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La ciudad futurista que se está construyendo en Arabia Saudí será un infierno para sus habitantes, según un estudio

Ilustración de la forma de The Line, en Arabia Saudí. / Foto: YOUTUBE - NEOM

The Line es el nombre que recibe una ciudad futurista que se está levantando en Arabia Saudí, un proyecto ambicioso que promete ser la forma en la que se organizarán las ciudades de las generaciones venideras, sobre todo, por ser una ciudad sostenible, eficiente e inteligente, capaz de albergar a 9 millones de habitantes.

Sin embargo, un reciente estudio publicado en la revista Nature y dirigido por Rafael Prieto-Curiel y Dániel Kondor, Arguments for building The Circle and not The Line in Saudi Arabia (Argumentos para construir El Círculo y no La Línea en Arabia Saudí), ha destacado algunos motivos negativos por los que vivir en esta ciudad futurista se convertiría en todo un infierno.

La ventaja de construir una ciudad de cero

En primer lugar, los expertos destacan que construir una ciudad de cero tiene la ventaja de que se pueden desarrollar y organizar de la forma más eficiente posible, solucionando problemas desde el inicio que no se pueden prever en las ciudades que surgen de manera orgánica y gradual: "Todos los problemas de planificación urbana que sufrimos a diario podrían solucionarse si empezáramos todo de nuevo", se indica en el estudio.

De hecho, se puede plantear crear una ciudad eficiente y sostenible, con un sistema ferroviario de alta velocidad en su inicio, con cero automóviles, sin emisiones de carbono, con inteligencia artificial o con modelos de intercambio de datos entre su población, todo ello, factores a tener en cuenta que hacen de The Line una ciudad moderna y futurista, que tiene como objetivo albergar a millones de personas en tan solo unos años.

Sin embargo, esta ciudad, que comenzó sus trabajos de excavación en octubre de 2022, tiene varios problemas de planteamiento que se han unificado en el mencionado estudio y que supondrían un quebradero de cabeza para sus habitantes.

Una ciudad 'en línea' en vez de 'en círculo': 170 km de longitud

The Line está planteada para construirse, literalmente, como una línea recta, que tendrá una extensión de 170 kilómetros de largo, de tal modo que puedan vivir 9 millones de personas en una huella de solo 34 km cuadrados, con dos líneas ininterrumpidas de rascacielos de 500 metros de altura y una anchura de 200 metros.

"Se planea que la ciudad sea increíblemente larga, extremadamente alta y sorprendentemente densa", se puede leer en el estudio, donde se indica que los edificios serán más altos que el Empire State y la densidad de población multiplicará 10 veces la de Manila, una de las ciudades más poblada de la Tierra.

Con estas características, los investigadores destacan el motivo por el que las ciudades tienden a estar construidas en círculo en lugar de en línea: el transporte, la conectividad, la accesibilidad a los servicios o al empleo... todo ello se complica en una ciudad de 170 km en línea recta.

El problema de la distancia

En concreto, uno de los problemas a destacar en The Line es la distancia que van a tener que recorrer los habitantes: "Si sus 9 millones de habitantes se distribuyen homogéneamente en la ciudad, cada km tendrá aproximadamente 53.000 personas", se explica. "Si elegimos al azar a dos personas de la ciudad, estarán separadas, en promedio, por 57 km", añaden.

Para entender lo que esta distancia significa, se puede ejemplificar con la ciudad de Johannesburgo: "Aunque The Line ocupa solo el 2% de la superficie de Johannesburgo, si elegimos dos personas al azar en Johannesburgo, solo están separadas por 33 km".

De este modo, en la ciudad futurista de Arabia Saudí, as personas están lo más lejos posible del resto de habitantes: "Considerando que una distancia caminable es de un kilómetro, en The Line, solo el 1,2% de la población está a poca distancia de los demás.

En conclusión, aunque las necesidades básicas podrían cubrirse en cinco minutos de distancia, los desplazamientos al colegio, al trabajo o a las actividades de ocio dependerían obligatoriamente del transporte público, ya que está concebida para que no existan los vehículos propios.

El desafío del transporte público

En la ciudad se pretende construir un transporte público ultraeficiente, sin necesidad de usar automóviles, aunque esto plantea varios datos que también pueden ser un problema.

"necesita al menos 86 estaciones de tren para garantizar que todos estén a poca distancia de una estación. Pero con tantas estaciones, los trenes se detienen con demasiada frecuencia, lo que reduce su velocidad promedio y pasan demasiado tiempo en las estaciones", se indica.

Esto hará que, para viajar entre dos estaciones elegidas al azar, se necesiten un promedio de 60 minutos. Además, con solo 86 estaciones, las personas tendrán que caminar desde su origen hasta la estación más cercana, en promedio, más de 1,3 km por cada viaje.

"Independientemente de la cantidad de estaciones en The Line, al menos el 47% de la población tendrá un viaje de más de 60 minutos", se matiza.

El crecimiento demográfico

Otro de los puntos que se recogen en el estudio es la ambición por conseguir una demografía enorme de 9 millones de personas, sobre todo, por la forma en la que se conseguirían atraer tantos millones de personas en un país de tamaño pequeño como es Arabia Saudí.

Por un lado, una población más pequeña de los 9 millones implicaría una infraestructura que se ha construido utilizada por debajo de su capacidad, es decir, "llegar a menos personas a poca distancia y menos usuarios del transporte público". Por otro lado, una población mayor de 9 millones sería un problema para la expansión: "La ciudad solo podría crecer más hacia el este, aumentando su longitud y exacerbando aún más los problemas de transporte discutidos anteriormente".

¿Podrá ser tan sostenible como se cree?

La construcción de los enormes rascacielos requiere gran cantidad de materiales y energía, están expuestos a vientos más fuertes, ganancias solares y temperaturas extremas. Además, dependen en gran medida de la iluminación artificial, por no hablar de la gran cantidad de energía que consumirían los ascensores.

Aunque The Line quiere conseguir que toda la energía que se use provenga de fuentes renovables, "la viabilidad de este esquema dependerá de las eficiencias energéticas logradas".

"Una preocupación importante es el requisito de energía incorporado durante la construcción, que puede representar la mayor parte del impacto energético y ambiental para la construcción moderna", especifica el estudio.

¿Qué pasaría si hay un incendio?

Mas allá de todos estos problemas organizativos, el estudio publicado en Nature indica otras situaciones que causarían problemas en esta concepción de ciudad. Por ejemplo, en el caso de que hubiera un incendio en una de las estaciones de tren, una opción de movilidad para la población. "Esto podría dejar estáticas a la mayoría de las personas".

De este modo, cualquier accidente o avería en las estaciones de transporte podría paralizar una parte importante de la ciudad.

"Si bien The Line es un proyecto ambicioso, utilizando una forma más convencional para una ciudad, es posible obtener densidades significativamente más bajas y lograr una caminabilidad similar y una mejor conectividad sin problemas en el sistema de transporte", concluyen los investigadores.

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