Tecnología

Dando el salto a Windows 11: qué debes tener en cuenta si vas a actualizar tu ordenador

  • El nuevo sistema de Microsoft ya está disponible gratis para millones de equipos
  • La migración ha mejorado respecto a Windows 10

Windows 11 ya está aquí, pero no hace falta comprar un ordenador nuevo para disfrutarlo; muchos equipos que ya usan Windows 10 pueden usar el nuevo sistema de Microsoft.

Al igual que ocurrió con Windows 10, Microsoft ha decidido ofrecer la actualización a Windows 11 de manera gratuita si ya tenemos una licencia válida en nuestro sistema; eso supone que si en su día compraste un ordenador con Windows 7, ya recibiste Windows 10 gratis, y ahora tienes Windows 11 gratis.

Por supuesto, la gran pregunta es si puedes instalarlo. La gran polémica del nuevo sistema de Microsoft son los requisitos técnicos, e inicialmente hubo mucha confusión sobre qué ordenadores iban a ser compatibles, con algunos equipos relativamente nuevos que no están siendo soportados oficialmente.

Además, la migración a Windows 10 fue muy larga, con equipos que no recibieron la actualización incluso meses después del lanzamiento, lo que añadió confusión sobre cómo iba a ser el salto. Con todo esto, he tenido la oportunidad de coger un Microsoft Surface Laptop 4 con Windows 10, y pasarlo a Windows 11 para comprobar qué necesitamos y cómo realizar el proceso. Y es más simple de lo que suena.

Primero: ¿puedo actualizar?

La manera más sencilla de saber si puedes actualizar a Windows 11 es que el propio sistema te lo diga. Es posible que en los últimos días hayas visto un nuevo icono en el área de notificación de la barra de herramientas; es el icono de Windows Update que aparece cuando hay actualizaciones, pero en este caso tiene un círculo azul. Esto sólo aparecerá si has mantenido actualizado tu ordenador, instalando todas las actualizaciones disponibles.

Si pasamos el ratón por encima, veremos el mensaje "Actualizar a Windows 11 está lista para tu equipo". Eso significa que nuestro ordenador cumple todos los requisitos de Microsoft, y podemos iniciar ya la actualización. Gracias a un cambio en los algoritmos de Microsoft, más gente está recibiendo este aviso que con Windows 10.

Otra manera de ver si nuestro equipo ha sido seleccionado para la actualización es entrando en Windows Update, abriendo Configuración y entrando en "Actualización y seguridad"; ahí podemos pulsar en "Buscar actualizaciones", o bien puede que ya aparezca un mensaje de que podemos actualizar a Windows 11.

Si tu ordenador no ha sido seleccionado aún por Microsoft, la buena noticia es que no tienes que esperar; puedes 'forzar' la instalación. Primero de todo, deberías comprobar si tu ordenador puede ejecutar Windows 11 y para ello, lo recomendable es primero descargar la app de Comprobación de estado del PC.

Esta app comprobará el hardware de nuestro ordenador, además de su configuración, para indicarnos si es compatible; si no lo es, nos dirá qué es lo que falta o falla, y sólo tenemos que seguir sus indicaciones. Y si el fallo es que no tenemos TPM 2.0, por ejemplo porque hemos montado nuestro propio PC, ya explicamos cómo hacer que sea compatible con Windows 11.

Instalando Windows 11

Una vez que tengamos un PC compatible con Windows 11, tenemos cuatro opciones para instalarlo. La primera ya la hemos comentado, simplemente pulsar en el botón de instalación si nuestro equipo ya muestra el aviso.

Si no nos ha aparecido el aviso, podemos forzar la instalación de tres maneras diferentes, todas accesibles desde la página de descarga de Windows 11. La primera es la más sencilla, el "Asistente de instalación de Windows 11"; es la que recomendamos si no quieres cambiar nada del equipo, sólo instalar el nuevo sistema, ya que esta opción te permitirá mantener los programas y archivos que tienes.

La segunda opción es crear un soporte de instalación de Windows 11, que nos permite conectar un USB o meter un DVD en la grabadora para crear un programa de instalación; esta opción es la recomendable si queremos empezar con una instalación limpia de Windows 11. Por último, tenemos la posibilidad de descargar la imagen ISO de Windows 11, aunque es algo que sólo resultará útil para usuarios avanzados que lo requieran, por ejemplo, si no tienen conexión a Internet o tienen máquinas virtuales.

Instalar Windows 11 con el asistente de instalación es brutalmente sencillo, hasta el punto de que realmente no tenemos que hacer mucho más que seguir los pasos que el propio programa indica, incluyendo aceptar los términos de licencia. A partir de ahí, el proceso es automático, y de hecho, podemos seguir usando el ordenador para otras cosas mientras tanto; sin embargo, es recomendable guardar los archivos que tengamos abiertos, porque la instalación requiere el reinicio del sistema.

La app nos avisará cuando sea necesario reiniciar el ordenador, algo que podemos hacer sólo con pulsar un botón; cuando se vuelva a encender, el sistema terminará de instalar todos los componentes necesarios, hasta que termine y nos muestre la nueva pantalla de inicio de sesión de Windows 11.

Ya está. La instalación de Windows 11 no podría ser más sencilla, y en mi caso no me he encontrado con ningún problema. Un detalle que sí debemos recordar es actualizar los drivers de nuestro sistema; Windows ya actualizará la mayoría de drivers necesarios, pero es posible que algunos, como los de la tarjeta gráfica, tengamos que instalarlos por nuestra cuenta.

Un nuevo sistema, pero no revolucionario

Esta no es la primera vez que nos encontramos con Windows 11; al fin y al cabo, todos los nuevos ordenadores ya lo tienen preinstalado. Mis primeras impresiones con Windows 11 fueron muy similares a las que tengo ahora; se trata de un sistema renovado y en el que han cambiado muchas cosas, pero muchas otras siguen como siempre.

La diferencia más evidente está en la nueva barra de tareas con el nuevo menú inicio. Aunque han recibido críticas de quienes estaban acostumbrados al menú clásico, personalmente no lo veo como un cambio tan grande como para cambiar la manera en la que usamos Windows. Todo sigue estando aquí, es sólo que tiene un nuevo aspecto; además, Microsoft ya está trabajando en opciones para personalizar la barra, y podremos quitar sitio a las "Recomendaciones", que son básicamente los últimos archivos y programas que hemos usado, al menos en mi caso.

El nuevo diseño visual es muy atractivo y moderno (destacando los bordes redondeados), algo que se nota en programas como el Explorador de Archivos, con grandes botones fáciles de usar para las funciones más importantes. Mi novedad preferida es el nuevo gestor de ventanas, que nos permite repartirlas mejor por todo el espacio disponible; algo especialmente útil si tienes un monitor grande.

Otros cambios son menos agradecidos; por ejemplo, cambiar el navegador por defecto requiere dar varios pasos sin ningún motivo más allá que intentar que uses Microsoft Edge, que viene preinstalado. Y hay elementos antiguos que aún permanecen, como el Panel de Control, para los que Microsoft no tiene sustituto.

Pero por lo general, usar Windows 11 no es muy diferente de usar Windows 10, y creo que esa es su gran fortaleza y, al mismo tiempo, su gran debilidad. Da la sensación de que esta podría haber sido simplemente una nueva versión de Windows 10, que no requiere su propio número; pero es evidente que Microsoft tiene planes para el futuro y que Windows 11 será la base sobre los que los construya.

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Comentarios 1

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Javier
A Favor
En Contra

No veo la necesidad de saltar a esta nueva versión de MS. Hoy hay versiones de Linux muy sencillas de usar e instalar.

Aprovechan mejor los ordenadores, son gratis, tienen una gran comunidad de usuarios que se ayudan y sobre todo eres el DUEÑO de tu ordenador...

Puntuación 1
#1