Tecnología

Alemania convence a Intel para que construya su fábrica de chips al elevar las ayudas a 10.000 millones

  • La prensa germana asegura que Berlín mejoró en 3.000 millones las subvenciones
  • Entrará en funcionamiento a partir de 2027 en Magdeburgo

El Gobierno alemán anunció este lunes el acuerdo con la multinacional estadounidense Intel para la construcción de una nueva planta de fabricación de semiconductores que supondrá una inversión de unos 30.000 millones de euros, una décima parte de los cuales llegarán en forma de dinero público. Intel había pospuestos los planes por el aumento de costes

Ambas partes anunciaron la firma de un acuerdo de intenciones para la construcción de la planta, que se situará en Magdeburgo (Sajonia-Anhalt, en el este de Alemania) y que fabricará semiconductores en una localización que se espera comience a producirlos en un plazo de cuatro a cinco años.

La multinacional precisó que en las instalaciones se fabricarán los componentes destinados a ser empleados en los productos Intel e Intel Foundry Services y recordó que la Comisión Europea ya dio su visto bueno en relación con las ayudas públicas que aportarán las autoridades alemanas.  La inversión está encuadrada en la nueva estrategia de Intel para crear grandes "fundiciones" de chips, en lugar de encargar la fabricación de semiconductores a terceros como hace sus competidores AMD y Nvidia. Por primera vez en su historia, la compañía se ha marcado el objetivo de ser fabricantes para otras empresas.

Según medios alemanes, el Gobierno incrementó en unos 3.000 millones de euros la cantidad de dinero público que estaba dispuesto a inyectar en la planta, que era de unos 6.800 millones de euros. El semanario Der Spiegel precisó que los fondos suplementarios procederán de los presupuestos federales asignados a los Ministerios de Clima y Fondos de Transformación.

Según la publicación, el Ministerio de Finanzas, dirigido por el liberal Christian Lindner, se había opuesto a conceder más fondos para Intel, de ahí que sean los departamentos que dependen del vicepresidente y ministro de Economía y Clima, el verde Robert Habeck, los que aportarán los fondos suplementarios para apoyar la inversión.

Intel compró el terreno para el proyecto a finales de 2022 e inicialmente acordó construir la instalación con 6.800 millones de euros en ayuda gubernamental, pero pospuso el inicio de la construcción debido al aumento de los costes de materias primas y energéticos.

"El acuerdo con Intel es un gran éxito y una fuerte inversión en el futuro. Hemos negociado intensamente durante las últimas semanas y hemos luchado para encontrar una solución, haciendo posible la declaración de intenciones conjunta de hoy", manifestó Habeck.

El ministro destacó que la inversión de Intel es "la mayor jamás realizada por una empresa extranjera en Alemania", y agregó: "ahora tenemos la oportunidad de crear un nuevo ecosistema de chips vanguardista y próspero en Alemania y Europa. Las empresas se benefician de esto a lo largo de toda la cadena de valor en la fabricación de microelectrónica, así como en las industrias de los clientes".

En el comunicado de anuncio de la operación el departamento de Habeck recuerda que "el Gobierno Federal tiene la intención de promover el asentamiento de Intel en Magdeburgo como parte de la nueva Ley Europea de Chips. La financiación de Intel también está sujeta a la aprobación de la Comisión Europea en virtud de la ley de ayuda estatal".

A raíz de la crisis de suministros originada por la pandemia, todas las potencias europeas están apostando por tener una fabricación propia de chips que no dependa del comercio con Asia. Francia, junto a STMicroelectronics y GlobalFoundries, van a construir una megafábrica en Francia, con una inversión de 5.700 millones de euros y financiación pública

Otras inversiones en Polonia e Israel

El anuncio de la construcción de la planta en Alemania sigue al que hizo el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien este fin de semana comunicó la que calificó como "la mayor inversión extranjera" en el país, por valor de 25.000 millones de dólares.

La fábrica de Intel en Israel se instalará en Kiryat Gat, en el centro del país, y está previsto que abra en 2027 y emplee a miles de personas.

El pasado viernes Intel anunció, por otro lado, la inversión de 4.600 millones de dólares (unos 4.200 millones de euros) para la construcción de una nueva planta de ensamblaje y prueba de semiconductores en Breslavia, Polonia.

Según explicó la compañía estadounidense el proyecto generará 2.000 nuevos puestos de trabajo. En 2021, Intel anunció su intención de invertir más de 70 millones de euros en los laboratorios de investigación y desarrollo que posee en la ciudad polaca de Gdansk (norte) y que dan trabajo a más de 4.000 personas, lo que le convierte en el mayor complejo de este tipo que posee Intel en toda Europa.

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