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Luxemburgo declara la guerra fiscal a Bruselas y devuelve 1.617 millones de euros a Amazon

  • La Comisión pidió en 2018 que reclamara 250 millones en impuestos impagados
  • La empresa factura en el país 51.000 millones de euros de toda Europa

Órdago fiscal de Luxemburgo a la Comisión Europea. Desde que en 2017 Bruselas exigiera al Gran Ducado que reclamara 250 millones de euros a Amazon en impuestos supuestamente impagados, la Hacienda luxemburguesa no solo no ha exigido nada a la compañía sino que le ha devuelto 1.617 millones de euros desde 2018 hasta la fecha . En el último ejercicio, Amazon declaró en Luxemburgo ingresos de 51.322 millones de euros, pero ha ido acumulando pérdidas año tras año hasta sumar en los últimos cinco ejercicios unos números rojos de 4.189 millones de euros.

Tras la presentación de sendos recursos por parte del Gobierno de Luxemburgo y de la propia Amazon, el año pasado el Tribunal General de la Unión Europea (TGUE), que tiene su sede precisamente en Luxemburgo, anuló la decisión de la Comisión de reclamar los impuestos pendientes al gigante del comercio electrónico. Bruselas, sin embargo, no se ha rendido y ha presentado un recurso, que está pendiente todavía de resolución. En el informe de sus últimas cuentas anuales, Amazon, que niega la elusión fiscal, se muestra dispuesta a plantar batalla y asegura que "seguiremos defendiéndonos enérgicamente ante este asunto".

Pérdidas desde 2017

La compañía, que factura a través de Luxemburgo sus operaciones en distintos países europeos, incluida España, ha registrado un crecimiento vertiginoso en los últimos años, duplicando su volumen de negocio desde 2017. En concreto, la compañía ha incrementado sus ventas en un 106% desde 2017 hasta 2021. El último año ha sido, además, el ejercicio en el que la devolución fiscal por parte de Luxemburgo ha sido mayor, ya que ascendió a un total de 1.026 millones, tras haber registrado un resultado negativo de 1.163 millones de euros, el segundo más abultado de su historia, tras las pérdidas de 1.187 millones que declaró en 2020.

El de Amazon no es, sin embargo, el primer revés que sufre Bruselas en la batalla abierta para evitar que las grandes multinacionales eludan el pago de los impuestos que les corresponde. En 2020, el Tribunal de Justicia dio también la razón a Irlanda y anuló la decisión de la Comisión Europea por la que reclamó a Dublín que exigiera a Apple impuestos por valor de 13.000 millones de euros. La Comisión había determinado que Irlanda había actuado contra la normativa europea al equiparar la exención fiscal al gigante de la manzana con una ayuda de Estado, lo que distorsionaba la competencia y el mercado interior a favor de la multinacional norteamericana. Bruselas consideró que Irlanda habría otorgado ayudas fiscales ilegales a la empresa, sin tener residencia fiscal en el país.

El origen de la disputa

En el caso de Amazon, la Comisión Europea abrió una investigación formal en octubre de 2014 para evaluar las decisiones de la Hacienda luxemburguesa en lo que respecta al impuesto de sociedades. Cuatro años después, en 2017, Bruselas anunció su decisión. Las autoridades fiscales de Luxemburgo no cumplían las normas de la Unión Europea sobre ayudas estatales. Ante esta afirmación, las autoridades del país debían calcular y recuperar los impuestos adicionales correspondientes al periodo entre mayo de 2006 y junio de 2014. Luxemburgo, no obstante, en 2017 recurrió la decisión tomada desde Bruselas.

Amazon explicó que "Luxemburgo calculó un importe de recuperación inicial, coherente con la decisión de la Comisión Europea, que depositamos en custodia en marzo de 2018, sujeto a la espera de la conclusión de todos los recursos." No obstante, la compañía plantó batalla y demostró no estar conforme con la decisión de Bruselas y en mayo del mismo año apeló al considerar que "la decisión de la Comisión Europea carece de fundamento".

El expediente sancionador abierto por Bruselas no es, sin embargo, el único al que se ha enfrentado Amazon. La empresa de comercio electrónico fue investigada ya en 2012 por la Administración Tributaria francesa (FTA) por una elusión fiscal. "Recibimos una propuesta de notificación de liquidación de impuestos para los años naturales desde 2006 hasta 2010 en relación con la asignación de ingresos entre jurisdicciones extranjeras", reconoció Amazon en las cuentas de 2017.

El año pasado, el ministro francés de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, insistió ya en que Amazon tenía que pagar el futuro dispositivo fiscal internacional para los grandes grupos digitales, y que una solución sería diferenciar en sus negocios los que quedarán gravados y los que no. "Amazon debe estar en el campo de la tasación", subrayó Le Maire, en respuesta al debate sobre si la compañía estadounidense podría librarse de ese impuesto.

Desde Amazon aseguran tras la devolución fiscal que "estamosrealizando grandes inversiones para crear puestos de trabajo e infraestructuras en toda Europa. En concreto, hemos invertido más de 100 000 millones de euros desde 2010. Los impuestos de sociedades toman como base los beneficios, no los ingresos, y el año pasado Amazon EU Sarl registró pérdidas ya que abrió más de 50 nuevas instalaciones en toda Europa y creó más de 65 000 puestos de trabajo bien remunerados, con lo que el número de empleados fijos aumentó hasta alcanzar un total de 200 000 trabajadores"

El grupo recuerda asimismo que "Amazon EU Sarl ha establecido sucursales en cada uno de los principales países en los que opera en toda Europa, y los ingresos, las ganancias y los impuestos se registran y notifican directamente a las autoridades fiscales locales en esos países. Pagamos impuestos de sociedades por valor de cientos de millones de euros en toda Europa. Operamos un negocio paneuropeo desde nuestra sede en Luxemburgo, donde tenemos un equipo con más de 3 600 empleados – que continúa creciendo – y que incluye a nuestro equipo directivo".

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