Banca y finanzas

Las aseguradoras suben un 18% la póliza de automóviles en año y medio

  • Las coberturas a terceros y todo riesgo con franquicia llegan casi al 20% de incremento
Foto: EP

Los precios de los seguros de coche están siendo el talón de Aquiles de las aseguradoras desde que la inflación llegó a España (y en todo el mundo). Esto ha provocado que los clientes tengan que pagar más de un 18% por su póliza respecto a un año y medio atrás. Dependiendo de la cobertura elegida –Todo Riesgo con Franquicia (TRF), Terceros Ampliado (TA) o terceros– las diferencias pueden llegar a más de 60 euros de incremento en 18 meses, según los datos aportados por el Observatorio de Seguros de Auto, realizado por Rastreator, al que este medio ha tenido acceso de forma exclusiva.

Los productos a terceros son los que más crecimiento han mostrado en este año y medio: un 19,88%, seguido de los de TRF, que son un 19,17% más caros que en enero de 2023. Los TA se encarecen algo menos, un 15,28%. Si se comparan precios, la brecha se ve más clara: una persona que tenga contratada una póliza TRF ha pasado de pagar 319 euros a 380, y otra que tenga el coche a terceros desembolsaba 237 euros y ahora deberá abonar 284.

Los rangos más castigados

La subida de precios es desigual según la edad. Los jóvenes son los que pagan más por sus pólizas (hasta 450 euros por un TRF), pero las personas entre 35 y 44 años han sido los más afectados por la inflación: hasta un 19% los de todo riesgo y un 18% a terceros. Los más mayores son, sin embargo, a los que más se les ha subido el seguro a terceros: casi un 20%.

El tipo de vehículo también determina cuánto pagar por el seguro. Además de la antigüedad, que se penaliza en la pólizas a todo riesgo, siendo los coches de segunda mano los más caros, el combustible utilizado también influye. En este caso, para un TRF, los de gas licuado son los más baratos (293,41 euros), seguidos de los de gasolina (348,14 euros). No obstante, los que más inflación han protagonizado han sido los híbridos y eléctricos (22%). A pesar de ser los vehículos más jóvenes del parque, Rastreator apunta que se ven penalizados por los grandes costes de reparación, aunque vayan con menos frecuencia al taller, así como suma que circulan mucho más por ciudad que por carretera.

Otro factor que puede influir en el precio es el número de partes dados en el año. El hecho de reportar al seguro una incidencia en la que se es culpable puede incrementar el precio en casi 90 euros en un TRF y a terceros. En caso de no ser el causante del siniestro implicando a un tercero, las diferencias se reducen a apenas 20 euros de media.

Por último, el hecho de ser sancionado por velocidad puede hacer incrementar el precio del seguro en 50 euros en un TRF. En caso de que la multa sea por alcohol y se disponga de una póliza a terceros, la brecha puede llegar cerca de los 100 euros, mientras que, por aparcar indebidamente, las diferencias en cualquier póliza rondan los 50 euros.

Una inflación retardada

Esta evolución, si lo comparamos con la inflación del país, llega tarde. Y es que las aseguradoras comenzaron a revalorizar los precios mucho después, ya que con la pandemia y las restricciones de movilidad, el seguro de coches sufrió una caída generalizada al registrarse una siniestralidad bajísima, nunca vista. Con la vuelta a la normalidad, la siniestralidad también lo ha hecho, y eso sumado a los incrementos en gastos sanitarios y de reparación, ha disparado las pólizas con efecto retardado al resto de la economía.

Estas subidas, desglosadas mes a mes, son prácticamente continuas, pero los meses de marzo de 2024 y abril de 2023 se llevan el premio a los mayores incrementos. Desde Rastreator, apuntan a que en estos periodos es cuando se empieza a dejar notar el aumento de precios que las aseguradoras anuncian a principios de año.

Las compañías, ante la incertidumbre y la subida de precios, han tenido que afrontar la fuga de muchos clientes en algunos casos, o la limpia de cartera en otros, en especial de aquellos asegurados considerados como "menos rentables". Esta última fue, por ejemplo, la estrategia de Línea Directa, que asumió la pérdida de unos 140.000 asegurados a cambio de rentabilidad. De momento, parece que funciona, ya que en este primer trimestre, han rebajado el ratio combinado de autos en más de 10 puntos porcentuales (96,5% ahora mismo). Otros que, por el momento, ganan clientela como Mutua Madrileña, que se consagró en marzo como la aseguradora más grande en autos, ven como su ratio combinado empeoró 5 puntos el año pasado.

La situación sigue siendo deficiente también para Mapfre, la segunda en el ranking de Icea, que ve como su ratio combinado sigue estando por encima del 100%. El resto de compañías principales no detalla el dato, aunque en el ratio combinado de no vida rondan el 95%, teniendo en cuenta que, por ejemplo en Allianz, autos supone el 54% de los ingresos.

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