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"El poder adquisitivo perdido ya no volverá a recuperarse"

  • Francisco J. Tato Jiménez, presidente del Consejo Andaluz de Economistas y decano del Colegio de Economistas de Sevilla

Francisco José Tato Jiménez (1966), es desde hace cuatro años decano del Colegio de Economistas de Sevilla y cumple ahora un año como presidente del Consejo Andaluz de Economistas. Profesional de dilatada trayectoria en terrenos como la auditoría, la contabilidad, la fiscalidad y la gestión de empresas en concurso de acreedores, analiza la difícil coyuntura económica actual.

Estamos viendo cómo todos los institutos, organismos oficiales y centros de estudios económicos están empeorando sus previsiones para final de año y para 2023. ¿Cuál es su predicción?

Todos los pronósticos apuntan a la baja. El barómetro trimestral del Colegio de Economistas se presentará a mitad de julio pero vamos encontrando ya datos que nos llevan a una revisión a la baja de previsiones iniciales. Aunque todavía no tenemos muy claro el horizonte, el camino que va a seguir la inflación. Parece que aún vamos a tener durante algún tiempo nuestra economía lastrada por la inflación.

¿Es la inflación el principal problema al que se enfrentan las empresas actualmente? ¿Es peor que la incertidumbre?

Una cosa es consecuencia de la otra. Las elevadas tasas de inflación están generando una incertidumbre en los mercados, en las empresas y en la economía en general, Lo que está claro es que la inflación es el principal problema al que nos enfrentamos, Cuando consigamos frenar la inflación lógicamente disiparemos esa incertidumbre. Es el problema que más nos acecha ya que está en unos niveles que están fuera de todo control.

¿Han vuelto los organismos internacionales de análisis y control económico a complicarlo todo al empecinarse durante meses en su predicción de inflación transitoria?

A finales del año pasado ya teníamos problemas inflacionistas. Una inflación coyuntural porque estábamos hablando de inflación de oferta. Había terminado la pandemia, las cadenas de producción no estaban ajustadas y había problemas de suministro, mientras que la demanda se había disparado. Pensábamos que sería transitorio y que cuando se ajustaran las cadenas de producción todo volvería a la normalidad. Pero cuando todavía no habíamos solucionado esos problemas nos metimos en una inflación de demanda, de costes. Se incrementan los costes de las materias primas y esto hace que aumenten los precios de todo. Ha sido la tormenta perfecta, y por eso los organismos internacionales se equivocan. Ha cambiado el origen de la inflación, Y además nadie podía prever en la vieja Europa un conflicto como el que estamos viviendo. Que se llegase a las armas nadie lo pensaba hace un año.

¿Hasta cuándo podrán aguantar empresas y autónomos con los actuales precios de la energía y los combustibles?

Al principio se veía cierta dificultad para que las empresas trasladasen ese incremento de costes a los precios. La inflación subyacente todavía no había aumentado de manera importante. Pero ya estamos viendo que está por encima del 5%, y eso significa que ya sí se está trasladando el incremento de costes a los precios. Eso a su vez provoca que como consumidores finales perdamos poder adquisitivo. La solución a ese problema no puede ser indexar salarios y pensiones al IPC porque entraríamos en una espiral inflacionista que a su vez generaría muchos más problemas, como ya ocurrió en la crisis del 70.

Este poder adquisitivo que hemos perdido está perdido y no volverará a recuperarse, tenemos que asumirlo.

"El incremento de costes no hace perder productividad, y tendrá repercusión en el empleo"

El problema es que además el incremento de los costes nos hace perder productividad de cara al exterior, y puede a generar cierres de empresas e incremento del desempleo.

Tradicionalmente se acudía a la devaluación de moneda en estas situaciones, pero esa herramienta ya no la tenemos. Tenemos que luchar con las herramientas que tiene a su disposición el Banco Central Europeo, que no es otra que subir los tipos de interés. Lo que a su vez va en detrimento de una economía expansiva, porque tiene consecuencias en un menor crecimiento. No me gustaría estar en el pellejo del BCE. Es una decisión muy complicada, con implicaciones muy importantes para nuestro país, porque la retirada de estímulos del BCE va a hacer que el coste de la deuda pública se incremente y vuelva a casa ese viejo conocido que es la prima de riesgo, como estamos viendo ya en España e Italia. Eso en una economía tan endeudada puede tener efectos perniciosos para nuestro país.

Andalucía está dando mejores datos que la media nacional en muchos parámetros. ¿Es un crecimiento sólido o es un espejismo?

Es cierto que los últimos datos muestran que Andalucía converge, porque siempre hemos estado siete u ocho puntos de los datos nacionales. ¿Sólido? Tenemos una economía aún muy basada en sector servicios, en turismo, que sufre mucho en las crisis. Algo está cambiando nuestro modelo económico, con un desarrollo exitoso de la agroalimentario, un gran potencial en renovables que hay que aprovechar y sobre todo un sector como el hub tecnólogo que está tomando mucho auge fundamentalmente en Málaga, con grandes empresas. Pero con una economía tan basada en los servicios y el turismo, cualquier resfriado de la economía es una pulmonía para nosotros. Positivo sí, definitivo no.

Impuestos y burocracia

¿Cómo le han sentado a la economía las medidas de simplificación administrativa y rebajas fiscales aplicadas en Andalucía en los últimos años?

Esas medidas con poco coste aportan mucho , tienen un efecto multiplicador importante. Crean la coyuntura económica de estabilidad para atraer inversiones. La bajada de impuestos y la reducción de la burocracia crean el caldo de cultivo apropiado para que las empresas se instalen en nuestro territorio. Lo veníamos pidiendo desde hace mucho tiempo y realmente no tiene mucho coste, sobre todo la simplicidad administrativa. Y se ha puesto de manifiesto que reducir impuestos, aunque sea de manera testimonial -porque los instrumentos que tiene la comunidad autónoma en materia fiscal son limitadas, no son las que tiene el Gobierno de la nación- nos han llevado a recuperar contribuyentes que previamente por esa asfixia fiscal habían salido de nuestro territorio. Con menos impuestos se ha recaudado más dinero. Al bajar el tipo impositivo hay más masa monetaria en manos de la población para consumo y para inversión, lo que acrecienta el efecto multiplicador.

¿Qué consejo le daría al nuevo gobierno?

Lo fundamental, y lo hemos tenido en los últimos tres años, es estabilidad política. Tener un gobierno con suficiente fuerza para aprobar presupuestos expansivos que son importantes para aprovechar los Next Generation de los que tanto hablamos pero que no acabamos de ver. Es importante tener esos presupuestos a partir del 1 de enero. Sería consecuencia de una mayoría estable, de quien sea, incluso de gobierno y oposición unidos. Por qué no pueden unirse en alguna ocasión.

"Ante el endeudamiento hay que reducir el gasto público y el tamaño de la administración"

Y hay una gran promesa incumplida del actual gobierno sobre la que hay que profundizar, aunque en esta legislatura marcada por la pandemia entiendo que ha sido difícil de acometer. Pero se prometió mucho la reducción de la administración, adelgazar la administración, y es algo que no se ha hecho y que hay que acometer. No es fácil. Entiendo que hay unos compromisos adquiridos. Pero fueron muy ambiciosos a la hora de prometer y se han debido de dar cuenta que no era tan fácil de ejecutar como parecía. Pero tenemos ahora una situación económica que nos lleva al endeudamiento, con lo que tenemos que trabajar en la reducción del gasto público. No se puede gravar fiscalmente más a las familias. Estamos ya en topes fiscales y ahora tendremos que explorar la reducción del gasto público. Subir impuestos es la vía fácil.

Autónomos y grandes empresas

Se ha hablado mucho del incremento en el número de autónomos en Andalucía, pero es ese el emprendimiento que se necesita?

Coincido en este punto con un comentario que hizo el consejero de Transformación Económica, Rogelio Velasco, sobre que prefería una gran empresa de mil empleados antes que mil autónomos. Evidentemente yo también los prefiero, para ser más productivos. Pero el dato de autónomos no es un dato negativo, todo lo contrario. Detrás de cada autónomo hay una semilla de un desarrollo empresarial, aunque no es para sacar excesivo pecho.

Si hablamos de empresas, ¿el tamaño importa? ¿Cómo está la economía andaluza en este sentido?

En esta ocasión el tamaño importa y mucho. Es el gran problema de las empresas andaluzas, lo que repercute en su competitividad. Es algo en lo que tendremos que trabajar para ganar tamaño.

¿Están siendo los fondos Next Generation una nueva oportunidad perdida? Los plazos son muy exigentes, ¿aún estamos a tiempo de aprovecharlos al 100%?

Tenemos una desinformación generalizada sobre dónde, cómo y cuándo se van a aplicar esos fondos, a pesar de que hablamos mucho de ellos. El año clave para el desarrollo de los fondos debe ser el 2023. Estamos expectantes por ver cómo se desarrollan los Pertes, cómo se capilarizan hacia pequeñas y medianas empresas.

Colegio y Consejo Andaluz

¿Cómo está la profesión de economista?

La verdad es que tenemos nivel de ocupación elevadísimo en ADE, FICO, en Economía pura algo menos, pero estamos presentes en todos los ámbitos de la vida, es una profesión transversal. Eso hace que tengamos espectro ámbito. Ocurre que al médico se le pide que sea de su especialidad y al economista que sepa de todo, pero nosotros también tenemos muchísimas especialidades, desde el ámbito fiscal, auditoría, marketing, macroeconomía. Eso nos hace estar presentes en todos los ámbitos de la sociedad

Todo el mundo se acuerda de los economistas cuando las cosas van mal, hace tiempo que no éramos tan demandados.

¿Qué proyectos tiene el consejo andaluz de colegios y el colegio de Sevilla?

El Colegio está en proceso electoral, tenemos elecciones el 11 de julio. Seguimos trabajando en la defensa de los intereses de la profesión, pero en un periodo electoral. Hemos agotado el mandato. Cuáles serían los retos para una futura junta de gobierno: la ejecución del plan estratégico elaborado en los últimos años. La pandemia nos ha obligado a rediseñar plazos y hay que implantarlo y ejecutarlo. También tenemos que digitalizar los servicios colegiales. Y hay un reto muy bonito que es celebrar nuestro cincuenta aniversario. Un buen momento para que la sociedad nos conozca.

A nivel andaluz queremos sacar un barómetro regional con datos desagregados por provincias. Seguimos en la defensa de los intereses de nuestro colectivo desde las buenas relaciones que mantenemos con las administraciones, como ocurre con la Junta de Andalucía.

El Consejo Andaluz debe ser el referente de los economistas de la comunidad.

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