Declaración de la renta

Renta 2019 | ¿Cómo debe hacer la declaración si fue despedido durante 2019?

  • Las indemnizaciones por despido suelen estar exentas en la declaración
  • Las prestaciones por desempleo se consideran rendimientos del trabajo
Foto: iStock.

Los datos personales del contribuyente son uno de los aspectos más importantes que hay que tener en cuenta a la hora de realizar la declaración de la renta. La situación laboral es uno de ellos, y en el caso de que haya sido despedido a lo largo de 2019, deberá poner una especial atención al cumplir con Hacienda.

¿Qué indemnizaciones por despido están exentas en la declaración de la renta?

Para estos supuestos, la gran pregunta es cómo tributar las indemnizaciones por despido. La Agencia Tributaria explica que estas cantidades están exentas siempre y cuando cumplan con una serie de requisitos y con un límite de 180.000 euros.

El primero de ellos es que su cantidad se ajuste a lo estipulado por el Estatuto de los Trabajadores: 20 días por año trabajado hasta un límite de 12 mensualidades si el despido es procedente y 33 días por año hasta un límite de 24 mensualidades si es improcedente.

Las indemnizaciones también pueden regirse por la normativa de ejecución de sentencias, pero para estar exentas nunca pueden proceder de un convenio o pacto con la empresa y esta desvinculación debe ser real a ojos del Estado: el trabajador no podrá volver a desempeñar su labor en la empresa que le despide ni alguna firma vinculada durante, al menos, los siguientes tres años.

En caso de que la extinción del contrato de trabajo tenga lugar antes de un acto de conciliación, el límite para las indemnizaciones exentas es del máximo que marcan los despidos improcedentes.

Lo mismo sucede con los EREs: si son ejecutados por causas económicas, técnicas, organizativas, de producción o por fuerza mayor, la parte exenta de la indemnización será la que no supere la de un despido improcedente, es decir, 33 días por año trabajado hasta un máximo de 24 mensualidades.

En los supuestos de ERTEs, que han proliferado por la crisis del coronavirus, y siempre que no haya despido, el dinero que pague la empresa será rendimiento del trabajo y el que pague el SEPE cuenta como prestación de desempleo, que a todos los efectos, y tal como veremos más adelante, también es rendimiento del trabajo. La consecuencia será que, si se da este caso, el contribuyente tendrá dos pagadores.

Para los casos en los que el trabajador extinga el contrato ante su rechazo al traslado que implique movilidad geográfica, se le aplicará una indemnización de 20 días por año trabajado, hasta un máximo de 12 mensualidades. Si las modificaciones del contrato afectan a la jornada, horario, turnos, salario o funciones que el trabajador rechace, este cese voluntario tendrá una indemnización de 20 dias por año hasta un máximo de nueve meses.

En concreto, si estos cambios en el contrato redundan en el menoscabo de la dignidad del trabajador, o tanto como si se producen impagos o incumplimientos de contrato por parte del empresario, el trabajador podrá extinguir su contrato con las indemnizaciones propias del despido improcedente, cantidades que también estarán exentas.

Una vez establecidas las exenciones, en los casos en los que la indemnización supere los límites marcados, la parte proporcional sí deberá declararse a Hacienda. Será considerada como una renta del trabajo, por lo que deberá presentarse en la casilla 0003 del apartado A, 'Rendimientos del trabajo'.

No están exentas las indemnizaciones por la finalización del contrato temporal o de obra y servicio, así como las indemnizaciones que procedan de un despido procedente por razones disciplinarias. Tampoco el resto de bajas voluntarias por parte del trabajador.

Las prestaciones por desempleo son consideradas a la hora de declarar como rendimientos del trabajo

Con la delimitación de la tributación de las indemnizaciones no acaban las explicaciones de cara a los contribuyentes. ¿Cómo se declara el resto? ¿Qué hacer si se ha cobrado prestación por desempleo? ¿Y si tras unos meses en el paro ha vuelto a otro trabajo?

Para empezar, el contribuyente tendrá que declarar todos los rendimientos de su trabajo hasta el momento en que la empresa le despidiese. Una vez despedido, y pasando a cobrar el paro, debe saber que las prestaciones por desempleo también son consideradas parte de los rendimientos íntegros del trabajo, según explica la Agencia Tributaria. Por lo tanto, deben aparecer en el mismo apartado.

Si, tras ser despedido, y después de cobrar durante un periodo concreto el paro, el trabajador vuelve a ser contratado en otra empresa, deberá tributar su rendimiento del trabajo tal y como hizo con el anterior trabajo.

comentariosforum0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin