Cataluña

El 'coworking' copa el 20% de nuevas oficinas en Barcelona

Barcelona cerró el primer semestre del año con el mejor dato de alquiler de oficinas desde que tiene registros. En total, según datos de la consultora inmobiliaria CBRE, se alquilaron 251.000 metros cuadrados, 115.000 durante el segundo trimestre del ejercicio.

Durante la primera mitad, según indica CBRE, se han disparado también los prealquileres por la falta de disponibilidad de oficinas construidas actualmente. De hecho, desde enero hasta junio se prealquiló ya un 27% más que en todo el año 2018.

Según sus datos, actualmente hay 200.000 metros cuadrados en construcción en la Ciudad Condal, de los cuales solo quedan disponibles 115.000, a los que hay que sumar 150.000 más en proyectos con construcción por iniciar. Parte de la culpa de este crecimiento en el campo del alquiler de oficinas lo tiene el coworking, ese fenómeno del que se habla desde hace relativamente poco, pero que ha crecido de una forma muy importante durante los dos últimos años.

"Imagínate si van rápido que las operadoras ya no hablan siquiera de coworking, hablan de espacios flexibles. Van tan rápido que ya han cambiado el concepto", explica Toni López, socio y director del área inmobiliaria de la consultora inmobiliaria catalana Forcadell. "El coworking no deja de ser como compartir piso", bromea.

Para ejemplificar este crecimiento están los mismos números de alquiler. Según los datos facilitados por la consultora, el alquiler para espacios flexibles era prácticamente inexistente en 2008. Durante los últimos diez años, la cifra se ha ido incrementando lentamente hasta que, a partir, sobre todo, de 2017, llegó la explosión del coworking. Compañías importantes como WeWork, Aticco, Utopicus o Talent Garden se lanzaron a alquilar oficinas para abrir sus propios espacios flexibles.

De este modo, en 2016 no se llegó a los 5.000 metros cuadrados alquilados en Barcelona para este fin, pero en 2017 se disparó hasta superar los 20.000 y, finalmente, en 2018 se llegaría, contando el área metropolitana, hasta los 46.700 metros cuadrados, una cifra que supuso un 12,69% de los 370.000 metros cuadrados alquilados en total. Durante el primer trimestre de este año, de los 132.000 metros cuadrados contratados en el mercado de oficinas de Barcelona, 27.600 correspondieron al sector del coworking, un 20% del total.

El porcentaje se ha mantenido durante el segundo trimestre, período en el que se contrataron 28.400 metros cuadrados, un 23% del total. El crecimiento de este sector es tal que, en los seis primeros meses del año ya se han contratado más metros cuadrados que en la totalidad de 2018.

Éxito de oferta y demanda

La clave del crecimiento durante este año ha sido la llegada de grandes operadores de coworking de todo el mundo. Durante el segundo trimestre han contratado metros en Barcelona Loom, que de momento solo estaba en Madrid; los italianos Talent Garden; los franceses Wojo; Firstworkplaces, que han prealquilado 5.500 metros de la mano de BNP Paribas Real Estate, y la reciente alianza entre CustomSuits y El Corte Inglés para la gestión de una red nueva de coworking.

Como argumenta López, el éxito de Barcelona no es casual. "En Barcelona, y también en España, tenemos unos precios muy competitivos en comparación con el resto de Europa. Teniendo eso en cuenta, y sabiendo que Barcelona es sinónimo de innovación y que genera atractivo para startups, los operadores buscan establecerse aquí". De hecho, desde Forcadell detallan que "el 60% de los alquileres han sido de empresas extranjeras y el 30% empresas tecnológicas".

Barcelona se convirtió en un lugar idóneo para el crecimiento del fenómeno hace apenas dos años. Como explica López, "Esto del coworking empezó con startups, y Barcelona es la ciudad del sur de Europa que más startups acoge". A partir de un inicio basado en la actividad de pequeñas empresas emprendedoras, el modelo fue cambiando cuando grandes empresas internacionales vieron el potencial del coworking.

"El modelo de trabajo está cambiando. Las grandes corporaciones han modificado ya sus espacios dentro de las oficinas. A raíz de la capacidad de los espacios de trabajo, las compañías los han modificado y han transformado la mesa y ordenador personal en un espacio donde cada trabajador tiene su ordenador portátil y puede trabajar desde cualquier lugar", concreta el director de área inmobiliaria de Forcadell.

La capital catalana se ha convertido en un lugar idóneo por su atractivo entre las startups

A partir de entonces, llegaron los grandes operadores que han alquilado edificios de oficinas para transformarlos en propuestas de valor donde no solo ofrecen una mesa, sino networking, espacios de ocio, dinamizadores encargados de potenciar las relaciones laborales entre los clientes, espacios privados para realizar reuniones y, en ocasiones, equipamiento específico para ciertos profesionales, que pueden usarlo por el mismo precio.

Tras apenas dos años desde la explosión del coworking, o sector de espacios flexibles, ya hay 154.204 metros cuadrados alquilados en la ciudad de Barcelona entre oficinas construidas y prealquileres, y aún así hay más demanda que oferta. Según los datos de la consultora Forcadell, hay varias compañías de coworking que tienen más espacio precontratado que operativo. En ese sentido, WeWork, por ejemplo, tiene 14.242 metros cuadrados operativos y 15.800 por inaugurar, entre ellos los 4.100 metros del edificio WittyWood, el primer edificio construido únicamente en madera del distrito 22@; Aticco tiene 11.400 metros cuadrados operativos y 15.090 por inaugurar, y los 5.500 metros alquilados por Firstworkplaces están todos por inaugurar.

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