Banca y finanzas

Un coloso aún más gigante en el reino de la banca suiza: así será la entidad resultante de la integración de Credit Suisse en UBS

  • UBS encabezará ahora un negocio de más de cinco billones de dólares
  • Logra a precio asequible la potente banca universal suiza de Credit Suisse
  • Suma a su influencia en China la fuerza de su rival en el resto de Asia
Logo de UBS. Foto: EP

Con muchos flecos aún por cerrar, la primera impresión es nítida: la compra con tintes dramáticos de Credit Suisse por parte de UBS con la mediación (y algo más) de las autoridades suizas resultará en un coloso dentro de la banca helvética. Hasta la fecha, ambas entidades eran las dos grandes firmas financieras del país, aglutinando prácticamente la mitad del negocio. Ahora las circunstancias han hecho que UBS se queda un trozo más grande de pastel. Una apuesta arriesgada que hace a la economía suiza más dependiente de un único prestamista que aglutinará activos equivalentes al 140% del producto interior bruto (PIB) de Suiza.

Aunque UBS lo pasó mal tras la crisis de 2008 por su alta exposición a los valores hipotecarios y las autoridades suizas tuvieron que intervenir, en la última década ha sabido rehacerse. El camino inverso ha seguido el otro contendiente del tradicional derbi suizo. Los escándalos han pesado en los últimos años sobre Credit Suisse. Algo que se ha notado en la cuenta de resultados: UBS obtuvo 7.600 millones de dólares de beneficios en 2022, mientras que Credit Suisse perdió 7.900 millones. Y también en bolsa: las acciones de Credit Suisse han bajado un 74% respecto a hace un año, mientras que las de UBS están relativamente planas. Al cierre del viernes, antes de desplegarse las negociaciones de adquisición, UBS valía en bolsa 56.000 millones de dólares y Credit Suisse apenas 8.000 millones. Los términos de la compra han rebajado aún más esa cifra, ya que UBS pagarán algo más de 3.000 millones de euros por su otrora rival.

El foco mediático está este lunes en los primeros cabos sueltos de la operación, como el agravio a los bonistas de más riesgo de Credit Suisse, a los que se ha borrado de un plumazo más de 17.000 millones de dólares. Algo inusual cuando la norma es que los bonistas estén antes en el orden de prelación que los accionistas en una situación de este tipo.

Pero más allá de estas visicitudes, la gran pregunta es cómo será la entidad resultante. Aunque todavía queda mucho por aclarar desde UBS sobre su hoja de ruta y faltan por ver los 'cadáveres en el armario' que queden en Credit Suisse, la entidad compradora ya reveló este domingo algunos detalles importantes.

En su comunicado de prensa, UBS adelantaba que la combinación con Credit Suisse dará paso a un negocio con más de cinco billones de dólares en activos bajo gestión y oportunidades de inversión sostenible que "fortalecerá aún más la posición de UBS como primer gestor mundial de patrimonios con sede en Suiza, con más de 3,4 billones de dólares en activos invertidos de forma conjunta, operando en los mercados de crecimiento más atractivos".

La operación, destaca el banco, refuerza también la posición de UBS como primer banco universal de Suiza: "Los negocios combinados propiciarán que el banco sea un gestor de activos líder en Europa, con activos invertidos de más de 1,5 billones de dólares". En los últimos años, y especialmente en los últimos meses, existía una clara fuga de clientes de Credit Suisse a UBS, con lo que esta operación termina de aborchar esa dinámica.

"Hemos estructurado una transacción que preservará el valor que queda en el negocio al tiempo que limitará nuestra exposición a la baja. La adquisición de las capacidades de Credit Suisse en gestión de patrimonios, gestión de activos y banca universal suiza aumentará la estrategia de UBS de hacer crecer sus negocios ligeros en capital. La transacción aportará beneficios a los clientes y creará valor sostenible a largo plazo para nuestros inversores", adelantaba el Presidente de UBS, Colm Kelleher.

Por su parte, el consejero delegado de UBS, Ralph Hamers, declaraba: "La unión de UBS y Credit Suisse se basará en los puntos fuertes de UBS y mejorará aún más nuestra capacidad para servir a nuestros clientes a nivel mundial y profundizar en nuestras capacidades, las mejores de su clase. La combinación respalda nuestras ambiciones de crecimiento en América y Asia, al tiempo que añade escala a nuestro negocio en Europa, y estamos deseando dar la bienvenida a nuestros nuevos clientes y colegas de todo el mundo en las próximas semanas". UBS se convierte en el líder mundial indiscutible en la gestión del dinero de los ricos, con la posición de liderazgo de UBS en China ahora complementada por la fuerza de Credit Suisse en el resto de Asia, la región de más rápido crecimiento.

La cúpula de UBS seguía glosando las ventajas de la adquisición, destacando que su rama de inversión reforzará su posición competitiva global con clientes institucionales, corporativos y de gestión de patrimonios mediante la aceleración de los objetivos estratégicos en banca global, al tiempo que gestionará a la baja el resto de la banca de inversión de Credit Suisse. Los negocios combinados de banca de inversión representan aproximadamente el 25% de los activos ponderados por riesgo del grupo.

"Permítanme ser muy específico al respecto: UBS tiene la intención de reducir el negocio de banca de inversión de Credit Suisse y alinearlo con nuestra cultura de riesgo conservadora", dijo Kelleher en la rueda de prensa para anunciar el acuerdo. Esto probablemente acabará con los sueños de una escisión de First Boston -banco de inversión para EEUU- desde Credit Suisse, leían rápidamente los analistas de Bloomberg.

Desde la firma compradora se espera también que la combinación de los dos negocios genere una tasa anual de reducción de costes de más de 8.000 millones de dólares de aquí a 2027. Igualmente, UBS prevé que la operación genere beneficios por acción en 2027 y que el banco siga estando capitalizado muy por encima de su objetivo del 13%. En cuanto a la conformación de la cúpula, el orden de UBS se mantiene: Colm Kelleher será presidente de la entidad conjunta y Ralph Hamers consejero delegado.

La 'joya de la corona'

Volviendo a la operativa de banca universal en la propia Suiza, el conseso en entre los expertos es que UBS se ha quedado la 'joya de la corona' de su rival y todo apunta a que el único negocio de Credit Suisse que ha seguido siendo un bastión relativo de estabilidad permanecerá con UBS. De hecho, algunos analistas han destacado que con la oferta global UBS ha obtenido una ganga, ya que esta unidad valía más del triple de lo que la entidad pagó por el total de su competidor.

Sin embargo, este escenario es el que más preocupaba a las autoridades suizas debido a la concentración que supone para el mercado nacional -acaparará casi la mitad del mismo-. El país está plagado de sucursales de ambos bancos, a veces a pocos metros de distancia. El otro punto que también inquietaba a las autoridades suizas es el relativo a la masiva pérdida de puestos de trabajo que se prevé. La cúpula de UBS no quiso dar una cifra aunque reconoció que esta será importante en el marco de los citados 8.000 millones en reducción de costes para 2027. Fuentes de Reuters destacan que sería hasta 10.000 los empleos en primera 'línea de fuego'.

UBS no solo se queda con el negocio de su gran competidor en la banca universal suiza o con su gestión de patrimonio en otras regiones del mundo, sino que también se quita de enmedio a un gran competidor en la negociación de valores. UBS ingresó 7.100 millones de dólares por la compraventa de acciones, divisas y bonos. Credit Suisse ingresó unos 3.200 millones de dólares el año pasado.

Los estrategas que han insistido en que la compra ha sido una ganga para UBS destacan el generoso respaldo de las autoridades suizas. El Gobierno federal del país garantiza 100.000 millones de francos suizos para la liquidez del banco y asumirá hasta 9.000 millones de posibles pérdidas. La garantía de pérdidas del Gobierno era necesaria porque había poco tiempo para realizar la diligencia debida y Credit Suisse tiene activos difíciles de valorar en sus libros que UBS planea liquidar, explicó Kelleher el presidente de la entidad compradora este domingo. Si se produjeran pérdidas, UBS asumiría los primeros 5.000 millones de francos y el Gobierno federal los siguientes 9.000 millones.

"Este acuerdo podría poner fin definitivamente a los problemas del sector bancario suizo. Credit Suisse ha sido absorbido por un banco más saneado y con bolsillos mucho más profundos. Esto debería dar tiempo a la dirección de UBS para reformar Credit Suisse y reducir su problemático banco de inversión. Sin embargo, el historial de matrimonios espontáneos en el sector bancario es desigual. Algunos, como la compra de Barings por ING en 1995, han resultado duraderos. Pero otros, incluidos varios durante la crisis financiera mundial, pronto pusieron en entredicho la viabilidad del banco adquirente, mientras que otros han resultado muy difíciles de llevar a cabo", valora Andrew Kenningham, analista de Capital Economics.

En el caso de Credit Suisse, Kenningham destaca algunas preocupaciones específicas: "En primer lugar, como parte de la transacción, sus bonos de nivel adicional 1 (AT1) se han cancelado en su totalidad. Esto es controvertido, dado que el capital ordinario -que normalmente se considera subordinado al AT1 en la estructura de capital- no se eliminó por completo. Esta decisión podría dar lugar a una repreciacióm de los bonos AT1 y otros bonos de rescate de otros bancos; de hecho, parece que los precios de los instrumentos AT1 de otros bancos han caído en las primeras operaciones de esta mañana. En segundo lugar, podría haber impugnaciones legales del acuerdo, lo que prolongaría el proceso y crearía más incertidumbre. Y en tercer lugar, no se pueden descartar nuevas pérdidas sustanciales en el banco heredado, lo que podría afectar a la confianza en la UBS ampliada y/o provocar demandas de nuevas ayudas estatales". "Así pues, aunque el acuerdo puede suponer un punto de inflexión en la actual crisis bancaria, probablemente no lo sabremos con certeza hasta dentro de un tiempo", concluye.

Potencial de la acción

Otro análisis de futuro puede verse en la actualización que han hecho de su seguimientos de las acciones de UBS algunos analistas. Para Alastair Ryan, estratega de Bank of America (BofA), la operación podría ser positiva a largo plazo. Ryan ha levado la calificación de las acciones de UBS cotizadas en EEUU de neutral a comprar, citando las posibles sinergias de costes al combinar dos bancos centrados en Suiza. Ryan también ha aumentado su precio objetivo a 24,81 dólares desde 22,65 dólares. Su nuevo objetivo implica que la acción podría subir un 36,3%. "La lógica industrial es impecable: Credit Suisse era el competidor más cercano a UBS en la gestión de patrimonios y en Suiza; y ambos bancos tienen una fuerte presencia de costes centrales suizos", recoge en una nota para clientes de este lunes.

Flora Bocahut, analista de Jefferies, coincide en que la operación en sí podría ser beneficiosa para los accionistas de UBS sobre el papel, pero que la responsabilidad de ejecutarla recae ahora en la entidad. Aún así, califica la operación de positiva, teniendo en cuenta que las alternativas incluían una nacionalización o la disolución de Credit Suisse, lo que habría aumentado los riesgos para el sector en general. "Creemos que el objetivo de esta operación, a la vez que resuelve la situación de Credit Suisse y los riesgos asociados para el sistema, es lograr una situación beneficiosa para todos, en la que los accionistas de UBS también obtengan valor de esta operación a lo largo del tiempo", explica en una nota para clientes de este domingo.

No todos los analistas lo ven tan positivo. De los que reúne Bloomberg para elaborar su consenso, algunos como los de Société Générale han rebajado este lunes su recomendación y su precio objetivo: de comprar a mantener y de 26,5 a 17,5 francos a 12 meses. Por su parte, desde Oddo BHF han bajado su recomendación de mantener a infraponderar y su precio objetivo de 21,5 a 16,8 francos. El consenso de Bloomberg anticipa un precio objetivo de 22,17 francos que arrojaría un potencial aún de más del 27%. El 61% de estos analistas recomienda sobreponderar, el 23% mantener y el 15% vender.

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