Tecnología

China está construyendo un enorme cañón magnético para lanzar sus naves espaciales: si lo consigue puede ser revolucionario

La exploración espacial y la tecnología que usamos para ello está cambiando sobremanera en los últimos lustros, como no se veía desde las décadas de la carrera entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Sin embargo, aunque con distancia, siguen existiendo bandos a la hora de proponer métodos. Mientras las mayoría de agencias y empresas privadas buscan lanzaderas capaces de retornar a la Tierra y ser reutilizables, China está apostando por algo más llamativo: un cañón de riel electromagnético.

El origen de esta tecnología es en sí un arma eléctrica que por medio de un campo magnético dispara proyectiles metálicos a alta velocidad. La idea de China ahora es utilizar un gran cañón de este tipo para disparar sus naves al espacio.

¿El adiós al combustible espacial?

Tradicionalmente, los cohetes espaciales han dependido del combustible para despegar, un método costoso y limitado por la cantidad de combustible que un cohete puede llevar.

Además, el diseño aerodinámico y la disposición del motor han tenido que comprometer entre la eficiencia en el despegue a baja velocidad y el rendimiento en vuelo a alta velocidad. Sin embargo, el enfoque de China busca eliminar estos obstáculos mediante el uso de la tecnología de lanzamiento electromagnético, una idea que, aunque discutida anteriormente, nunca había pasado de la fase teórica hasta ahora.

Esta iniciativa no solo habla del creciente liderazgo de China en tecnología avanzada, sino también de su capacidad para poner en práctica teorías que una vez parecieron meras fantasías. El proyecto, liderado por Li Shaowei y su equipo en el Instituto de Investigación de Tecnología de Vehículos de Vuelo de CASIC, la empresa estatal aeroespacial del gigante, se está promocionando con ímpetu.

El éxito de este proyecto no solo colocaría a China en la vanguardia de la tecnología espacial, sino que también podría revolucionar la logística espacial, haciendo que el envío de satélites, suministros e incluso tripulaciones al espacio sea más accesible y económico.

Japón, la otra cara de la innovación espacial

Mientras tanto, Japón está tomando un enfoque radicalmente diferente pero igualmente innovador hacia la sostenibilidad en la exploración espacial. La idea de utilizar estiércol de vaca como combustible para cohetes puede sonar como una trama descartada de una película de ciencia ficción, pero es lo que están proponiendo y refleja una visión profunda de la sostenibilidad y la eficiencia energética.

Este enfoque no solo resalta que actualmente existen vías alternativas para innovar y pensar de manera diferente, sino que también subraya una tendencia emergente en la exploración espacial: la búsqueda de soluciones sostenibles y ecológicas.

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