Aragón

Ascaso cumple 130 años reforzando su apuesta por la sostenibilidad y digitalización

Zaragoza

La pastelería oscense incide en el respeto al medioambiente a través de un nuevo packaging para su Pastel Ruso con el que se prevé reducir el uso del plástico en un 93,5%. Un paso con el que refuerza su apuesta por la sostenibilidad, que siempre ha estado presente en el ADN de la empresa que, ahora, también pone el foco en su digitalización para impulsar las ventas en el canal online.

Nació hace 130 años en Huesca. Desde entonces, Pastelería Ascaso siempre se ha caracterizado por la innovación y la investigación de nuevas fórmulas basadas en recetas tradicionales, que le han llevado a convertirse en un referente dentro del sector de la gastronomía dulce en España.

Una base que no ha abandonado en estos 130 años y que se ha desarrollado de forma paralela a otros ejes de acción como su respeto por el entorno y el medio natural. Ascaso siempre ha tenido un alto sentido de la Responsabilidad Social Corporativa, que ahora se refuerza con una clara apuesta por la sostenibilidad con el estreno de un nuevo packaging para su producto más emblemático y demandado: el Pastel Ruso, que se ha comercializado con el mismo embalaje desde su creación en 1974, han explicado a elEconomista

El nuevo packaging permitirá reducir el plástico en un 93,5% en relación al anterior empaquetado. Además, Ascaso ha optado por utilizar tintas con certificación de base vegetal y emplear cartón respaldado con el sello FSC de gestión forestal responsable, reforzado y de gran gramaje para optimizar las condiciones de conservación y durabilidad de este dulce, incluso en grandes viajes. El resultado es un envase más sostenible en el que la empresa oscense mantiene su identidad gráfica marcada por los colores azules intensos y fucsias y los característicos círculos aunque, en esta ocasión, se han introducido tintes cromáticos en dorado.

El cambio de embalaje también ha sido aprovechado por la firma para simplificar la información y apostar por una iconografía para destacar las propiedades del producto y del envase, pero sin renunciar a la personalidad de la marca. "A los datos generales, les hemos añadido una cita escrita por nuestra familia, ya que este pastel es nuestra creación más personal y queremos que llegue con esta impronta a todos los consumidores", afirma Sura Ascaso, responsable de Desarrollo de Negocio de la empresa.

Con este nuevo packaging, Ascaso avanza en la sostenibilidad dentro de la que ya comenzó a utilizar bolsas de papel antes de que fueran obligatorias, entre otras acciones llevadas a cabo. Además, el objetivo es continuar con la reducción de plásticos en la pastelería.

Ventas online

La empresa también está reforzando en este año 2020 la pastelería online como canal de venta con el fin de darle una nueva imagen y facilitar los procesos de compra, avanzando así en digitalización, sobre todo, ante la importancia del canal online en el contexto de pandemia.

El canal online se suma a los cuatro establecimientos propios que Ascaso tiene en Huesca, Zaragoza y Madrid. La empresa lleva a cabo su producción en un obrador de 1.680 metros cuadrados ubicados en la Plataforma Logística de Huesca. Desde estas instalaciones, sale su producción artesana. No en vano, desde 1890, se practica la 'pastelería honesta', que da valor a la riqueza de las materias primas -se tiene en cuenta su selección y pureza-, que se emplean artesanalmente para elaborar los productos sin añadir conservantes ni colorantes para que los productos lleguen al consumidor de la manera más exquisita y natural.

Un cuidado que se pone también en el Pastel Ruso, que es la especialidad más demandada al ser un dulce sencillo y exquisito, que se elabora con avellana, almendra, clara de huevo, espuma de praliné y un toque "secreto" de la pastelería. Este pastel, que es apto para celíacos, tiene el sello C'Alial de Calidad Alimentaria, que concede el Gobierno de Aragón.

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