Comunidad Valenciana

La familia Batalla recompra a Atitlan el 50% de sus contratas de residuos y jardinería

  • Simetría se hace con el 100% de Tetma y Centre Verd
  • Mosaiq mantiene la planta de residuos de RPB
  • Atitlan también sigue en algunas sociedades inmobiliarias
Obras de la nueva sede de Simetría en Puerto Azahar, en el Grao de Castellón.
Valencia

La familia Batalla sigue recuperando el control de las divisiones de su grupo empresarial en la que dio entrada hace más de cuatro años al grupo inversor Atitlan, que dirigen Roberto Centeno, yerno de Juan Roig, y Aritza Rodero, con la creación de un hólding conjunto denominado Mosaiq.

Simetría Grupo, la heredera del conglomerado empresarial de la antigua Lubasa, una de las mayores constructoras de Castellón y de Comunidad Valenciana, ha retomado el control de la totalidad de su negocio vinculado a las contratas de recogida de residuos y limpieza urbana y de mantenimiento de jardines. El grupo se ha hecho con el 100% de las empresas Tetma, en la que concentra los servicios de residuos y limpieza, y Vivers Centre Verd, especializada en la jardinería.

Entre ambas suman un volumen de negocio cercano a los 30 millones de euros con una plantilla de alrededor de 700 trabajadores. La mayoría de sus contratos se centran en Castellón y Valencia, aunque también participan en uniones temporales con la división de construcción de Simetría.

Hasta ahora ambas formaban parte de la división medioambiental de Mosaiq, formada al 50% por los socios de Simetría y Atitlan. En esa división también se incluye la empresa Reciclados Palancia Belcaire (RPB), que gestiona la planta de tratamiento de residuos de Algimia de Alfara (Castellón), además de varios ecoparques.

Atitlan sigue en las plantas de residuos

Una sociedad que supone la auténtica joya del negocio medioambiental del grupo y que no se ha incluido en esta recompra y continúa en manos de Mosaiq. En 2019, aunque la gestora de la planta facturó 13,24 millones de euros, con un beneficio neto de 1,45 millones.

Mosaiq, el grupo que crearon Atitlan y parte de la familia Batalla para refinanciar al conglomerado empresarial y relanzar su actividad, ha ido quedándose vacío. En 2018 los dos socios vendieron la división de aparcamientos y la azulejera Saloni.

A finales de ese año los hermanos Gabriel y Otilia Batalla recompraron el 100% de la división de construcción, con Becsa y Durantia como principales empresas, además de buena parte del área de servicios, como Casva y Gesmed. Para ello refundaron el grupo bajo el nombre de Simetría Fidentia.

Actualmente, además de las plantas de residuos de RPB, Mosaiq, y a través de ella Atitlan, mantiene algunas participaciones en sociedades inmobiliarias y urbanísticas como Calviga.

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