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Los libros que marcaron mi vida... por Ángel Martínez-Aldama

Ángel Martínez-Aldama, presidente de Inverco

El presidente de la Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones selecciona dos libros que invitan a la reflexión, al optimismo y a intentar mejorar algunos aspectos en nuestro día a día.

Hay dos libros que, sin ser los que han marcado mi vida o considero absolutamente imprescindibles, sin embargo sí pueden lograr pequeños cambios en nuestro comportamiento que ayuden a mejorar nuestras percepciones y nuestros hábitos. El primero es Factfulness, de Hans Rosling. Este libro lo leí hace un par de años y me suscitó reflexiones muy positivas para poder aplicarlas en nuestro día a día.

El hilo conductor del libro es que la realidad de las cosas es mucho más positiva de como la percibimos, porque nuestros sesgos y prejuicios, además de la forma en que se nos presentan los datos muchas veces nos refleja una opinión negativa (y errónea) del mundo y de sus avances.

Nuestro día a día nos lleva a fijarnos más en los titulares, en los resúmenes cortos de las noticias a las que accedemos, que nos presentan datos que no siempre están bien utilizados, y que condicionan nuestra percepción de la sociedad en que vivimos.

Hay una breve encuesta de trece preguntas al inicio del libro (niveles de pobreza, esperanza de vida, muertes debidas a desastres naturales, nivel de vacunación, acceso a la electricidad, etc) que el autor traslada al lector, y que a continuación contrasta con las respuestas correctas. En mi caso, varias de las preguntas fueron respondidas erróneamente, supongo que algo similar habrá ocurrido a muchos de los lectores. Las respuestas correctas reflejan una realidad, contrastada por datos reales, más positiva que la percepción de los seres humanos tenemos, que es más negativa y pesimista.

En realidad el nivel de desarrollo económico del planeta y de acceso a bienes de primera necesidad ha aumentado de forma relevante en los últimos 50 años, especialmente en los países menos desarrollados, pero la percepción (equivocada), especialmente de los habitantes en los países desarrollados, sigue siendo muy distinta. Los prejuicios que todos tenemos vienen motivados por el lugar en que hemos nacido y la realidad que hemos conocido, lo que unido a la educación que nos han dado y a los medios que leemos, hace que podamos acabar viendo el mundo al revés.

Los prejuicios que todos tenemos vienen motivados por el lugar en que hemos nacido y la realidad que hemos conocido, lo que unido a la educación que nos han dado y a los medios que leemos, hace que podamos acabar viendo el mundo al revés.

El autor nos invita a analizar e interpretar los datos y a no dejarnos llevar por los grandes titulares –muchas veces inexactos–.

Esta reflexión que plantea el libro es de mucha utilidad en nuestra vida diaria y nos hace una llamada de atención para que analicemos en detalle la información de que disponemos, y seamos capaces de ver los aspectos positivos de la realidad.

En realidad es una invitación a ser más conscientes de los logros obtenidos y de mentalizarnos para lo que queda por lograr, viendo que el esfuerzo individual y colectivo ha dado sus pocos/muchos frutos, pero frutos al fin y al cabo, en definitiva "ver el vaso medio lleno y no medio vacío", máxima que es de mucha utilidad en nuestra vida cotidiana.

El segundo es Hábitos atómicos, de James Clear. Un libro que ha caído en mis manos recientemente, de fácil lectura que da pautas al lector sobre cómo modificar algunos aspectos de nuestra vida a partir de la aplicación de pequeños hábitos, que con repetición constante acaban por ser asumidos de una forma automática.

El autor parte de una situación de enfermedad grave, ante la cual se pregunta si debe seguir así, dándose compasión por el resto de su vida (actividad pasiva-negativa), o si por el contrario debe intentar cambiar la situación presente (ciertamente desgraciada) por un futuro más prometedor (actividad activa-positiva).

Para ello se basa en varias técnicas de automentalización para que pequeños hábitos, que no tenemos actualmente, a base de interiorizarlo como atractivos, sencillos y satisfactorios, logren grandes cambios en nuestro compartimiento.

James Clear plantea que no hay que tener unas actitudes excepcionales para lograr estos cambios, y que por el contrario, con una mentalización previa, muchas personas pueden y deben transformar y mejorar su vida con pequeños hábitos, que concatenados entre sí y repetidos habitualmente consiguen efectos impensables, atómicos.

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