Economía

China abre su mercado de futuros de cerdos vivos tras la epidemia que ha sacudido su inflación dos años

  • La medida sirve para dar una cierta red de seguridad a los productores
  • La peste porcina aumentó los precios desde 2018 hasta finales de 2020
  • La subida de los precios provocó un aumento en paralelo de la inflación
Foto: Archivo.
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China ya tiene su primer mercado de futuros de animales vivos. Este viernes, la Bolsa de Dalián permitió los contratos con cerdos vivos, un mercado que surge tras una planficación de dos décadas acelerada por una epidemia de peste porcina que llegó a tener efectos en la inflación del país y que ha hecho mover ficha a las autoridades nacionales.

Aunque la primera sesión en el parqué de Dalián ha traído pérdidas del 13%, la posibilidad de negociar este tipo de contratos puede brindar de ahora en adelante una especie de red de seguridad a los productores que quieran garantizarse cierta rentabilidad tras la bajada en la producción que sobrevino en China por la desaparición de múltiples explotaciones que se quedaron sin cerdos por la epidemia de peste porcina entre 2018 y 2019.

Después del impacto en el sector, la producción de carne de cerdo tardó en recuperarse, por lo que la definitiva implantación de los contratos de futuros de cerdos vivos aparece como una opción para estimular a los propietarios a aumentar su producción y, a la vez, regularizar la producción en pos de una mayor calidad, seguridad y optimización de los recursos.

Sin embargo, no todos los productores podrán acogerse a este tipo de contratos, ya que el lote es de 16 toneladas, una cantidad algo lejana de las capacidades de los pequeños comerciantes, que se llevaron el mayor golpe de la epidemia hace dos años.

China es el mayor consumidor y productor del mundo de carne porcina, mercado que ha influido en los últimos años en su nivel de inflación

El cerdo es un producto clave en China, no solo a nivel alimenticio en un país que lo tiene muy integrado en su dieta, sino también a escala económica: es el mayor productor y consumidor de carne de cerdo del mundo. Según la Organización de las Naciones Unidas de la Alimentación y la Agricultura (FAO), acumuló en 2020 el 37% de la producción mundial con 38,9 millones de toneladas producidas. Además, conforme a los datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha sido, de largo, el país que más cerdo ha consumido el último año, con 41,9 millones de toneladas, un 39% del consumo mundial.

A estos números, que hablan de la hegemonía del mercado chino, les preceden los descensos derivados de la epidemia de peste porcina, que bajó la producción un 21% en 2019 y un 4% en 2020, según la FAO. El impacto en el consumo fue de una reducción del 19% en 2019 y de más del 6% en 2020, de acuerdo con la OCDE.

La importancia de la producción porcina, dadas estas cifras, se ha visto durante los últimos dos años reflejada en los golpes que ha infligido a la inflación. Así, las bajadas en la producción y su correspondiente repercusión en una subida del precio del cerdo han provocado aumentos significativos en el IPC chino,  y viceversa.

En el conjunto de 2019, el precio del cerdo, que subió un 42%, empujó a la inflación hasta un 2,9%. A finales de de ese año tuvo lugar la mayor subida interanual de la inflación en ocho años (un 4,5%) de la mano de un aumento de más del 100% del precio del cerdo en ese periodo y en enero el IPC chino llegó a irse hasta el 5,4% interanual.

Aunque la OCDE asegura que los efectos de la epidemia de peste porcina afectará a China hasta 2024, lo cierto es que se han percibido repuntes en la producción de cerdo  y, por consiguiente, sus respectivas consecuencias en la inflación: en septiembre alcanzó mínimos de año y medio con un 1,7% amparada por la disminución de la subida de los precios del cerdo (un 25% interanual muy inferior a las cifras de meses anteriores), en octubre alcanzó mínimos desde 2009 con un 0,5% en paralelo a la primera bajada de precios del cerdo en 19 meses y en noviembre se colocó en tasas negativas por primera vez en once años (-0,5%) cuando el cerdo continuó su desescalada pasando a bajadas de doble dígito (-12%).

A pesar de ello, y con su nuevo mercado de futuros de cerdos vivos ya operativo, la subida interanual acumulada en noviembre era todavía de un 56%.

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