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Crónica de un duelo en el espacio: Amazon acorta distancias con SpaceX en la carrera por conquistar el internet satelital

Foto: Amazon

Amazon anunció un acuerdo con tres grandes compañías aeroespaciales para mandar 3.236 satélites al espacio, con el fin de dotar a las regiones más desatendidas de internet de alta potencia. Una iniciativa que le posicionará delante de su némesis, SpaceX, que hasta ahora cuenta con 2.000 satélites en órbita. No obstante, el adelantamiento es momentáneo.

Cómo si de una carrera de Fórmula 1 se tratase, Amazon acaba de superar a la compañía de Elon Musk con su último movimiento. Sin embargo, SpaceX todavía está en boxes esperando el momento para recuperar su ventaja.

Mientras la multinacional de Jeff Bezos acaba de firmar un acuerdo con Arianespace, Blue Origin y United Launch Alliance para garantizar 83 lanzamientos de vehículos de carga pesada (HLV) que transporten estos 3.236 satélites a la órbita terrestre baja, Musk está esperando agazapado para alcanzar su propósito de 12.000 satélites en el espacio.

Proyecto Kuiper vs Starlink

El internet del espacio parece estar cogiendo forma ahora. Sin embargo, Bill Gates ya vio una oportunidad en esta tecnología durante la década de 1990, y, hoy en día, ya ha cumplido dos décadas invirtiendo en ella.

El internet por satélite orbital es el futuro de las telecomunicaciones, y eso bien lo sabía Gates. No obstante, ha sido la nueva generación de talentos la que ha dado con la clave.

Elon Musk, con Starlink, parecía estar gobernando esta industria hasta que Bezos, en su habitual batalla con el hombre más rico del mundo, ha calentado la disputa con su última iniciativa, el Proyecto Kuiper.

La ventaja ahora es significativa. Mientras Musk ofrece entre 100 y 200 megabits por segundo a sus clientes estándar, Bezos pretende superar los 400 megabits por segundo. Algo que Starlink puede hacer, pero que reserva para sus clientes 'premium'.

Sin embargo, el servicio de Amazon todavía no está disponible, y parece que no estará al alcance de todo el planeta hasta 2025, según las insinuaciones de la compañía.

Por su parte, hoy en día, los consumidores sí que pueden optar por el servicio de Starlink, lo que reduce considerablemente la distancia con Amazon.

No obstante, cuando han intentado adquirir los servicios de Musk, algunos usuarios se han encontrado el mensaje "es posible que su pedido no se complete hasta 2023, o más tarde". La compañía ya ha alcanzado su capacidad máxima en muchas áreas, motivo por el que su siguiente movimiento será enviar nuevos satélites a la órbita terrestre.

¿Servicio barato o premium?

Si bien el servicio de Starlink se diferencia entre los clientes estándar y los que pagan una cuota premium, la realidad es que el precio básico está muy cercano al precio medio del internet estadounidense, donde los ciudadanos pagan cerca de 90 dólares mensuales, situando a EEUU como el trigésimo país donde internet es más caro.

La cuota base del cliente de Musk es de 110 euros, lo que supone que el servicio es realmente accesible para toda la sociedad. No obstante, cabe destacar que a esta tarifa inicial hay que sumarle algunos costos iniciales, como un depósito de 99 dólares, una tarifa de hardware de 599 dólares para el receptor, impuestos y tarifas de envío y manejo.

Por su parte, el precio del servicio de Bezos todavía es un secreto. Sin embargo, si quiere poder competir con Starlink tendrá que fijar un precio similar o alcanzar aquellas zonas donde Musk no ha llegado todavía.

La batalla entre Musk y Bezos supone un coste medioambiental

La otra cara de la moneda de esta batalla por el espacio muestra un planeta que puede sufrir graves consecuencias.

Ahora mismo, miles de toneladas de basura espacial orbitan alrededor de la tierra. Cerca de medio millón de residuos del tamaño de una canica invaden el espacio cercano al planeta.

Además, hay miles de satélites en órbita, de los que solo funcionan una pequeña cantidad de ellos. A esto hay que sumar los más de 3.000 que lanzará Bezos y los 12.000 que quiere alcanzar Musk.

Simulación de la basura espacial en órbita alrededor de la Tierra | Foto: Agencia Espacial Europea

Dejando a un lado la enorme huella de carbono que dejarán estos lanzamientos, la acumulación de estos satélites en la órbita terrestre supone un verdadero problema. Orbitando a una velocidad de 28.000 kilómetros por hora, cada unidad se convierte en un verdadero proyectil.

En este sentido, cabe recordar que, entre 2014 y 2020, la masa total de los objetos artificiales en órbita alrededor de la Tierra ha crecido aproximadamente un 22%, según los datos recopilados por Fortune.

De hecho, la zona concreta en la que Amazon planea lanzar sus satélites ya está abarrotada con cerca de 6.000 toneladas de basura espacial que puede representar riesgos mortales para los astronautas y daños severos a los satélites.

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