Salud

Malestar, agotamiento y náuseas o cómo afectan las altas temperaturas a la salud

  • Un golpe de calor puede causar daños en órganos vitales e incluso pone en riesgo la vida
  • El calor hace que el corazón lata más rápido de lo normal y que las arterias se dilaten bajando la presión

La ola de calor está afectando a una gran parte de la Península Ibérica. La primavera ni siquiera ha llegado a su ecuador y España se asfixia debido a las altas temperaturas que está protagonizando el mes de abril convirtiéndose en uno de los más calurosos a lo largo de la historia. Ante este escenario, cabe recordar que el calor en exceso supone un riesgo par la salud. Por ello, hay que extremar las precauciones.

El calor puede provocar situaciones perjudiciales para la salud como malestar, mareo, dolor de cabeza y náuseas, entre otros. "Puede darse calambres musculares y agotamiento por calor, que se caracteriza por tener malestar, mareo, dolor de cabeza y náuseas", explica la vicepresidenta de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc), María del Campo.

De hecho, hay dos tipos de consecuencias: directas e indirectas. En la lista de la primera, se incrementa la presión asistencial en los sistemas sanitarios y sociales, la siniestralidad vial y laboral y los ahogamientos. También aumentan las enfermedades transmitidas por el agua y alimentos y las patologías causadas por la flora y fauna marina.

Respecto a las indirectas, crecen las enfermedades asociadas al calor y el agravamiento de patologías crónicas. Además, hay más complicaciones durante el embarazado, más partos prematuros y menor peso de los bebés al nacer. También hay un aumento de intoxicaciones alimentarias.

Además, las altas temperaturas pueden ocasionar un golpe de calor. Este puede causar daños en órganos vitales e incluso pone en riesgo la vida. Los síntomas principales son elevación de la temperatura corporal, dolor de cabeza intenso o pérdida de calor. "Normalmente, el cuerpo produce sudor para enfriarse, pero existen situaciones en las que no consigue su objetivo, la temperatura del cuerpo aumenta, y se produce daño en nuestra salud", recalca María del Campo.

El calor en exceso puede hacer que el corazón lata más rápido de lo normal y que las arterias se dilaten por lo que baja la presión arterial. "El calor si es muy intenso hace que el corazón lata más rápido y que las arterias y las venas se dilaten, con lo que baja un poco la presión arterial", explica el presidente de la Sociedad Española del Corazón (SEC), Julián Pérez Villacastín. Además, los pacientes que tienen problemas de corazón y que están tomando medicamentos que dilatan las arterias o diuréticos que hacen que se pierdan líquido pueden encontrarse más cansados y necesitar ir a consulta.

Existen personas que son más vulnerables al calor. Entre ellos, se encuentran los mayores de 65 años, los pacientes crónicos y con enfermedades neurológicas y psiquiátricas, y los niños, sobre todo los menores de un año. "Son personas que pueden sufrir alteraciones de estos mecanismos de adaptación y descompensar así patologías previas que presenten", afirma la vicepresidenta de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc).

Las altas temperaturas que se están viviendo estos días es consecuencia del calentamiento global. Este afecta tanto al medioambiente como a la salud de las personas. Y es que, un exceso de calor puede ocasionar una alteración al sistema que controla la temperatura del cuerpo. De hecho, los expertos han alertado de que si el calentamiento global supera los tres grados, la mortalidad y el número de personas en riesgo por estrés de calor se incrementará entre dos y tres veces a nivel mundial.

Consejos ante el exceso de calor

Los expertos dan una serie de recomendaciones para afrontar las altas temperaturas que se están viviendo hoy en día y que así no afecten a la salud de las personas. En primer lugar, recomiendan no salir de casa ni realizar actividades que requieran esfuerzo físico durante las horas centrales del día. Además, en caso de tener que salir del domicilio, se aconseja alternar con periodos de descanso a la sombra y mantenerse hidratada.

También recomiendan el uso de gorras, sombreros, ropa holgada que transpire, gafas de sol y protectores solares para la piel. Por otra parte, no recomiendan con altas temperaturas las bebidas azucaradas y alcohólicas ya que aumentan la deshidratación, por lo que es aconsejable beber mucha agua.

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