Tecnología

Probamos la Razer Enki, la nueva silla gaming para echar horas en el ordenador

  • Tiene un diseño ergonómico que da prioridad al reparto de pesos
  • La calidad de fabricación y materiales es su as en la manga

La Razer Enki es la nueva apuesta de la compañía por el mobiliario gaming, una silla con varias características que mejoran la ergonomía.

Por supuesto, esta no es la primera silla gaming de Razer, habiendo lanzado ya la Razer Ishkur y más recientemente, la Ishkur X para los que buscan una gran comodidad con espuma de alta densidad.

Pero tengo que decir que, por tener esa referencia, el diseño de la Enki me chocó un poco al principio. A simple vista, parece una silla más simple, no tan mullida ni grande; de hecho, hasta me parece pequeña comparada con modelos de otras marcas. Sólo después de haberla usada durante un mes, he comprendido cuál es la verdadera filosofía de este diseño.

Distribución de peso, la clave

El mayor error que puedes cometer al usar la Razer Enki es sentarte como harías en cualquier otra silla gaming similar, y confieso que aprender eso me costó un poco. En la silla que usaba a diario, tenía que sentarme de manera erguida y cuidando mucho mi postura, si no quería terminar la jornada con dolores; por eso, me ponía cojines y almohadas en algunos puntos como la base o la espalda, para ayudar a mantener esa postura.

Con la Razer Enki, en ningún momento he tenido que usar ningún cojín; la propia silla ya hace ese trabajo de posicionar tu cuerpo, pero tienes que confiar en ella. Como si estuviésemos hablando de uno de esos ejercicios de pareja en la que una persona se deja caer para que la otra la coja, pero con una silla.

Reparto de pesos en la Razer Enki comparada con la competencia

En otras palabras, no tienes que tirarte sobre la Enki, pero sí que tienes que "hundirte", dejar que tu peso haga el trabajo de mover la silla a la posición correcta. Sólo entonces, descubrirás que lo que ha dicho Razer en la presentación de hoy es cierto: la Enki está diseñada para optimizar la distribución del peso, combinando el asiento, los arcos de los hombros y, especialmente el soporte lumbar integrado.

En efecto, en cuanto te dejas caer y tu cuerpo presiona contra la silla, te darás cuenta de que la zona lumbar tiene un soporte mayor de lo que solemos ver; como he dicho antes, la mayoría de sillas deja esa función a un cojín, que a veces viene incluido y a veces no. Con la Enki, no necesitas eso, porque la propia silla te soporta la zona.

Es gracias a esto que Razer puede presumir de una menor carga en la base de la espalda, comparado con otros rivales según su presentación. El soporte lumbar también ayuda a mantener una postura correcta, ya que te obliga a enderezarte; pero eso también supone que si 'luchas' contra la silla, acabarás con más dolores.

Ese es el mayor problema que he encontrado con la Enki. Muchas veces me descubro a mi mismo con una postura incorrecta, por pura memoria muscular de como me sentaba antes; lo descubro tarde, y si te sientas mal en esta silla, lo sufrirás.

Es importante dejar que el peso se reparta de manera adecuada. La pieza que hace eso posible está en la parte inferior de la silla; la unión entre la base y el asiento está mucho más atrás de lo habitual, y eso es necesario para conseguir una mayor estabilidad cuando nos sentamos y nos echamos hacia atrás.

Y echarse para atrás es algo realmente necesario para estar cómodo en esta silla; es capaz de reclinarse hasta 152 grados, y en ningún caso deberías usarla recta, siempre deberías reclinarte, dejar que los arcos de los hombros te cojan y encontrar la postura correcta.

Para fomentar esto, tenemos un ajuste de la tensión en la parte inferior de la silla, que nos permite regular la fuerza necesaria para reclinarla, algo que es muy de agradecer.

La posición de los reposabrazos también es importante, y en la Enki podemos personalizarla con varios niveles de altura y el ángulo que prefiramos, para que los brazos se mantengan en una posición natural y evitemos fatiga innecesaria. Podemos moverlos en todas las direcciones que se nos ocurra (algo que Razer llama "4D"): arriba y abajo, a los lados, adelante y atrás, e incluso rotarlos.

Lo que sí echo en falta es una sensación más mullida; de hecho, la primera vez que me senté me pareció muy dura, pero con el tiempo, la espuma de memoria y tu propio cuerpo se adaptan el uno al otro. Eso no quita que esta no sea la silla más esponjosa del mercado, precisamente; el asiento tiene una dureza de 60, y el respaldo tiene una dureza de 75, y se nota. Esto está hecho a propósito, para ofrecer el soporte necesario en las zonas que importan. Aun así, hay zonas en las que echo más material en falta, especialmente en los arcos laterales del asiento que mantienen la cadera en su sitio, que en este modelo son ridículamente pequeños y realmente no hacen mucho.

Muy fácil de montar

El montaje de la Razer Enki es extremadamente sencillo. Aunque las instrucciones son para dos personas, no he tenido problemas en montarla por mi cuenta; aunque es importante tener cuidado a la hora de coger algunas de las piezas, que pesan mucho más de lo que pueda parecer.

Contenido de la caja, con piezas grandes y ya montadas

Por lo demás, el proceso es directo y lógico: muchas piezas ya vienen montadas y las que hay que montar, sólo se pueden poner de una manera. Hay que tener un cuidado especial, además de con el peso, de no pillarnos los dedos con el mecanismo que mueve el respaldo; ese y otro tipo de avisos (además de algún chiste) aparecen impresos inteligentemente en la propia caja, por lo que los leemos conforme la abrimos. Además, hay que tener en cuenta el peso y el tamaño de la caja, algo importante si no nos la suben a nuestra casa o piso.

Sólo es necesario una herramienta para montar la Enki, para dos tornillos, y viene incluida en la caja junto con un tornillo de repuesto.

Cuando la montamos, nos damos cuenta de la gran calidad de los materiales. La Enki está cubierta de cuero sintético con dos texturas diferentes, tanto en el asiento como en el respaldo. Es un materiales escogido por su inferior impacto medioambiental y la reducción en el consumo energético durante el proceso de fabricación, sin el uso de químicos dañinos para el medio ambiente. Además, las terminaciones están decoradas con bordados en el ya clásico color verde de Razer, aunque me ha decepcionado que el logo de Razer en el respaldo no esté bordado, sino que sea una pieza de plástico.

Junto con la silla viene un cojín de cabeza, diseñado para aprovechar los agujeros del respaldo, que no cumplen sólo una función estética. El cojín es muy mullido y agradable al tacto, aunque personalmente lo recomiendo en esos momentos de tranquilidad en los que estamos viendo vídeos, por ejemplo, para apoyar la cabeza y relajarnos un poco. El único problema es que se ensucia muy fácilmente.

Una silla gaming diferente

La Razer Enki ha conseguido sorprenderme. Me esperaba una simple silla gaming, como las miles que atoran el mercado, pero con el logotipo de Razer; me he encontrado con algo muy diferente, una silla que no se limita a ofrecernos el mismo diseño de siempre con otro color.

Eso también supone que la Enki requiere de un periodo de adaptación, pero una vez que nos acostumbramos, podremos aprovechar sus ventajas como la posibilidad de tumbarnos a hasta 150 grados, el gran soporte lumbar, o los personalizables reposabrazos. Todo ello, con un gran sensación de calidad y materiales muy buenos. Sí que he echado en falta más material en los soportes laterales, especialmente para los que tenemos sobrepeso o somos más altos y grandes de lo normal.

La Razer Enki estará disponible por 449 euros, por lo que se encuentra en el rango superior de precios en lo que respecta a sillas gaming. Pero en este caso, es mejor pagar un poco más por una ergonomía superior.

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