Saludable

El secreto para que las croquetas sean saludables

  • Las croquetas se pueden elaboran con un sinfín de ingredientes saludables
  • Elaboradas al horno les restan calorías e igualmente están riquísimas
  • Las croquetas artesanas se acaban a mano una a una

Las croquetas se pueden elaborar con una gran variedad ingredientes, que bien elegidos nos aportan diferentes vitaminas y minerales, por lo que, además de ricas, son sanas. Escoger buenos ingredientes y amasarlas bien, son dos aspectos clave para que sean saludables.

Las croquetas son un alimento que a casi todos gusta y cuya elaboración se está perdiendo, puesto que requiere tiempo y dedicación, dos palabras ajenas a las nuevas generaciones, de ahí que se rememoren continuamente las "croquetas de la abuela".

Y es que además de ricas, las croquetas sorprenden por todas las propiedades nutricionales que nos aportan. Propiedades que, como no puede ser de otra forma, varían en función de los ingredientes con los que las elaboremos.

Así, como explican en Croquetas Ricas, tienda online de croquetas artesanales con sede Madrid, que las sirven congeladas en gran parte de España, en las croquetas de jamón encontramos vitaminas D, B1, B2, B3 y B6, y minerales como hierro, zinc, fósforo, calcio y magnesio.

Mucho calcio

Por su parte, las croquetas de queso azul proporcionan cantidades elevadas de calcio, el cual favorece a los huesos por su contenido en vitamina D. Asimismo, poseen un elevado contenido de minerales como el sodio; que ayuda a regular los niveles de líquidos del cuerpo humano, o zinc; que facilita la asimilación de la insulina, ayuda a metabolizar proteínas y refuerza nuestro sistema inmunológico. Y aunque el queso no es un alimento profuso en vitaminas, contiene dosis de vitamina B5 que nos ayudan a combatir las migrañas o el estrés.

En cuanto a las croquetas de bacalao, al margen del bajo contenido en grasa que tiene este pescado blanco, son ricas en ácidos grasos omega-3; vitamina A (ayuda a que se forme de manera sana los dientes, los tejidos blandos y óseos, las membranas mucosas y la piel), vitamina D y vitamina E (antioxidante y buena para el sistema inmunológico). El bacalao es generoso en proteínas de alto valor biológico, sodio y vitaminas del grupo B.

Bajas en calorías

Si buscamos unas croquetas que engorden poco, las de pollo son la mejor opción. Es pollo es un alimento bajo en calorías y cargado de proteínas, lo cual ayuda evita la pérdida ósea y mantiene sanos los vasos sanguíneos. Las croquetas de pollo tienen vitamina A (buena para la vista) y mucho fósforo, esencial para dientes, huesos, riñones e hígado.

Las croquetas de boletus, una carne suave, con buen olor y sabor, aportan muchos minerales y vitaminas, son beneficiosas para el sistema inmunológico, protegen el corazón, van muy bien para el tratamiento de la anemia y son un aliado a la hora de afrontar el estrés.

Ricas en omega-3

Otras croquetas muy populares, como son las de marisco, sobresalen por su elevado contenido en omega-3, su bajo contenido graso (un 2% de grasa en su composición y menos de 100 calorías por cada 100 gramos), su contenido en vitaminas A, E, antioxidantes y vitamina B (buena para no tener anemia o falta de hierro) y por contener minerales como potasio, sodio, yodo, magnesio o zinc. Eso sí, su elevado contenido en ácido úrico hace que su consumo deba ser evitado por quienes padecen de colesterol o hipertensión.

La materia prima es clave

Victoria Barranco, directora de Croquetas Ricas, precisa que "el truco básico de una buena croqueta artesana es utilizar ingredientes de primera calidad. A esto añadimos mucho tiempo de amasado manual y conseguimos un sabor único para una croqueta perfecta".

Para Barranco, "la croqueta gusta porque aparte de ser una explosión en boca, tiene un punto sentimental, ya que su sabor siempre nos recuerda a momentos de la infancia o familiares. Cuando alguien toma una croqueta, nos suele llevar a sabores elaborados por nuestras madres o abuelas".

Inma Pardos, gerente de COC & Delicatessen, una empresa familiar barcelonesa que vende croquetas tradicionales, relata que el proceso de elaboración es lo que marca la principal diferencia entre una croqueta industrial y una artesanal.

"En nuestro obrador todas las croquetas son artesanas porque se acaban a mano una a una. También es fundamental una buena selección de los ingredientes, que sean de primera calidad, porque determinará el resultado final de la croqueta. Solo utilizamos ingredientes naturales, sin añadir ningún tipo de conservante u otros productos añadidos que se suelen ver en las etiquetas de los ultraprocesados industriales".

Pardos dice que las propiedades nutricionales de las croquetas dependen de sus ingredientes principales y de la base de la roux [mezcla] y destaca la importancia de buscar un pan rallado de calidad para el rebozado.

La gerente de COC & Delicatessen apunta que "últimamente ha surgido la tendencia de cocinar croquetas al horno, lo que permite una alimentación sana y menos calórica, y quedan igualmente riquísimas. En el caso de freírlas, como toda la vida, se puede hacer con aceite de oliva -que seguiría más la dieta mediterránea- o de girasol, procurando que no se caliente en exceso (máximo 180 grados) y recogiendo el exceso de aceite en papel absorbente".

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