Banca y finanzas

La gran banca de Wall Street surfea con éxito el trimestre posterior a la quiebra de SVB: las subidas de tipos de la Fed siguen rentando

  • JP Morgan anuncia un beneficio neto de 14.470 millones, un 67% más
  • El primer banco de EEUU saca partido de comprar el quebrado First Republic
  • Citi aguanta por la banca de consumo y Wells Fargo aprovecha las alzas
Imagen: Dreamstime

La recién nacida temporada de resultados de Wall Street tenía programado para este viernes un test crucial para la gran banca estadounidense. Los números de JP Morgan, Citigroup y Wells Fargo reflejarían cómo le ha ido a las entidades en el trimestre posterior a las turbulencias de marzo surgidas por la quiebra de Silicon Valley Bank (SVB). Las cifras del primer trimestre apenas se veían manchadas al haberse dado el pánico en las últimas semanas. Pese a la incertidumbre vivida inicialmente, las firmas han pasado el examen con nota. Las subidas de tipos de la Reserva Federal han seguido espoleando los ingresos netos por intereses, que es la diferencia entre lo que los bancos pagan por los depósitos y lo que ganan con los préstamos y otros activos. Esto ha permitido lucir unas cuentas que han gustado en el parqué.

A falta de que en jornadas posteriores presenten sus resultados otros grandes nombres como Goldman Sachs, Bank of America o Morgan Stanley, las métricas de este viernes han sido bien recibidas en la bolsa. Eso sí, en un contexto, todo hay que decirlo, de 'rally de todo', después de que las lecturas de inflación más suaves de lo esperado hayan sentado bien a las bolsas.

Récord para JP Morgan

El brillo ha empezado por el banco más grande de EEUU, JP Morgan, en el trimestre en el que acordó la compra de First Republic, el cuarto prestamista regional que sucumbió en cuestión de semanas tras el colapso de SVB y cuya quiebra fue la segunda mayor de la historia de EEUU. JP Morgan ha anunciado un beneficio neto en el segundo trimestre de 14.470 millones de dólares, un 67% más que en el segundo trimestre de 2022. La cifra supera los 11.900 millones esperados por el consenso de analistas de Bloomberg y se traduce en un beneficio neto por acción de 4,75 dólares frente a los 3,83 previstos.

La firma registró un récord de ingresos con 41.300 millones de dólares en el trimestre, superando también las expectativas de los analistas. Esta cifra incluye 21.900 millones de dólares de ingresos netos por intereses -también un récord- y un 44% más que hace un año, lo que demuestra que las subidas de tipos siguen espoleando al sector. Además, JP Morgan ha elevado su previsión de ingresos netos por intereses, excluyendo su negocio de trading, a 87.000 millones de dólares para todo el año, por encima de los 84.000 millones que predijo en su día del inversor en mayo.

La propia adquisición de First Republic -acuerdo respaldado por el gobierno- ha propiciado una ganancia de 2.700 millones de dólares en los números del banco. De hecho, sin First Republic, el crecimiento en los ingresos por netos por intereses habría sido del 38% y no del 44%.

"La economía estadounidense sigue siendo resistente", ha manifestado el consejero delegado Jamie Dimon en la presentación de resultados. "Los balances de los consumidores siguen saneados y los consumidores gastan, aunque un poco más despacio. Los mercados laborales se han suavizado un poco, pero el crecimiento del empleo sigue siendo fuerte."

No obstante, Dimon ha señalado la alta inflación, los consumidores agotando sus reservas de efectivo, el ajuste cuantitativo y la guerra en Ucrania como algunos de los riesgos. El banco reservó en el trimestre 2.900 millones como provisión para pérdidas crediticias, más del doble que el año pasado.

Citi sufre más

Citigroup, otro de los colosos de la banca estadounidense, no ha presentado números tan favorables; si bien la banca de consumo del prestamista ha ayudado a compensar en parte de la debilidad de su operativa en Wall Street. El segundo mayor emisor de tarjetas de crédito del mundo está cosechando beneficios a medida que los clientes piden más préstamos, incluso cuando un número cada vez mayor de ellos tiene dificultades para efectuar los pagos.

La subida de los tipos de interés y el aumento de los saldos de las tarjetas han propiciado un aumento del 11% de los ingresos de la banca personal en EEUU de la entidad en el segundo trimestre, según se desprende de su cuenta de resultados, difundida también este viernes. Ello atenuó el impacto de un aumento del 78% en las amortizaciones vinculadas a los préstamos al consumo.

En conjunto, Citigroup ganó 1,33 dólares por acción, superando en dos centavos la estimación media de los analistas. Los ingresos por intereses y las comisiones por el manejo de efectivo de las empresas fueron los puntos brillantes en medio de una caída ampliamente anticipada en las líneas de negocio de Wall Street que ha obligado a la empresa a recortar su plantilla. Los gastos del banco aumentaron un 9% hasta 13.600 millones de dólares en el trimestre, impulsados por lo que los ejecutivos habían previsto que serían cientos de millones de dólares en indemnizaciones por la eliminación de unos 1.600 puestos de trabajo, incluidos banqueros de inversión y operadores.

"En un contexto macroeconómico difícil, seguimos viendo los beneficios de nuestro modelo de negocio diversificado", ha declarado la CEO de Citi, Jane Fraser. Aunque los clientes de trading se mantuvieron al margen, "nuestros negocios de tarjetas tuvieron un crecimiento de dos dígitos debido al fuerte compromiso".

Los depósitos llegaron casi sin cambios con respecto al trimestre anterior. Los analistas habían advertido que los bancos, incluso los grandes, podrían ver salidas de depósitos este trimestre, ya que los consumidores buscan inversiones de mayor rendimiento.

Los ingresos totales cayeron un 1%, hasta 19.400 millones de dólares, en línea con la estimación media de 19.300 millones de dólares de los analistas. Ello, combinado con el aumento de los gastos y los costes crediticios, contribuyó a un desplome del 36% de los beneficios netos, hasta 2.900 millones de dólares. Aun así, aunque los ingresos hayan caído en el segundo trimestre del año respecto a los tres primeros meses del 2023, en el acumulado del semestre ascendieron a 40.883 millones de dólares, un 5,3 % más que en el primer semestre de 2022.

La división de tesorería y soluciones comerciales de la empresa, que Fraser ha calificado de "joya de la corona" de Citigroup, registró un aumento de los ingresos del 15%, hasta los 3.500 millones de dólares. Los servicios de valores, que ofrecen custodia y gestión de garantías, también aumentaron sus ingresos un 15%.

No obstante, a medida que la Fed señala su determinación de seguir aumentando las tasas de interés para reducir la inflación, Citi espera que una mayor parte de sus préstamos fracasen. Su provisión para préstamos incobrables en el trimestre aumentó casi un 40% a 1.800 millones de dólares. Su préstamo general en el trimestre cambió poco con respecto al año anterior.

Wells Fargo aprovecha las alzas

La tercera entidad en liza este viernes, Wells Fargo, obtuvo más ingresos netos por intereses de lo que esperaban los analistas en el segundo trimestre y elevó sus previsiones para el conjunto del año. La firma con sede en San Francisco registró 13.200 millones de dólares en ingresos netos por intereses en los tres meses hasta junio, un 29% más que hace un año, según la presentación de resultados. Los ejecutivos prevén ahora que los ingresos netos por intereses de Wells Fargo aumenten aproximadamente un 14% en el conjunto del año, por encima del 10% previsto anteriormente.

"Nuestros sólidos ingresos netos por intereses siguieron beneficiándose de la subida de los tipos de interés, y seguimos centrados en el control de los gastos", ha valorado el CEO Charlie Scharf en el comunicado. "La economía estadounidense sigue comportándose mejor de lo que muchos esperaban".

El banco ha informado de una provisión de 1.700 millones de dólares para pérdidas por préstamos, más de lo esperado, que incluía una reserva vinculada a los préstamos para la construcción de oficinas. Los inversores han vigilado de cerca el sector inmobiliario comercial en los últimos meses. La empresa elevó su previsión para todo el año de gastos no financieros, excluidas las pérdidas operativas, a 51.000 millones de dólares, citando el aumento de los costes vinculados a indemnizaciones por despido, ya que la empresa trata de reducir el personal en un entorno de menor desgaste.

Los gastos, uno de los puntos clave del plan de recuperación de Scharf, ascendieron a 13.000 millones de dólares en el trimestre, por encima de las expectativas. La empresa elevó su previsión para todo el año de gastos no financieros, excluidas las pérdidas operativas, a 51.000 millones de dólares, citando el aumento de los costes vinculados a indemnizaciones por despido, ya que la empresa trata de reducir el personal en un entorno de menor desgaste.

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