Economía

EEUU y Australia suman fuerzas para garantizar el acceso a las tierras raras

Nueva York

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro australiano, Scott Morrison, están listos para presentar un plan conjunto este viernes desde la Casa Blanca, destinado a asegurar el suministro de minerales de tierras raras. Una estrategia que tiene como objetivo sortear cualquier restricción que pueda imponer China a las exportaciones de estos elementos clave en industrias como la tecnológica.

De esta forma, Washington y Canberra quieren aunar tanto experiencia como recursos para garantizar que habrá un mercado global estable y seguro que no sea fácilmente interrumpido por conflictos e influencias externas.

Las conocidas como tierras raras son un grupo de 17 elementos químicos utilizados en diversas áreas cruciales, desde gadgets electrónicos de consumo, alta tecnología o equipos militares. Es por ello que Washington ha elaborado una lista de estos componentes clave tanto para la economía como la seguridad nacional del país.

Australia contiene solo el 2,8% de las reservas de tierras raras del mundo pero representa más de la mitad de los nuevos proyectos que buscan garantizar el acceso y procesamiento de los mismos.

Morrison ha asegurado que busca diversificar las relaciones comerciales con EEUU, especialmente colaborando con empresas y grupos estadounidenses para hacer crecer las exportaciones de tierras raras de los mineros australianos. Trump ha recalcado en unas breves declaraciones sobre este asunto que la industria de minerales australiana "es masiva". "Vuestro historial es muy bueno", dijo al primer ministro.

Los componentes de tierras raras deben procesarse después de extraerlos del suelo. Solo hay una mina operativa de tierras raras en EEUU, donde no existen instalaciones de procesamiento. China es el mayor procesador y productor mundial de minerales, representando más del 80% de la capacidad de procesamiento global.

Después de que las negociaciones comerciales entre EEUU y China descarrilaran a finales de abril y Trump incrementase su azote arancelario al gigante asiático se especuló con la posibilidad de que Pekín pudiera frenar las exportaciones de este tipo de materiales. No obstante, un equipo de negociadores chinos está en Washington esta semana para preparar las conversaciones de alto nivel previstas para el próximo mes de octubre.

Durante el encuentro entre Trump y Morrison en la Casa Blanca, el mandatario estadounidense ha asegurado que su país "está haciendo un gran progreso con China". "Quieren hacer un trato, estamos hablando de miles de millones de dólares", aseguró. Eso sí, al ser preguntado si considera elevar los aranceles al país asiático, el republicano prefirió no manifestarse sobre este asunto.

Un funcionario del Pentágono ya adelantó en agosto que el Departamento de Defensa estaba en conversaciones con Australia para desarrollar posibles operaciones de tierras raras en el país.

El número de firmas que trabajan con tierras raras y que aprovechan su boom es limitado. La australiana, Lynas Corp, el mayor complejo de minas y procesador de tierras raras del mundo fuera de China, estaría planteando abrir una planta de procesamiento en Texas.

Su consejera delegada, Amanda Lacaze, indicó el mes pasado que la compañía estaba abierta a recibir fondos del gobierno estadounidense para llevar a cabo este proyecto. De hecho, el senador republicano, Marco Rubio, ya presentó un proyecto de ley que busca establecer una cooperativa de refinería de tierras raras financiada, operada y administrada por el sector privado.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum0
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.