El número de turistas que llegaron a España hasta noviembre fue de 79,4 millones, un 1,1% más que en el mismo periodo de 2018. En esta línea, el Gobierno estima que el año ha cerrado con 83,4 millones de turistas internacionales, lo que implica batir un nuevo récord aunque apenas se registre un alza del 0,7%. Pese a la mejora, los datos de 2019 muestran una ralentización de la llegada de visitantes a nuestro país, lo que pone al sector ante el reto de crecer "mejor" en los próximos años. Es decir, con una mayor rentabilidad, productividad e igualdad.
Así, la ministra de Industria y Turismo, Reyes Maroto, ha reclamado un cambio en el modelo turístico español y dejar de medir su éxito por el alza de la llegada de turistas. "Hay que modernizar el modelo. Hay que trabajar para que sea más rentable, sostenible e innovador y no medir su éxito por el alza de turistas", aseguró durante la inauguración de la VI edición del Foro Hotusa Explora, que da el pistoletazo de salida a la semana de Fitur, la mayor feria de turismo de España. Un evento que el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha aprovechado para reclamar al Ejecutivo de Pedro Sánchez la llegada del AVE a Barajas y la reapertura del Palacio de Congresos de Madrid, que lleva diez años cerrado.
Aboga por valorar el éxito en función de las "mejoras económicas, sociales y medioambientales"
En este sentido, Maroto aboga por valorar el éxito del sector en función de las "mejoras económicas, sociales y medioambientales" del mismo. Así, entre los retos que deben enfrentar las empresas en los próximos año es conseguir un alza de la rentabilidad (subir los precios), descongestionar algunos destinos "ya maduros" como la Costa Brava, Barcelona, Levante, Málaga o Baleares y desarrollar otros para "lograr flujos más diversificados y dinámicos" que impulsen un crecimiento más sostenible. Así, la titular de Industria ha señalado la necesidad de reducir la dependencia de los países que más pasajeros aportan al turismo español, como son Reino Unido y Alemania ya que cualquier incertidumbre o problema económico afectan gravemente a nuestro sector.
Aunque la ministra no lo ha dicho abiertamente, la estrategia que defiende va directamente contra el turismo de sol, playa y borrachera que llena Baleares y Barcelona cada verano. En este punto, cabe recordar que ayuntamientos como el de Palma de Mallorca buscan prohibir este tipo de turismo y poder echar a los visitantes que hagan balconing en los hoteles y que ya ha causado varias muertes mientras que los hoteles están subiendo los precios, logrando aumento del gasto de los turistas del 2,9%. Una medida que ha llevado a Ryanair a quejarse ya que desincentiva la llegada de algunos de sus clientes que optan por destinos más baratos.
"Hay que ir con cuidado de que la sobreexplotación turística haga perder la autenticidad y te cargas el destino, Es un política de tierra quemada y hay que crecer pero con inteligencia. En Venecia ya no vive nadie, no es una ciudad de verdad, no hay mercados, no hay una carnicería", dijo por su parte Javier Faus, socio fundador de CEO de Meridia Capital y Presidente del Crecle de Economía, durante una de las mesas del Foro.
"Debemos avanzar en un modelo más rentable que evite la pérdida de identidad de los destinos y la saturación"
De cara al futuro, la ministra ha anunciado que se va a reunir con el sector para elaborar la Estrategia de Turismo 2030 que marque las líneas maestras del sector para "avanzar en un modelo más rentable que evite la pérdida de identidad de los destinos y la saturación de los mismos". Otra pata importante sería ahondar en la mejora de las condiciones de los trabajadores del sector, su formación y "su reconocimiento social".
También quiere promover la creación de un marco general que garantice una competencia real entre los hoteles y los pisos turísticos ante el boom del modelo de negocio de Airbnb. La regulación de los pisos turísticos está en manos de los Ayuntamientos y lo cierto es que hay una gran disparidad de normas que hacen que sean más laxos en unas ciudades que en otras.