Aragón

La automoción confía en la "locomotora" de los países del Norte de Europa para tirar de la demanda de coches

  • Sernauto, Anfac y Faconauto trabajan en un plan de choque para reactivar el sector de la automoción que será presentado al Gobierno de España
  • El sector necesita medidas de seguridad, financiación y de incentivo a la demanda, entre otras
Zaragoza

En España se fabrican alrededor de tres millones de vehículos de los que el 75% se destina a exportación. El Cluster de Automoción de Aragón (CAAR) confía en que la menor afección de la Covid-19 en los países del Norte de Europa permita tirar de la demanda del sector de la automoción.

Hacia finales del mes de marzo se produjo una degradación de la cartera de pedidos en el sector de la automoción, que fue más drástica en las tres primeras semanas de confinamiento, dando paso a un mes de abril en el que muchas industrias han estado paradas -no solo en España, sino también en Italia-, mientras ahora se comienza a retomar la actividad o bien se prevé hacerlo en breve plazo como la planta de Groupe PSA-Opel en Figueruelas (Zaragoza), que volverá a su actividad el próximo día 11 de mayo.

Es una situación de una Europa a ralentí, con una escalada gradual y con un descenso de las matriculaciones de turismos y todoterrenos en España en el mes de abril del 96,5% hasta las 4.164 unidades, que contrasta con la que se está viviendo en China, que ya en el mes de abril ha estado a pleno rendimiento y máxima producción. "Confiamos en la 'locomotora' del Norte de Europa -estos países han tenido una afección diferente a la de los del Sur-, para que los pedidos se vayan afianzando en nuestras fábricas", ha explicado el presidente de Cluster de Automoción de Aragón (CAAR), Benito Tesier, durante su intervención en el webinar 'Visiones de sectores estratégicos para Aragón: Automoción y Logística', organizado por el Instituto Aragonés de Fomento (IAF).

"La demanda de España, Francia e Italia costará y tenemos que adaptarnos a esos volúmenes, que esperamos compensar con los pedidos del Centro y Norte de Europa", ha añadido Tesier.

El presidente del Cluster CAAR, quien ha realizado un repaso por la situación del sector de la automoción ante la Covid-19, ha explicado que a través de Sernauto y Anfac, junto con Faconauto, "llevamos trabajando en un plan de choque consensuado para reactivar el sector" y que se presentará próximamente a las ministras Teresa Ribera y Reyes Maroto.

Un plan que incluiría medidas de seguridad y financiación porque no todas las empresas son multinacionales y se van a necesitar unos planes específicos, así como medidas de incentivo a la demanda que debe ir más allá de la electromovilidad. En este sentido, ha recordado que el parque de vehículos en España es de los más antiguos de Europa con una edad media de los coches de entre 12, 13 ó 14 años.

Estas entidades, también de forma conjunta, están trabajando en reescalado en la postventa "porque tiene que arrancar al unísono". Un sector formado, por ejemplo por las ITV y los talleres de reparación, que va a ser clave porque "muchos analistas indican que los desplazamientos van a ser diferentes que en la época pre-Covid19 porque los vamos a querer hacer en un entorno de seguridad como el coche". Las medidas de kilómetros van a subir y, por tanto, se prevé un aumento de la demanda de postventa para un correcto mantenimiento de los coches.

Las inversiones, pendientes de la liquidez

Este efecto en la postventa es uno de los aspectos positivos que dejaría la crisis sanitaria de la Covid-19, aunque en el sector existe una serie de preocupaciones como el futuro de las inversiones en un sector en el que tan solo las empresas asociadas a CAAR destinan alrededor de 120 millones de euros en mejorar procesos y lanzar nuevos productos.

"Se necesita apoyo de instituciones porque la liquidez es el problema principal de muchas empresas", según ha explicado David Romeral, gerente de CAAR, quien ha incidido en que no es solo una situación de las grandes empresas, sino de todas, aunque las entidades financieras se están volcando en las demandas de las más solventes.

En el sector también existe inquietud por el empleo por lo que consideran necesario que se extiendan los ERTEs para minimizar el impacto y que las empresas "tengan un colchón para defenderse de la situación actual".

Otras preocupaciones del sector son la posible menor productividad por la adaptación de las líneas de producción, "aunque la seguridad es lo primero", así como la necesidad de hacer test a todos los trabajadores y en toda la cadena de suministro. Finalmente, se aboga por el mantenimiento en el tejido empresarial de los planes de Responsabilidad Social Empresarial para lo que desde CAAR se ha demandado apoyo.

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