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Nacho Abia entra en Grifols como nuevo CEO para recuperar la confianza del mercado tras los ataques de Gotham

  • Tendrá que reducir el apalancamiento y aumentar la liquidez para conseguir un ratio de apalancamiento cuatro veces el ebitda
El nuevo consejero delegado de Grifols, Nacho Abia
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Grifols, el fabricante catalán de hemoderivados, comienza hoy, 1 de abril, una nueva etapa. Nacho Abia toma las riendas de la compañía como nuevo consejero delegado en un momento marcado por la crisis desatadas tras los ataques de Gotham City Research. Hasta ahora ocupaba el puesto de consejero externo.

Su llegada coincide con el fin de la etapa ejecutiva de la familia Grifols dentro de la mesa del consejo de administración y con Thomas Glanzmann como presidente, aunque por poco tiempo ya que en la conferencia con analistas e inversores de los resultados de 2023 de la compañía anunció que en 2025 dejaría la presidencia ejecutiva.

Cabe subrayar que los cambios en la cúpula de Grifols, como parte de su estrategia de gobierno corporativo, vienen de la mano de las ofensivas lanzadas por el fondo bajista estadounidense Gotham City Research. Hoy en día, estos ascienden a tres ataques - 9 de enero, 20 de febrero y 6 de marzo -.

Nacho Abia deberá asumir una serie de retos para enderezar la compañía y recuperar la confianza del mercado, después de ser testigo de cómo penalizaban a la compañía algunas prácticas contables y financieras tras las dudas que sembró Gotham City Research.

En concreto, los ataques del fondo cuestionaron la relación entre Grifols y Scranton - vehículo inversor vinculado a la familia fundadora Grifols que controla un 8,67 % de la farmacéutica -. El estadounidense acusó a la catalana de reducir artificialmente su endeudamiento con mecanismos como la consolidación completa en sus cuentas de Haema y BPC, filiales del 'family office', que adquirieron a Grifols en 2018.

Además, Gotham ponía énfasis en la falta de separación en algunos aspectos entre la propiedad de la compañía (controlada en un 30% por la familia Grifols) y la gestión de la multinacional. Este escenario llevó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) a iniciar una investigación en la que ya se han publicado los primeros datos.

Hace apenas dos semanas, el 21 de marzo, la comisión indicó que había hallado "deficiencias relevantes" en las cuentas de Grifols. En concreto, en el detalle y exactitud de los desgloses y notas explicativas que soportan las cifras. No obstante, el supervisor afirmó que no identificaron "errores significativos" en los resultados, por lo que no ha identificado la necesidad de llevar a cabo reformulación alguna de sus estados financieros.

En ese momento, la CNMV dio a la catalana un plazo de 15 días para publicar un detalle del ebitda (resultado bruto de explotación) y de las deudas financieras netas de 2022 y 2023 de aquellas entidades relevantes donde existan participaciones no controladas, con el fin de que un inversor pueda calcular el ratio de apalancamiento considerado, o excluyendo, el ebitda y la deuda que corresponde a la participación en sus dependientes.

También le pidió que detallase públicamente en el mismo plazo los compromisos que va a asumir para adecuar la utilización de las medidas alternativas de rendimiento en los próximos reportes de información financiera.

La CNMV ha asegurado que continuará trabajando en el asunto de Grifols con la "mayor celeridad" y que tratará de dotar de la "máxima transparencia" a la conclusión de sus actuaciones, si estas derivan en medidas sancionadoras en los términos permitidos por la normativa aplicable, según informa Europa Press. Asimismo, el supervisor ha señalado que la sanción no es "lo prioritario en este momento", ya que la comisión tiene puesto el foco en la "aclaración de la información financiera a disposición de los inversores".

Por otra parte, Nacho Abia llega a Grifols tras cerrar el ejercicio 2023 con una deuda de 9.420 millones de euros y una ratio de apalancamiento de 6,3 veces el ebitda. Tendrá que reducir el endeudamiento y aumentar la liquidez – que era de 1.141 millones de euros a 31 de diciembre del año pasado - si quiere llegar a alcanzar una ratio de apalancamiento cuatro veces el ebitda, objetivo que se marcó la compañía.

La catalana admitió que el pago, que tenía comprometido con la compañía estadounidense Inmunotek para promover centros de donación de plasma, afectaría temporalmente a su flujo de caja este año, pero subrayó que entre 2025 y 2027 esperaba situar el flujo de caja libre en el rango de 2.000 a 2.500 millones de euros.

Para rebajar la deuda, Grifols también debe hacer frente a dos emisiones de deuda de 1.800 millones, que vencen en 2025. Además, en noviembre de 2025 afronta la renovación de una línea de liquidez bancaria de 1.000 millones de euros. De hecho, las dudas sobre la liquidez de la compañía han llevado a las agencias de rating S&P y Fitch a rebajar sus calificaciones de la deuda a largo plazo.

Respecto al apalancamiento, Grifols ha reconocido que el cierre definitivo de la venta del 20% de Shanghai Raas al Grupo Haier es clave. Venderá las acciones por unos 1.600 millones de euros. Es más, espera que el acuerdo entre ambas compañías le permita impulsar sinergias y "capitalizar el potencial de China".

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