Economía

Alemania se plantea inyectar 50.000 millones para estimular la economía

  • El ministro de Finanzas, Olaf Scholz, asegura que el país cuenta con músculo fiscal

Alemania tiene la fuerza fiscal para contrarrestar cualquier crisis económica "con toda su fuerza", así lo aseguró el domingo, al menos, el ministro de Finanzas, Olaf Scholz, cuando al sugerir que Berlín podría inyectar hasta 50.000 millones de euros de gasto adicional para estimular su debilitada economía.

Después del último dato de su PIB, que dejó claro que su economía se encuentra al borde de la recesión, y con el coste de financiación en mínimos históricos, Alemania se enfrenta a la presión en el país y en el extranjero para deshacerse de su promesa de alcanzar presupuestos equilibrados y, en su lugar, impulsar la inversión asumiendo más deuda. Voces del FMI y la UE llevaban tiempo insistiendo en la utilidad de endeudarse para invertir en infraestructuras y grandes proyectos, una opción especialmente atractiva como estímulo en un momento de parón.

De este modo, un alto cargo del Gobierno alemán aseguró a Reuters a principios de este mes que el Ministerio de Finanzas estaba jugando con la idea de emitir deuda, en línea con las reglas más formales de freno de la deuda para ayudar a financiar un programa de protección climática.

Hablando en una conferencia de prensa en el "día de puertas abiertas" del Gobierno, Scholz reconoció el debate sobre el gasto financiado con deuda, pero apuntó a que un Estado debe vivir dentro de sus posibilidades en los buenos tiempos económicos como hasta ahora, sobre todo porque esto significa que en adelante estaría en mejores condiciones para actuar cuando las cosas pinten mal.

Se espera que el nivel de deuda de Alemania caiga a aproximadamente el 58% del PIB este año desde el 60,9% del año anterior, colocándolo por debajo del techo de la deuda de la Unión Europea del 60% y dándole más flexibilidad en el gasto futuro.

"Entonces, si tenemos un nivel de deuda en Alemania en relación con el PIB que está por debajo del 60%, entonces esta es la fortaleza que tenemos para contrarrestar una crisis con toda su fuerza", afirmó Scholz, quien recordó que la crisis financiera mundial comenzada en 2008 le había costado a Alemania aproximadamente 50.000 millones, y agregó: "Y tenemos que ser capaces de reunir eso (suma de dinero). Y podemos reunir eso. Esa es la buena noticia".

El Ministerio de Finanzas se negó a comentar el viernes un informe que aseguraba que Berlín estaría preparado para deshacerse de su regla de equilibrio presupuestario y, sin embargo, poder asumir nuevo endeudamiento para contrarrestar una posible recesión.

La economía alemana se contrajo un 0,1% trimestral de abril a junio, lo que lleva a la locomotora de Europa a una recesión, ya que las encuestas de opinión y los datos de pedidos industriales sugieren apenas una mejora en el tercer trimestre. La mayoría de los economistas definen una recesión como un período de al menos dos trimestres consecutivos de contracción.

Scholz aseguró que la economía de Alemania está sufriendo principalmente una demanda externa más débil y una incertidumbre comercial vinculada a factores como la creciente disputa comercial entre Estados Unidos y China.

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