Aragón

Así es la cabina de desinfección que elimina la COVID-19 en ropa y objetos

Zaragoza

La cabina está diseñada para poder desinfectar ropa y objetos como juguetes de forma segura y sin generar ni emitir ningún residuo. Su eficacia está avalada por la Universidad de Zaragoza.

Con la COVID-19 es preciso hacer una mayor desinfección de las superficies, sobre todo, las que están en zonas comunes, así como de determinados objetivos y artículos. Son situaciones habituales en comercios de textil, que precisan desinfectar cada prenda tras ser probada, o bien de centros como los colegios en los que es habitual compartir material o juguetes, que deben limpiarse muy bien una vez han sido tocados.

Son artículos en los que, ahora, es posible eliminar el Sars-COV-II, organismo que causa la enfermedad COVID-19, gracias a una cabina de desinfección que es fruto de la sinergia de la empresa portuguesa MTEX NS, especializada en cabinas de desinfección, y de HMY-Yudigar, especializada en el sector del retail con sede en la localidad zaragozana de Cariñena.

El sistema de desinfección de la ropa y de objetos como, por ejemplo, juguetes se realiza gracias al ozono, "cuyo uso se ha demonizado porque no se entiende y hay soluciones que no tienen eficacia demostrada. No queríamos caer en eso y, una vez desarrollada la cabina, queríamos comprobar si funciona", ha explicado Sergio de Bona, responsable de Proyectos de Innovación Estratégica y Desarrollo de Clientes en HMY, a elEconomista

Con este objetivo, la eficacia viricida de la cabina frente al Sars-COV-II está demostrada y avalada por la investigación que ha dirigido Juan José Badiola, virólogo y director del Centro de Encefalopatías y Enfermedades Transmisibles Emergentes de la Universidad de Zaragoza. Un aval que es fruto de la cátedra conjunta dentro de la que el pasado mes de julio se dio a conocer el Laboratorio de Coronavirus de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza.

Esta cabina, que está sellada herméticamente, tiene un sistema basado en la apertura de la puerta para la introducción de un carro con ruedas en el que se depositan los objetos a desinfectar. Una vez cerrada la cabina, se selecciona el programa, quedando bloqueada para comenzar el proceso de desinfección para lo que se mantiene la temperatura perfecta para desinfectar. Tras finalizar el proceso, se enciende una luz verde que indica que ya se puede abrir la cabina y sacar el carro con los artículos o prendas textiles. Además, el sistema está diseñado para no generar ni emitir ningún residuo ni contaminante.

Esta cabina ya se ha instalado en el Colegio San Agustín de Zaragoza, contando con el Grupo Lacor para la formación del personal que se encargará en este centro del manejo de la cabina a través de una pequeña tarjeta que la máquina reconoce para detectar que es la persona autorizada. En caso contrario, "la máquina no funciona", ahondando así en la seguridad para los escolares.

Aunque esta es la primera instalación que se ha realizado, esta cabina "es multisectorial. Inicialmente, se ideó para el sector textil y no habíamos pensado en los colegios, pero podría ser un aporte de seguridad para los alumnos".

Además, se puede poner cualquier objeto, incluyendo la ropa "que es uno de los materiales más difíciles de desinfectar porque es muy porosa". De hecho, la idea de esta cabina de desinfección surgió durante la primera ola de pandemia con el fin de dar soluciones a los clientes una vez se pudiera volver a las tiendas y ante la necesidad de incrementar y mejorar la seguridad en el sector del textil, sobre todo, una vez se ha tocado o probado una prenda por el cliente para poder garantizar que no haya una infección.

La cabina, que es fabricada en Portugal, ya ha iniciado su fase de comercialización a través de HMY, que se encargará de su introducción en el mercado español e internacional.

comentariosforum0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.