Magistrado y letrado del Tribunal Constitucional en excedencia. Socio director de Puyol Abogados
Opinión

Los dilemas éticos vinculados a la desigualdad digital en la moral de la inteligencia artificial (IA) se centran en cómo la tecnología puede amplificar o mitigar las disparidades existentes en la sociedad. A medida que la IA se integra en más aspectos de la vida cotidiana, el acceso desigual a estas tecnologías puede llevar a una profundización de las brechas socioeconómicas.

Opinión

Hoy en día, nadie duda de la importancia del factor sostenibilidad en el desarrollo de la actividad de las empresas, y por ello, comunicar e informar sobre los avances en este campo por parte de las organizaciones, tiene mucha importancia, y ello se justifica por diversas razones, entre las que cabe indicar las que se citan seguidamente:

Opinión

En un muy reciente Informe de Red.es y de la ONTSIi publicado en los primeros días del mes de marzo actual, se ha puesto de manifiesto, que el uso de Internet por parte de las mujeres y los hombres se ha generalizado, reduciéndose la brecha digital existente, aunque todavía existen diferencias apreciables en algunas actividades, como por ejemplo en el comercio online o en las preferencias de compra.

Opinión

El artículo 81 de la Ley 3/2018, de 5 de diciembre de Protección de Datos y garantía de los derechos digitales, ha reconocido básicamente la existencia dentro del ámbito de la tecnología la existencia de brechas digitales por razón de género, por razón del ámbito de residencia de la población, ya radica la misma en un entorno urbano, o este sea de carácter rural, y también la llamada brecha generacional, en función de la edad del usuario de la tecnología. La desigualdad en el acceso a Internet y las TIC se conoce como brecha digital.

Opinión

Constituye una realidad incontestable, que, en el entorno empresarial actual, la función de compliance y la promoción de la diversidad se han convertido en aspectos fundamentales para el éxito y la sostenibilidad de las organizaciones.

Opinión

La computación cuántica constituye un paradigma de computación distinto al de la informática clásica. Se basa en el uso de cúbits (qubits en inglés), una especial combinación de unos y ceros.

Javier Puyol

La aprobación del Reglamento (UE) 2016/679, y la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de protección de datos personales y de garantías digitales, ha supuesto una profunda transformación en el ámbito de la protección de datos de carácter personales. Ahora son muchas las empresas y los responsables de tratamiento que quieren adoptar sus principios, sobre todo las exigencias con relación a los clientes y sus empleados.

javier puyol

La defensa de la naturaleza es, para las empresas, una obligación que trasciende a la norma escrita. La responsabilidad social empresarial exige que la vinculación entre el desarrollo sostenible y la tecnología requiera por parte de las empresas un compromiso público de su voluntad de cumplir con las exigencias que exigen y determinan el más estricto respecto por el medio ambiente. Para Daly, el desarrollo -que no crecimiento- sostenible supone una gestión de recursos renovables sometida a dos principios: las tasas de recolección deben ser iguales a las tasas de regeneración -producción sostenible- y las tasas de emisión de residuos deben ser iguales a las capacidades naturales de asimilación de los ecosistemas donde se emiten los residuos. Los recursos no renovables se deben gestionar de manera que su tasa de vaciado se limite a la tasa de creación de sustitutos renovables. Otros factores, como la tecnología o la escala de la economía, también tienen que armonizarse con el desarrollo sostenible.

javier puyol

Todos tenemos la sensación que cada día es mayor el uso de medios tecnológicos, utilizados subrepticiamente para poder defraudar al consumidor -chips, programas y virus informáticos, etc.-. Un buen ejemplo de ello, y del que no somos suficientemente conscientes todavía a nivel colectivo, es lo que se conoce como obsolescencia programada.

Javier Puyol

Hace unos días, en un diario de difusión nacional, se señalaba que Europa se está quedando atrás y que necesita que las reglas del juego sean lo más claras y abiertas posibles para que emprendedores y empresarios puedan crear empleo, innovar y construir un mercado digital de verdad. Porque los mercados necesitan reglas, pero nacen y crecen gracias a la colaboración, a la oferta y la demanda, y se formulaba esta pregunta: "¿Por qué no hay un Google, o un Facebook o un Amazon europeo?"