Banca y finanzas

El préstamo extranjero gana terreno al nacional y a los bonos en las empresas

  • Crece un 6,36% en el año frente a la evolución plana de la financiación española

La subida de los tipos de interés y las consecuencias de la actual situación macrofinanciera están provocando un cambio en la financiación empresarial y las fuentes donde fondean liquidez las compañías españolas. Por vez primera en dos décadas se reduce el recurso a las emisiones de deuda corporativa mientras que la financiación bancaria tradicional vía entidades de crédito nacionales se mantiene plana desde el cierre de 2021 y las empresas buscan con mayor asiduidad el préstamo exterior, entendido como tal la provisión a través de bancos foránea y todo tipo de alternativas como el capital riesgo, vehículos de aseguradoras, los fondos de deuda o los de inversión.

La financiación a empresas sigue al alza: se situó en 952.543 millones de euros al cierre del pasado mes de octubre, con un incremento del 1,17% frente a 2021 y del 1,09% interanual, según datos del Banco de España.

Pero sus estadísticas revelan que cae un 4,49% en la aportación de recursos vía emisiones de deuda corporativa, que alcanza los 135.478 millones; y otro 0,52% en el crédito bancario con entidades financieras nacionales, cuyo saldo totaliza 484.708 millones.

El relevo a ambos, pero sobre todo a las emisiones corporativas, lo toma el préstamo exterior (banca no residente y vías alternativas de financiación) con una expansión del 6,36% que eleva su cuantía a 332.347 millones.

El cambio de sesgo coincide con un momento donde la misma banca reconoce el frenazo al crédito por debilidad en la demanda para proyectos de inversión y una prudencia acentuada en la concesión para evitar deterioros futuros ante el complejo contexto de inflación al alza y PIB en desaceleración.

Su coste de financiación ha escalado además de manera dramática con la subida de tipos. El interés medio calculado en TEDR (similar a la TAE sin incluir comisiones) se ha encarecido un 46% en operaciones inferiores a los 250.000 euros, normalmente asociadas a pymes y autónomos, donde sube del 1,69 al 2,47% entre 2021 y septiembre pasado (últimos datos divulgados) y se duplica para el resto de tramos: avanza del 1,29 al 2,29% en operaciones desde esa cuantía hasta el millón de euros y del 1,04 al 2,18% en importes superiores.

Precisamente el rápido y fuerte encarecimiento de las emisiones de deuda (más escarpado y rápido que en el propio crédito) es lo que ha hecho caer esta fuente de financiación por vez primera desde el año 2000. Se había ido abriendo camino poco a poco entre las grandes compañías del Ibex desde hace décadas, pero será la crisis de 2012 la que la impulsa a raíz del cerrojazo del crédito que se vivió. Cuando el euríbor entra en negativo, las empresas encuentran en el mercado la forma más barata de fondear dinero y diversificar su financiación.

En todo este contexto el préstamo exterior se ha ido abriendo camino con la afluencia de nuevos operadores (capital riesgo, fondos, aseguradoras, etc.), sobre todo para impulsar proyectos y operaciones corporativas, pero también como vía para resolver las crecientes reestructuraciones de deuda.

Aporta un 34,89% de la financiación

Es la cuota que representan los préstamos extranjeros sobre la financiación total de las empresas españolas. Supone un peso récord y mejora el 33,19% con que cerró el pasado año mientras la emisión corporativa encaja el primer retroceso desde 2020 tras multiplicar por cinco veces su contribución desde 2007. El crédito de la banca española aún aporta un 51%, aunque lejos del 76% de entonces.

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