda la sociedad" para tomar las medidas necesarias para la sostenibilidad del sistema y "hacer pedagogía entre la población" para hacerles conscientes de la dimensión de la cuestión.

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Querrán resolver el problema recaudando más sobre los que ya pagan, destopando las cotizaciones, lo que puede tener un efecto perverso ya que si para cobrar la pensión máxima todo el que gane más de 50.000 euros brutos al año va a tener que cotizar por ese exceso, las empresas despedirán a los trabajadores que ganen mucho o les reducirán proporcionalmente los sueldos para hacer frente a ese exceso de cotizaciones, es redundará en menos recaudación por IRPF y por IVA derivado del consumo.

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