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La estrategia de Macron con las Legislativas: exponer que la ultraderecha no tiene proyecto

El presidente de Francia, Emmanuel Macron.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, está sufriendo la peor resaca electoral posible. El fracaso de su candidatura ante los comicios europeos le ha llevado a disolver la Asamblea la misma noche electoral y a convocar elecciones legislativas ante la aplastante victoria de la ultraderecha de Agrupación Nacional (RN, por sus siglas en francés), encabezada por Marine Le Pen. Ahora, la pregunta es clara: ¿Qué pretende Macron con este movimiento?

Una de las principales teorías que surgen a raíz de la convocatoria de Legislativas para el 30 de junio y el 7 de julio (segunda vuelta), es que si RN consigue una mayoría absoluta en la Cámara Baja (para ello tendría que obtener 200 diputados, frente a los 89 que obtuvieron en las Legislativas de 2022), tendrían que formar un gobierno que 'cohabite' con la presidencia de Macron, ya que la legislatura presidencial acaba en 2027, por tanto, estos comicios del 30 de junio no le afectan en absoluto.

La historia de la política francesa solo ha visto una "cohabitación" de partidos en dos ocasiones desde que se inició la Quinta República en 1958 y fue entre conservadores y socialistas. La historia demostró que esta convivencia no beneficia en nada al partido del Gobierno.

Gilles Moëc, economista jefe de AXA Investment Managers, reiteró que, aunque Agrupación Nacional obtuviese mayoría en la Asamblea Nacional, los "fuertes poderes" que le otorga la Constitución al Presidente de la República "reduciría probablemente la capacidad el Primer Ministro de RN para desencadenar un giro político masivo, especialmente en el ámbito de la defensa y los asuntos exteriores europeos".

En este sentido, el economista senior de ING, Philippe Ledent, aseguró en una nota que tal vez el presidente "quiera demostrar que RN no es la solución, aunque esto sigue siendo una apuesta".

Los tiempos en política son muy importantes y si se atiende al calendario, el 19 de junio, a menos de dos semanas de la primera vuelta de las elecciones, es muy probable que la Comisión Europea someta a Francia al procedimiento de déficit excesivo, lo que va a situar la economía y las maltrechas finanzas públicas galas en todo el centro de la campaña.

El próximo Gobierno se va a topar de lleno con unas instituciones europeas que van a exigir ajustes en las cuentas para solucionar el grave problema de déficit al que se enfrentan las arcas galas. "Sea cual sea el próximo gobierno, no podrá negar estas realidades, ni alienar a las instituciones europeas y a los mercados financieros: las realidades económicas son más estables que las estrategias políticas", asegura Ledent.

Francia registró un déficit en torno al 5,5% del PIB en 2023 y se prevé que para el cierre de este ejercicio se acorte muy poco y sea del 5,3%. La deuda también sorprendió fuertemente al acabar en los 147.400 millones de euros, es decir, en el 110,6% del PIB, cuando las estimaciones de Bercy (así se le conoce al Ministerio de Economía y Finanzas) era del 109,7%, según los datos avanzados por el Instituto Nacional de Estadísticas y estudios Económicos (INSEE).

Francia registró un déficit en torno del 5,5% del PIB en 2023 y se prevé que en 2024 solo lo reduzca hasta el 5,3%

La sorpresa vino por parte de los ingresos. Tanto los ingresos procedentes del impuesto de sociedades como del IVA, las cotizaciones a la Seguridad Social y el impuesto sobre la renta "han sido decepcionantes", aseguró la economista senior de Francia y Suiza de ING Economics, Charlotte Montpellier.

Todo esto aleja a Francia de llegar al objetivo de la UE de alcanzar un déficit del 3% para 2027, año en el que acabará su mandato como presidente.

Por tanto, una de las teorías es que Macron pretende que el ministro de Economía y Finanzas del RN, en el caso de que consigan formar Gobierno, sea el encargado de cumplir con los designios de Bruselas en el plan de reajuste de déficit excesivo que, entre otras cosas, sugeriría a Bercy subir ciertos impuestos, sobre todo a los combustibles fósiles y a las fábricas que más contaminen.

El RN es totalmente contrario a la subida de impuestos. La rebaja del IVA en la electricidad, el gas y otros combustibles hasta el 5,5% fue el tema central del proyecto de la formación de ultraderecha, encabezada por Jordan Bardella, para estas elecciones. Pero una directiva de la Unión Europea dice que los combustibles no pueden tener un gravamen tan bajo, ya que la norma no permite un IVA inferior al 15%.

Jordan Bardella (RN) prometió bajar el IVA de los combustibles al 5,5% pero la UE no permite un impuesto indirecto inferior al 15%

Evidentemente, esta promesa electoral se hizo pensando en atraer el voto de los chalecos amarillos y de los agricultores, ambos grupos que protestaron en contra de la subida de los impuestos a los carburantes y las medidas ecologistas de Bruselas, a los que RN se les unió en las protestas por aquel entonces. También cuando protestaron en contra de los productos agrarios españoles.

Un plebiscito: a favor o en contra de RN

Siguiendo por la teoría del calendario, los partidos tienen muy poco tiempo para hacer campaña, por lo que están obligados a dejar muy claro al electorado cuáles van a ser sus posiciones con respecto a los temas clave como la economía, la migración o la agricultura. En este sentido, parece que Macron también quiere marcar un plebiscito a la ciudadanía que vote a favor o en contra del proyecto de Le Pen.

"Al desencadenar unas elecciones anticipadas el 30 de junio y el 7 de julio, el presidente Macron probablemente busca una aclaración, y pretende reconstruir una mayoría dominante más sólida forzando al electorado a un voto binario a favor o en contra de Agrupación Nacional", asegura Moëc.

En este sentido, la maquinaria electoral de los partidos ya se ha puesto a funcionar en esta dirección. El exministro de Transportes y diputado de Renacimiento (partido de Macron), Clément Beaune, aseguró que la campaña electoral "será un proyecto contra proyecto", acusando a RN de no tener un proyecto político claro más allá de "una suma de demagogias y enfados". Beaune es del ala izquierda de Renacimiento y pidió a los socialistas y los verdes "trabajar juntos".

En esta misma línea habló el ministro de Asuntos Exteriores, Stéphane Séjourné, que pidió tras, la disolución de la Asamblea, una "movilización de todas las fuerzas republicanas -derecha y centro-".

La izquierda y el centro ya empiezan a trabajar en hablar de alianzas para poder crear un cordón sanitario a la ultraderecha

Desde la izquierda ya se está empezando a debatir la unión de fuerzas. El líder de la Francia Insumisa (que forma parte de la coalición de izquierdas conocida como Les Nupes, donde también está dentro el Partido Socialista, el PC y los Verdes), Jean-Luc Mélechon, pidió este lunes formar una unión de izquierdas "fuerte y clara".

Unas palabras que suscribió su compañera de coalición y líder de los Verdes, Marie Toussaint: "La extrema derecha constituirá una devastación para nuestro país, nuestro continente, para la solidaridad, los derechos humanos y la ecología", advirtió poco después de conocerse los resultados electorales y la disolución de la Asamblea el domingo por la noche.

"Las fuerzas de izquierda deben unirse en estas elecciones, debemos superar las divisiones que animaron la campaña europea", dijo la líder ecologista.

Adelantar el enfrentamiento

Las elecciones francesas se caracterizan por tener una segunda vuelta. La Asamblea Nacional gala la componen 577 diputados elegidos por el mismo número de circunscripciones repartidas por toda Francia y los territorios de ultramar. Las elecciones se resuelven en una primera vuelta siempre y cuando uno de los candidatos logra más del 50% de los votos emitidos y estos representan, además, el 25% del electorado total.

A diferencia de lo que sucede en las Presidenciales, esta segunda vuelta no es entre dos candidatos, sino que es entre todos los aspirantes que hayan obtenido el 12,5% de los votos. La segunda vuelta se la llevará quien más votos logre, da igual el porcentaje.

Así, visto que en las presidenciales de 2027 lo más probable es que Agrupación Nacional llegase a la segunda vuelta, tal y como sucedió con su predecesor Frente Nacional en los comicios de 2017 y 2022, Macron quiere adelantar ese enfrentamiento y generar ese plebiscito con el electorado.

Philippe Ledent reiteró que lo más probable es que el presidente también quiera demostrar que el voto en las elecciones europeas "fue un voto de protesta, dando la imagen de un RN más fuerte de lo que realmente es". Para el experto, el mero hecho de que haya una segunda vuelta, a diferencia de las europeas, y que la abstención superó el 48,5%, hizo que la burbuja de la ultraderecha estuviese demasiado inflada y, por tanto, "Macron cuenta con la movilización de los votantes y las alianzas entre las dos rondas para revertir los resultados".

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