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La renovación de la Fira de Barcelona se encarece un 30%

  • Las obras arrancan con un presupuesto que roza los 500 millones y todavía con falta de financiación 
  • El proyecto de Gran Via debe acabar en 2026 y el de Montjuïc para su centenario en 2029
Simulación del futuro pabellón Zero de Fira Gran Via y su torre de oficinas anexa. EE
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Fira de Barcelona va a acometer un ambicioso plan de crecimiento y renovación antes de su centenario, en 2029. La primera piedra de las obras se colocó en diciembre, pero hace ya años que se discuten los términos y, sobre todo, la financiación de una obra que costará, según los últimos cálculos, casi 500 millones de euros (174 millones para modernizar el recinto histórico de Montjuïc y 320 para ampliar el recinto Gran Via; un 30% más respecto a lo estimado en 2019).

Los trabajos se sufragarán a través de la sociedad Fira 2000, participada en más del 50% por la Generalitat, junto a otras administraciones locales y la Cámara de Comercio de Barcelona, pero todavía tiene pendiente conseguir fondos (europeos y de bancos) para llevar a cabo los planes.


Este aumento del 30% en el presupuesto se justifica en su mayoría, según han explicado fuentes de Fira 2000 a elEconomista.es, por "la actualización de costes del proyecto Gran Via". "Los costes de construcción han crecido sobre todo por el alza de precios de los materiales, que actualmente es un 33% superior al de 2018. Además, ha aumentado la superficie subterránea en el futuro Pabellón Zero, y el coste real de las expropiaciones de los terrenos para ampliar el recinto ferial de Gran Via también ha sido ligeramente superior a lo calculado hace cuatro años", explican desde la sociedad.


En lo referente a la financiación, de momento no hay cambios ya que, según explican, "se mantiene lo acordado en 2019" respecto a las aportaciones de los socios de Fira 2000 hasta 2026, así como el canon que paga anualmente Fira de Barcelona por el uso de los espacios.

En ese sentido, está prevista una aportación de 157,91 millones por parte de los socios de la sociedad entre 2022 y 2026, dividida por volumen según su peso en la estructura de Fira 2000. Por su parte, Fira de Barcelona está incrementando el pago anual por el uso de las instalaciones, gradualmente desde los ocho millones que aportaba en 2019, hasta los 12 millones a partir de 2024, para llegar a un total de 60 millones de euros en cinco años.


Paralelamente, en 2019 Fira 2000 también aprobó endeudarse solicitando hasta 350 millones de euros a la banca: 175 millones a través de un préstamo sindicado o de cualquier tipo de préstamo, y 175 millones más procedentes del BEI. De momento, según se rubricó en 2022, la Generalitat ha cerrado un préstamo con el BEI de 110 millones.

Con todo, el tiempo corre y, con las primeras acciones ya iniciadas, todavía está pendiente de acordar el crédito sindicado con la banca, así como la petición de fondos europeos para las obras, que pueden encarecerse todavía más con la concreción del proyecto para el recinto de Montjuïc.


La próxima primavera se convocarán cuatro concursos arquitectónicos internacionales para concretar cómo se modernizará el espacio casi centenario, que encuentra sus orígenes en la Exposición Internacional de 1929. Entre otras actuaciones, se levantará un nuevo palacio de congresos en el Pabellón Alfonso XIII; se creará un gran pabellón multifuncional en el actual Palacio de Congresos, parte de la Plaza Universo y la reforma del Palacio 1, y se remodelará en dos partes el actual Palacio 8.


También se prevén levantar 500 viviendas asequibles y destinar 23.000 metros cuadrados para zonas verdes y para zonas peatonales (incluyendo la avenida Maria Cristina). De hecho, el pabellón de Italia, que fue cedido por Fira de Barcelona al Ayuntamiento para destinarlo a usos deportivos vecinales, será derribado porque está ubicado en suelo calificado como zona verde.


Asimismo, en 2019 se adelantó la voluntad de incluir zonas de uso permanente dedicadas al emprendimiento, el coworking y los showrooms para empresas, para fortalecer la vinculación entre el tejido productivo local y la actividad ferial y congresual, si bien los planes han ido cambiando. En cualquier caso, la meta fijada es llegar al centenario de 2029 con el grueso de las obras de remodelación terminado.


Por lo que respecta al recinto de Gran Via en L'Hospitalet de Llobregat, se va a ampliar para aumentar su espacio expositivo en un 25%, construyendo un edificio de dos plantas con 600.000 metros cuadrados (el pabellón Zero) más un inmueble para oficinas y servicios destinados a usos feriales ubicados junto al recinto actual y unidos a los edificios existentes mediante una pasarela elevada sobre la avenida Joan Carles I. En el caso de la torre de oficinas, la Generalitat anunció a finales de año que será su principal propietaria e inquilina.


Con esta remodelación, el recinto de Gran Via debe pasar de los 240.000 metros cuadrados a los 300.000, situándose como uno de los más grandes del mundo. El objetivo inicial para completar las obras era este año 2024, pero con la llegada de la pandemia, ahora es 2026.

Impacto milmillonario

El impacto económico de Fira de Barcelona en la ciudad, L'Hospitalet de Llobregat y las localidades aledañas es milmillonario cada año, teniendo en cuenta que solo entre el Mobile World Congress (MWC) y el salón audiovisual profesional ISE se superan los 800 millones de euros directos e indirectos.


La transcendencia de la entidad y sus equipamientos para la ciudad está fuera de toda duda y hay que tener en cuenta que, además, la presencia de congresos y eventos internacionales de referencia han ayudado a Barcelona a convertirse en la cuna de startups que es hoy en día, y han permitido que Cataluña sea uno de los lugares favoritos de Europa para emprender.

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