Tecnología

Probamos el ASUS ROG Strix G15: portátil gaming con la nueva gráfica de gama media de Nvidia

  • El nuevo modelo de ASUS ofrece una gráfica de gama media potente
  • Es un portátil gaming equilibrado

El portátil gaming de ASUS se actualiza con la nueva Nvidia RTX 3050 Ti, un modelo que revoluciona la gama media ofreciendo un gran rendimiento con un coste moderado. ¿Cómo la aprovecha este ROG Strix G15, con un precio de partida de 1.099 euros?

Ya han pasado muchos meses desde que Nvidia cambió el panorama de los videojuegos en portátiles con las nuevas RTX 3080 y RTX 3070; y poco después, lanzó la RTX 3060. Pero aunque esas gráficas son las más potentes para jugar, como han demostrado portátiles como el Razer Blade, en realidad no son las más populares por su precio. Para la gama media, Nvidia aún ofrecía (y ofrece) la GTX 1650, una GPU con varios años a sus espaldas.

Ahora llega la RTX 3050 Ti, una verdadera renovación. Esta es la primera GPU de su gama en soportar nuevas tecnologías como ray-tracing, o trazado de rayos, además del gran as en la manga de Nvidia, DLSS para jugar a la resolución nativa del monitor y altas tasas de frames por segundo.

El ASUS ROG Strix G15 es uno de los primeros portátiles gaming en ofrecer la RTX 3050 Ti como opción, aunque en sus versiones más básicas sigue ofreciendo la GTX 1650. Viene acompañada de otra gran pieza de ingeniería, los nuevos procesadores Ryzen 5000 de AMD; en concreto, la unidad probada viene el modelo más potente que se puede conseguir en esta gama, el Ryzen 7 5800H. Ahora, hemos tenido la oportunidad de comprobar de primera mano cómo funciona esta combinación.

Estilo que no deja indiferente

La gama ROG Strix es la base sobre la que se sostiene la mayor parte de la oferta de portátiles gaming de ASUS; aunque los Zephyrus son los más llamativos, si vas a comprar un ROG probablemente será un Strix, y por varias buenas razones. La primera es el precio, por supuesto, pero a eso hay que sumar un diseño muy impactante y de calidad.

El ROG Strix G15 es un portátil gaming y no tiene miedo de decírselo a todo el mundo, con el logotipo de ROG bien presente en la tapa y retroiluminado. Pero lo que más me gusta, visualmente hablando, son los patrones que cubren todo el portátil, además del diseño de la bisagra que levanta la pantalla sobre la base del portátil.

Es cuando abrimos el portátil que nos damos cuenta del futurista diseño del teclado y de los botones relacionados, incluyendo el botón de encendido como un hexágono. La disposición de los botones puede parecer algo irregular, especialmente con las teclas de dirección "colgando", pero es fácil de usar e incluso deja sitio para una columna de teclas multimedia en un sitio poco común; además, el trackpad es grande y responde muy bien. El detalle de que las teclas WASD, las más usadas por los jugadores, sean transparentes agradará a algunos y molestará a otros; por mi parte, dejé de pensar en eso después de unos días de uso.

Pero si hablo del teclado, tengo que hablar de lo bien que se nota en mis dedos. La respuesta táctil de las teclas es excepcional, y puedo decir sin dudar que este es uno de los mejores teclados que he podido probar. Aunque es cierto que el recorrido podría ser más largo, la sensación que ofrece lo compensa.

El teclado no es la única localización iluminada; la parte inferior del portátil cuenta con dos bandas de luces RGB que apuntan hacia abajo; como resultado, parece que este portátil esté flotando en luces de colores, un aspecto muy original.

Rendimiento a la altura

Tenía muchas ganas de probar la nueva RTX 3050 Ti, y comprobar de primera mano si iba a ser la GPU de gama media que llevamos tanto tiempo esperando. Y tengo que decir que no me ha decepcionado.

Estamos ante una gráfica que nos va a permitir jugar a cualquier título moderno sin problemas; aunque donde realmente destacará es en un portátil como este ROG Strix G15, con una pantalla de resolución 1080p que no ponga el listón demasiado alto. Es así como he conseguido jugar a títulos modernos, a altas tasas de frames y en los títulos menos exigentes, aprovechando los 144 Hz de la pantalla.

Sólo en algunos juegos he tenido problemas. Dirt 5, por ejemplo, me mostró una advertencia por baja memoria de vídeo. Es un indicador de que los 4 GB GDDR6 que vienen integrados ya están empezando a ser insuficientes, incluso a bajas resoluciones como 1080p. Nvidia ha sido criticada por recortar en chips de memoria en todos sus modelos, en comparación con AMD; pero es Dirt 5 es el único juego en el que me ha ocurrido algo semejante, y su motor gráfico parece favorecer gráficas Radeon de todas formas. Las pruebas sintéticas confirmaron estas impresiones, con 3DMark Time Spy obteniendo 6319 puntos (6040 para la gráfica).

Además, si vas a jugar fuera, o sin auriculares, ten en cuenta que el nivel de los ventiladores puede alcanzar un nivel molesto, la refrigeración de ASUS trabajando para no superar los 75º C que noté en mis pruebas en los momentos más exigentes de mis juegos.

Y si quieres usar este portátil para estudiar o trabajar, además de para jugar, tendrás potencia de sobra a tu mano gracias a los Ryzen 500. El Ryzen 7 5800H que monta este portátil obtuvo 6293 puntos en PCMark.

Compacto y completo

ASUS ha conseguido meter hardware puntero en un formato relativamente compacto, al menos comparado con otros portátiles gaming. El modelo de 15 pulgadas que hemos podido probar ocupa un 7% menos espacio que la generación anterior, con evidentes mejoras en aspectos como el grosor de los bordes de la pantalla.

Claro, que para conseguir esto ASUS ha tenido que sacrificar la webcam. Este es un movimiento decidido antes de la pandemia, y la propia ASUS nos reconoce que ha recibido muchas peticiones para recuperarla. Mientras tanto, si no vas a usar el portátil para videollamadas, realmente no la echarás de menos y gracias a eso la pantalla gana más protagonismo.

Y la pantalla requiere más atención, tanto por la calidad de imagen como por la rapidez que ofrece. El modelo probado tiene una resolución de 1920 x 1080 píxeles, con una frecuencia de refresco de 144 Hz; la verdad es que esto es lo ideal para aprovechar la RTX 3050 Ti, y es como conseguiremos acercarnos más a los 144 frames por segundo. El tratamiento de los colores es bueno, cubriendo el 100% de la gama de color sRGB, y el 75% de la gama Adobe.

La experiencia de juego con la pantalla es muy buena, y gracias a la tecnología IPS los ángulos de visión son perfectos. También tenemos la opción de una pantalla WQHD de resolución 2560 x 1440 píxeles con frecuencia de refresco de 165 Hz que cubre el 100% de la gama DCI-P3.

Este es un portátil que se nota resistente, tal vez no tanto como el TUF Dash F15 que pudimos probar, pero no será ningún problema llevarlo en la mochila. Además, es muy completo, con una variedad de puertos a nuestra disposición.

En el lado izquierdo tenemos dos puertos USB-A para conectar mandos u otros periféricos, además del jack de audio de 3.5 mm. Curiosamente, en el lado derecho no tenemos acceso a ningún puerto, pero esa es una buena decisión, porque la mayoría de jugadores usará un ratón en el lado derecho del portátil, y no querrá tropezarse con cables o accesorios.

Los puertos restantes están ocultos en la parte trasera, con el puerto de carga, un Ethernet para conectar a la red más rápidamente, un HDMI para usar un monitor externo, otro USB-A, y por último, un USB-C. En efecto, sólo tenemos uno de los puertos más usados de la actualidad, y tal vez me hubiera gustado que ASUS hubiera quitado el tercer USB-A para meter otro USB-C. Además, no es Thunderbolt, aunque es compatible con DisplayPort para conectar un monitor.

Juegos para cualquier presupuesto

El ASUS ROG Strix G15 se ha reafirmado como una de las referencias en el sector de los portátiles gaming. A su diseño espectactular, con luces RGB a porrillo, hay que sumar un gran rendimiento gracias a una excelente elección de hardware.

La RTX 3050 Ti, en concreto, ha cumplido las expectativas que tenía, si bien eso supone que no ha sorprendido. Es capaz de justo lo que necesita un jugador que ha descubierto alarmado cómo los precios del hardware han crecido en los últimos dos años: ejecutar todos los juegos modernos con tasas de frames decentes a resolución 1080p. Y a veces, eso es lo único que necesitamos; y si queremos más, hay otras opciones como montar una gráfica más potente.

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